VOX: España enseña aberraciones sexuales a los niños

En una comisión parlamentaria, el dirigente denunció las quejas que habría recibido de docentes y padres de alumnos andaluces sobre el tipo de educación sexual que reciben en las aulas “¿Eso es lo que se les dice a los niños? Diversidad afectivo sexual, promover relaciones homosexuales entre menores de 10 años”, aseguró.
“Lo que estoy contando son las quejas de padres que nos llegan a nosotros. Esa es la libertad que queremos: derechos, igualdad y que a los niños no se les adoctrine. Los experimentos con gaseosa”, culminó el dirigente entre las protestas de los parlamentarios del PSOE, que reclamaron a la dirección de la comisión que frenara las acusaciones.

Expertos alertan: «El alcohol y la pornografía no solo afectan al adolescente, también a su familia»

El alcohol y la pornografía son dos elementos que se encuentran en el día a día de nuestra sociedad, pero la rutina de su existencia hace que no nos demos cuenta del riesgo que tienen para las personas, en especial para los más jóvenes. Con el objetivo de concienciar sobre la importancia de su efecto en los adolescentes y las posibles adicciones que provocan se ha celebrado la jornada Reforzar la personalidad del adolescente: El riesgo del alcohol y la pornografía como actividades recreativas, organizada por la Fundació Casa de Misericòrdia de Barcelona (FCMB) el miércoles 8 de mayo en el Palau Macaya de Barcelona.

El acto reunió un plantel internacional de médicos, representantes de los cuerpos de seguridad y doctores en diferentes campos para poner en perspectiva una situación que se  tiene como habitual pero de la que no se conocen sus verdaderos riesgos. “El alcohol y la pornografía no solo afectan al adolescente, también a su familia”, apuntaba Patrick Montes, Capitán de la Guardia Civil.

Tras la introducción del subsecretario del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, Monseñor Segundo Tejado, en el que invitó a “ver más allá” de nuestra propia realidad para tomar conciencia sobre estos problemas, el desarrollo de la jornada estuvo dividido en dos vías claramente diferenciadas. Por un lado, el alcoholismo en los jóvenes derivado de un mal consumo y por otro, la pornografía y su adicción entre los adolescentes.

Banalizar el abuso del consumo de alcohol

En cuanto al alcoholismo, el médico belga Bernard Ars, presidente de FIAMC, apuntó a una “cultura de la banalización” que lleva a normalizar el abuso del alcohol potenciado por una publicidad que busca enganchar a los más jóvenes. Patrick Montes, otro de los ponentes,  apuntaba a la familia como apoyo para que los jóvenes no caigan en estos errores: “Los adolescentes tienen menos herramientas para tomar buenas decisiones, pero la familia es la mejor de ellas y tienen que apoyarse”.

Por otro lado, la pornografía fue el otro punto principal que se trató durante las diferentes conferencias. “Vivimos un momento de incertidumbre sobre la sexualidad”, apuntó el biólogo neerlandés Vincent Kemme, que también señaló la deficiente educación sexual que reciben los jóvenes de hoy en día en una de las conferencias emitidas por streaming en el canal de la FCMB, donde está disponible toda la jornada. Kemme subrayó “las tres As de la pornografía Affordable (de acceso gratuito), Anónima (escondiéndose en el anonimato) y Accesible (a través de cualquier dispositivo electrónico)”.

Representantes de los cuerpos de seguridad apuntaron “diferentes métodos de prevención y actuación ante los delitos relacionados con la pornografía, un tema que afecta directamente a los adolescentes y ya se produce en nuestro propio país. “Un vídeo de contenido pornográfico entre menores al ser subido al ciberspacio se convierte en un delito, al igual que su distribución y posesión”, apuntaba Roberto Valverde, Fiscal de delitos tecnológicos.

Francisco Xavier Buqueras, psiquiatra experto en alcohología, y Benita Mediavilla, criminóloga especializada en drogadicción, comentaron aspectos psicosociales de la adicción al alcohol, aportando datos tan llamativos como que, en el último mes, un 20% de los jóvenes de entre 14 y 18 años se ha emborrachado. “La misma sociedad que tiene permisividad con que un joven se exceda en beber, posteriormente le estigmatiza si se convierte en un alcohólico”, explicaba Buqueras.

Todos los expertos coinciden en la incidencia de la tecnología en el desarrollo de los problemas relacionados con la pornografía entre adolescentes. “El problema es la reproducción posterior de esos modelos de usar y tirar; no lo tomemos como algo normal, porque no lo es”, señalaba la Presidenta de la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales de Cataluña, Anna Plans, quien destacaba también la importancia de la familia en las labores de prevención. “Hay que hablar claramente a los hijos: la pornografía no es amor”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/686777517/El-alcohol-y-la-pornografia-no-solo-afectan-al-adolescente-tambien-a-su-familia-alertan-expertos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=686777517&id_boletin=929371989&cod_suscriptor=445331

Doble ataque callado a la juventud

La Fundación Casa de Misericordia de Barcelona organizó una jornada de estudio sobre las adicciones que amenazan hoy a los jóvenes y padecen ya muchos de ellos, en particular dos cuyo uso masivo apenas padece estigma social: el alcohol y la pornografía. Bajo el título Reforzar la personalidad del adolescente: El riesgo del alcohol y la pornografía como actividades recreativas, expertos en distintos abordajes y disciplinas estudiaron causas y soluciones. Pincha aquí para ampliar la información y conocer las conclusiones de la jornada.

Polonia Castellanos anuncia medidas legales contra el Consejero de Educación de Castilla y León por la aplicación de un protocolo de transexualidad

Polonia Castellanos, presidente de Abogados Cristianos, anuncia en rueda de prensa una demanda contra el Consejero de Educación de Castilla y León, Fernando Rey, por la aplicación de un protocolo de transexualidad que reúne numerosas irregularidades.

Castellanos, desvela que la Consejería de Educación lleva meses aplicando este protocolo en varios colegios de la Comunidad de manera irregular y sin avisar, previamente, ni al alumnado ni a los padres. Denuncia, además, que “este protocolo contempla medidas tan peligrosas como limitar la patria potestad de los padres si no están de acuerdo con el proceder de la Administración”.

FUENTE: https://abogadoscristianos.es/polonia-castellanos-demanda-consejero-educacion/?smclient=f6d71346-8043-11e8-94f9-0cc47a1254ce&utm_source=salesmanago&utm_medium=email&utm_campaign=default

Tragamos como peces

En vista del interés que suscita la entrada, hemos decidido volver a subirla al comienzo de nuestros destacados. Es un texto publicado en el Diario Montañés hace como 10 años, pero sigue plenamente vigente. Dice así:

Los peces de mi acuario nunca faltan a la cita de la comida. Cuando se abre el orificio por el que caen las escamas alimenticias acuden raudos a por su ración. No importa si han comido recientemente, da lo mismo que no tengan hambre, ellos acuden. El caso es que si yo no controlara su dieta, morirían al hincharse de comida.

Algo similar  estoy viendo a mi alrededor, pero con personas. Ante la educación para el placer, que no sexual, ofrecida por colegios e institutos, los alumnos siguen buscando respuestas a sus numerosas y variadas preguntas.

La supuesta educación sexual en los centros educativos, que suele correr a cargo de organizaciones externas, se salta incluso un aspecto tan de moda como es la atención a la diversidad. En esta educación, muy personal, se muestran por el contrario aspectos de la sexualidad a todo el grupo de una clase considerándolo como homogéneo, sin tener en cuenta las situaciones particulares por las que puede estar pasando cada adolescente. Transgrede el respeto que merecen los alumnos cuyas creencias les enfrentan a los métodos anticonceptivos que se enseñan. Se salta algo tan elemental como el tiempo que necesitan los alumnos para asimilar conocimientos nuevos, dando ya por bien aprendido lo que se les ha enseñado; en otras disciplinas las calificaciones muestran lagunas en los conocimientos que se ha pretendido inculcar. Sin embargo, después de las sesiones de educación para la anticoncepción, que no sexual, los alumnos presentan lagunas y resulta paradójico que no conozcan por ejemplo el significado del término agenésico.

Da la triste impresión de que la educación impartida va orientada exclusivamente a la búsqueda del placer y al vulgarmente llamado “sexo seguro”, obviando la inmensa riqueza, diversidad, psicología, sociología y objetivos de la sexualidad humana. Es una visión altamente estrecha de las relaciones de pareja.

La educación sexual debe dejarse adscrita a los padres, o por lo menos debe existir una libertad que les permita elegir quién educa a sus hijos en este aspecto de la personalidad humana. Los padres tienen ventaja, puesto que viviendo con sus hijos pueden detectar cuáles son los momentos más adecuados para dar esta educación, y tienen un indudable interés en como ésta debe impartirse dada su relación inequívoca de amor para con su descendencia. Todo lo contrario ocurre, sin embargo, en los centros escolares, donde se ningunea a los padres mostrando una educación parcial e interesada de la sexualidad. Muchos padres ven que, éste, es un aspecto delicado de la educación e incluso tratan de eludirlo pero terminan como mis peces, tragando todo lo que se les eche.

Clase de Religión, ¿sí o no?

En estos momentos del curso, nuestros obispos nos están recordando la importancia que tiene para los padres creyentes el apuntar a sus hijos a la clase de Religión, a fin que sus hijos reciban en los centros de estudio unos principios conformes con lo que profesan y creen sus padres.

El principal responsable de la educación de los niños no es el Estado, sino los padres. Nadie tiene mayor interés en educar a los hijos que los padres, por la sencilla razón que son los que más les quieren, por lo que la Declaración de Derechos Humanos de la ONU dice (art. 26.3): “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. Y nuestra Constitución, siguiendo su estela afirma lo siguiente (art. 27.3): “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. El derecho a la formación religiosa y moral de sus hijos según las convicciones de los padres es un derecho humano fundamental e inalienable. El derecho por tanto no es de la Iglesia católica, sino de los padres, aunque los que desean clase de Religión y Moral Católicas quieren que sea la Iglesia católica la que se encargue de dar esa formación religiosa y moral que ellos solicitan,

Nuestra Constitución además es aconfesional, es decir, puede y debe proteger los valores religiosos. “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” (art. 16.3). Por ello el Estado español tiene acuerdos no sólo con la Iglesia católica para llevar a la práctica este derecho, sino también con protestantes, musulmanes y judíos y tiene igualmente previsto el caso de los padres que no desean una enseñanza confesional para sus hijos.

Además la Constitución afirma que “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana” (art. 27.2). Pero lo que defienden los que desean prohibir la clase de Religión es: “La educación tendrá por objeto, dentro del horario escolar, el pleno desarrollo del alumno, salvo en lo referente al hecho y dimensión religiosa”. No creo sean precisos más comentarios.

¿Aporta algo la Religión a la educación integral y humana de la persona? ¿No nos ayuda a responder los grandes interrogantes del ser humano, como el sentido de la vida? Para mí las respuestas mejores, más exactas y verdaderas las tiene la Iglesia católica y por ello creo en ella y he sido profesor de Religión Católica, sin que ello sea inconveniente en reconocer los grandes valores que tienen otras religiones.

Pero hay una segunda razón: el valor cultural. La cultura de España y de Europa están totalmente impregnadas por el Cristianismo. ¿Nos imaginamos una Historia de España en la que no se mencione el factor religioso? O en la visita turística a cualquier ciudad, de la que normalmente su catedral e iglesias son los monumentos más importantes, ¿se pueden enseñar sin mencionar para qué y por qué se construyeron? Y si vamos a cualquier pinacoteca, como puede ser el Museo del Prado, quien no sepa quién es Jesucristo, la Virgen, los apóstoles, unos cuantos santos, Moisés, Adán y Eva, Caín y Abel, etc., ese visitante, ¿crees que se entera de mucho? La cultura religiosa, ¿no nos ayuda a entender mejor la Literatura, el Arte, la Filosofía, la Lengua?

Mientras que de otros temas la gente comprende que tiene que tener unos conocimientos básicos para poder hablar de ellos, tal vez la Religión sea el único lugar para muchos donde se puede discutir desde una total ignorancia. Recuerdo en este punto lo que un padre no creyente, Jean Jaurès (1859-1914), uno de los prohombres del socialismo francés, decía a su hijo, que le pedía no ir a clase de Religión: “¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?”.

Pero lo que realmente se intenta con la ideología laicista es prescindir de Dios, con consecuencias claras y terribles. Y es que sin Dios, “todos los intentos de separar la doctrina del orden moral de la base granítica de la fe, para reconstruirla sobre la arena movediza de normas humanas, conducen, pronto o tarde, a los individuos y a las naciones a la decadencia moral. ‘El necio que dice en su corazón: No hay Dios, se encamina a la corrupción moral’ (Sal 14,1). Y estos necios, que presumen de separar la moral de la religión, constituyen hoy legión” (Pío XIMit brennender Sorge, nº 17). Y eso que Pío XI no podía calcular lo proféticas que iban a resultar estas palabras, escritas contra los nazis en 1937. Pero ya Jesucristo nos había dicho: “No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno” (Lc 8,43).

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/opinion/400564028/Clase-de-Religion-si-o-no.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=400564028&id_boletin=822983238&cod_suscriptor=445331

La Asociación FamiliaE organiza unas sesiones sobre el SKOLAE

La Asociación FamiliaE es una asociación ciudadana formada por familias de toda Navarra con hijos escolarizados en colegios e institutos públicos. Su misión es defender a la familia y a los padres y fomentar la libertad de educación.

Ha organizado en Tudela una sesión de formación para familias el 16 de mayo a las 20:30, sobre el Skolae. Posteriormente en Pamplona, el 21 de mayo a las 19:00; y en Estella el 29 de mayo a las 19:30.

Animamos a todas las familias a asistir y a enterarse de un asunto muy serio que les afecta: el programa adoctrinador SKOLAE.

Más información en: https://www.asociacionfamiliae.com

La ideología de género nos quiere robar a nuestros hijos

La Comunión Tradicionalista Carlista ha iniciado una campaña en contra de la Ideología de Género. Y quiere llenar las calles de pegatinas y carteles e inundar las redes sociales con nuestros diseños.

Pero para eso ES IMPRESCINDIBLE QUE NOS AYUDES. ¿Cómo?

1º Difundiendo en tus redes sociales nuestros diseños y/o

2º Perteneciendo a nuestros grupos de propaganda (infórmate en carlistas@carlistas.es; 913994438; 636584659) y/o

3º Financiando la impresión de cada modelo (cada modelo cuesta 150 euros) con tu contribución a la cuenta ES89-2100-2146-18-0200187257 (indicando en concepto: “Propaganda”) o por paypal desde nuestra web www.carlistas.es.

SIN TI NO SERÁ POSIBLE DERROTAR A LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO. NO NOS DEJES SOLOS, TU AYUDA ES IMPRESCINDIBLE.

FUENTE: https://www.ahorainformacion.es/blog/la-ideologia-de-genero-nos-quiere-robar-a-nuestros-hijos/

Una pediatra avisa: la disforia de género en niños se está abordando sin base experimental fiable

En una época en la que gana cada vez mayor terreno la denominada “medicina basada en la evidencia” o “basada en hechos”, la disforia de género y su tratamiento en niños y adolescentes parecer ser la excepción, según afirma Monique Robles, pediatra formada en la Universidad y en el hospital infantil de Dallas (Texas) y máster en Bioética por la University of Mary de Dakota del Norte, con un trabajo final precisamente sobre esta problemática. En un reciente artículo en The Public Discourse, la doctora Robles denuncia el mal abordaje de este problema precisamente en los pacientes más vulnerables, niños y adolescentes:

Comprender la disforia de género y su tratamiento en niños y adolescentes

Como pediatra de cuidados intensivos, empecé a interesarme en la disforia de género mientras ampliaba mis estudios en bioética. La disforia de género no formaba parte del currículo de la Facultad de Medicina ni de la posterior formación como médico residente. Empecé a preguntarme: ¿cómo es posible que en sólo una década hayan surgido más de cuarenta clínicas que tratan las cuestiones de identidad de género vinculadas a hospitales pediátricos?

Evolución del diagnóstico

Antes el diagnóstico de disforia de género era conocido como trastorno de la identidad de género, y entraba en la categoría de disfunciones sexuales y parafilias. El nuevo término fue introducido en el DSM-5 publicado en 2013 [DSM: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, manual de referencia para los psiquiatras]. La disforia de género está descrita como un conflicto preocupante entre el propio sexo biológico y el género con el que la persona se identifica. Las personas con disforia de género a menudo sufren depresión, ansiedad e ideas suicidas.

El nuevo término diagnóstico fue introducido para reducir el estigma asociado a la disforia de género mediante la “despatologización” de esta condición. La disforia de género es presentada como una variante normal de la experiencia humana, no como una enfermedad mental. La angustia que acompaña a la disforia de género es presentada como el resultado, no de las dificultades psicológicas del paciente, sino de su falta de aceptación social. Entonces, ¿por qué mantener el diagnóstico en el DSM-5, si tenemos que considerar la disforia de género como una variante normal y no como una problema de salud mental?Según un psiquiatra que ayudó a redactar los criterios del DSM-5, el objetivo es mantener la disforia de género como un diagnóstico psiquiátrico para, así, mantener el acceso a la atención médica.

Lo alarmante es que estos criterios son totalmente subjetivos, basados en las preferencias, deseos o no deseos del niño, y han producido una mayor dicotomía entre los estereotipos masculinos y femeninos.

Tratamientos preocupantes

Los tratamientos propuestos para la disforia de género no han sido aprobados por la FDA (Food and Drug Administration). Sin embargo, son legales y se promocionan como la atención estándar en estos casos. Estos tratamientos incluyen hormonas bloqueadoras de la pubertad, también conocidas como agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina. Dichas hormonas son consideradas totalmente reversibles y son utilizadas para evitar el desarrollo de características sexuales secundarias.

Sin embargo, llamarlas “totalmente reversibles” no es demasiado exacto. Estos tratamientos hormonales detienen el crecimiento óseo y disminuyen su densidad, impiden la maduración y estructuración puberal del cerebro adolescente como también el desarrollo del esperma y de los óvulos. Se empieza su administración con el propósito de ampliar el tratamiento con altas dosis de hormonas de sustitución, clasificadas como parcialmente reversibles. Esta segunda tanda de hormonas son utilizadas como detonante para el desarrollo de las características sexuales secundarias del género deseado.

Se han asociado muchos problemas de salud a estas hormonas bloqueadoras de la pubertad, incluyendo disminución de la densidad mineral ósea, aumento de tromboembolismos, desarrollo de un perfil lipídico anormal y de un síndrome metabólico y aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Y lo más preocupante, esterilidad.

El estadio final del tratamiento de la disforia de género es la cirugía para la reasignación de sexo. Esta cirugía es irreversible y no está recomendada hasta que el paciente cumpla la mayoría de edad legal. Sin embargo, en California se están realizando mastectomías a menores, incluso de 13 años de edad.

¿Dónde están las pruebas?

Para comprender estos tratamientos, hay que leer detalladamente la reciente declaración de la American Academy of Pediatrics (AAP, Academia de Pediatría de los Estados Unidos), de octubre de 2018: Ensuring Comprehensive Care and Support for Transgender and Gender-Diverse Children and Adolescents. Dentro del marco establecido por este documento, el único objetivo del profesional de salud debe ser afirmar el género deseado por el niño, sin importar la edad que tenga. Cualquier intento de ayudar al niño o adolescente a identificarse con su sexo biológico es considerado “injusto y engañoso”.

La AAP afirma que mantenerse a la expectativa limitándose a hacer un seguimiento es una actitud obsoleta porque no responde a la preocupación que expresan muchos padres de jóvenes transgénero. Inmediatamente después de la publicación de la declaración de la AAP, los miembros del fórum de padres Gender Critical escribieron una carta criticando la postura de la AAP, sus métodos diagnósticos, su punto de vista sobre los problemas mentales asociados, su decisión de ignorar la realidad sobre el desistimiento y la “detransición” y su fracaso en aplicar la ciencia clínica.

La AAP tampoco está afrontando de manera adecuada el fenómeno conocido como disforia de género de aparición repentina (Rapid-Onset Gender Dysphoria). Esta forma de disforia de género de aparición repentina ocurre, sobre todo, en grupos de chicas adolescentes, de una manera similar a como aparecen los trastornos de la alimentación; esto sugiere que la disforia de género puede funcionar como contagio social, y que se difunde entre grupos de compañeros.

En 2017, la Sociedad Endocrinológica publicó un documento de sugerencias y recomendaciones relacionadas con la atención a las personas transgénero. Sin embargo, aún no hay protocolos estándar. Entre las recomendaciones escritas, aproximadamente el 21% son consideradas como Ungraded Good Practice Statements [Declaraciones de Buenas Prácticas no clasificadas]. Del resto de recomendaciones clasificadas, más de la mitad lo estaban sobre la base de pocas pruebas, y más del 80% estaban clasificadas como de muy baja a baja calidad en término de las pruebas que apoyaban su implementación. Los estudios de seguimiento realizados a posteriori revelan que cerca del 85% de los niños diagnosticados con trastorno de la identidad de género no mantienen la disforia de género durante la adolescencia.

Si la mayoría de los tratamientos recomendados están basados en pruebas de baja calidad y débiles, y si la mayoría de los niños diagnosticados de disforia de género no persisten en el diagnóstico, entonces ¿para qué estamos llevando a cabo estos tratamientos? Algunos argumentan que los bloqueadores de la pubertad le dan tiempo a los niños para decidir. Las pruebas no sostienen esta idea. Un estudio de 2011 evaluó a setenta jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años de edad que estaban utilizando bloqueadores de la pubertad. Ni uno solo de estos setenta jóvenes abandonó el tratamiento; al contrario, todos empezaron el tratamiento con altas dosis de sustitución hormonal.

Recuerden; cuando la disforia de género infantil no se trata con bloqueadores de la pubertad, la gran mayoría de los niños acaba identificándose con su sexo biológico. Los bloqueadores de la pubertad cambian el curso natural de la disforia de género en niños. No permiten que los niños tengan tiempo para decidir. Y los médicos que administran estas hormonas a estos niños están tomando la decisión en su nombre.

Impacto en la profesión médica y en la sociedad

Ningún otro diagnóstico médico plantea una amenaza tan seria a nuestra sociedad. Debemos preguntarnos: “¿A quién estamos ayudando? ¿A quién estamos beneficiando?” Pensemos en las personas diagnosticadas de trastorno de la identidad de la integridad corporal que desean ser amputadas. ¿En qué son distintas a las que sufren de disforia de género? ¿Por qué no es ético para un cirujano amputar un brazo o una pierna sanos, pero lo es extraer o mutilar órganos sexuales sanos? En ambos casos se viola el principio de totalidad e integridad. La extirpación de una parte sana del cuerpo no tiene justificación, porque no lleva al bienestar del cuerpo en su totalidad. Al hacerlo se viola la dignidad de estas personas y no se trata el problema que está a la raíz de su sufrimiento.

¿Por qué se permite que este campo de la medicina sean tan indulgente respecto a los principios éticos? ¿Por qué no se les proporciona a los niños y a sus padres información detallada? Deberían conocer los beneficios y riesgos de cada tratamiento, deberían ser informados de las terapias alternativas para, así, tener la opción de no hacer nada. Los padres están siendo engañados con el miedo y obligados a respaldar la disforia de género de sus hijos. Los niños no tienen la capacidad de consentir formalmente porque hacerlo requiere una compresión total del tratamiento, de sus implicaciones y consecuencias (muchas de las cuales son irreversibles). Su capacidad intelectual y de toma de decisiones no está aún plenamente formada.

En una era de medicina basada en la evidencia, la disforia de género está, de alguna manera, exenta.

No hay estudios controlados aleatorios cuyo fin sea la búsqueda de los beneficios y daños potenciales causados por estos bloqueadores de la pubertad y las hormonas de sustitución sexual en niños. No hay estudios que incluyan el asesoramiento psiquiátrico. La comunidad médica ignora el cada vez mayor numero de hombres y mujeres que se arrepienten de la transición y deciden “detransicionar”. Los tratamientos médicos mejoran cuando se reconocen y se abordan los resultados no deseados y los fracasos; pero, en este caso, esto no está ocurriendo. Cualquier tratamiento centrado en ayudar a los niños y a los adolescentes a identificarse con su sexo biológico es considerado no ético. Se anima a no considerar el género como una cuestión binaria.

Médicos célebres como los doctores Paul McHugh y Kenneth Zucker, después de haber haber tratado durante décadas con la salud mental de personas que se identifican como transgénero, han sido investigados y denunciados por sus esfuerzos centrados en abordar el trastorno mental en lugar de mutilar los genitales de sus pacientes.

Por desgracia, el impacto se extiende más allá del campo médico. La educación sexual tiene como objetivo a niños cada vez más pequeños, a los que se enseña que tal vez sean transgénero. Se están implementando en todas las escuelas las Directrices para Estudiantes Transgénero y No Conformes con su Género [Transgender and Gender Nonconforming Student Guidelines], forzando así al uso del pronombre preferido y a la creación de baños y equipos deportivos para estudiantes del sexo biológico opuesto. Los educadores que se niegan a implementar estas directrices pierden sus empleos. Los padres que no están de acuerdo con el enfoque trans-afirmativo para su hijo con disforia de género se enfrentan a consecuencias legales. En el ámbito deportivo, los hombres que se identifican como transgénero compiten en eventos deportivos femeninos con una ventaja biológica injusta. Por otro lado, se permite que mujeres biológicas que dicen ser hombres compitan mientras reciben tratamiento con testosterona, algo que en cualquier otra circunstancia se consideraría dopaje.

El tratamiento hormonal y la cirugía no transforma a nadie en el sexo opuesto, no importa cuánto se identifique uno con ese sexo. El sexo es una realidad científica y biológica. Cuando a los niños se les administran estos tratamientos, se les está diciendo que no gustan tal como son.

Soy una defensora de todas las personas que luchan con su disforia de género y sus familias, y miembro de una profesión cuyo primer principio ético -“Lo primero, no perjudicar”- ha caído en el olvido. Debemos proteger los derechos de conciencia de los médicos que, en este campo, practican una medicina basada en la evidencia, para no ser reducidos a meros técnicos que prescribimos tratamientos y realizamos procedimientos sin pensar en las consecuencias de nuestras acciones.

Cuando se trata la disforia de género se deben abordar los problemas mentales que están a la raíz de este trastorno y que llevan a los niños y adolescentes a identificarse como transgénero. Por suerte, algunos médicos compasivos trabajan con sus pacientes y sus familias a través de historias y experiencias, abordando a la persona de manera holística. Así, el cuerpo, la mente y el alma forman una unidad, tal como estaban destinados a ser.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/polemicas/704515667/pediatra-avisa-tratamiento-disforia-genero-ninos-adolescentes-experimental.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=704515667&id_boletin=929371989&cod_suscriptor=445331

Luchar contra la adicción a la pornografía desde niños: es el plan PUEDO, creado por una madre

El fácil acceso a la pornografía y el bombardeo constante se ha convertido en un grave problema para los padres, pues son cada vez más niños los que visualizan este tipo de contenido, con los graves efectos que esto produce en ellos.

Kristen Jenson es una de estas madres que vio como su hijo adolescente se convertía en adicto, y decidió que había que tomar cartas en el asunto para que esto no ocurriera más. No sólo es necesario controlar los dispositivos y los filtros sino que es necesario que los propios niños tengan también sus propios filtros. Así es como con expertos en la materia diseñaron el plan PUEDOAsí lo recoge José Antonio Méndez en la Revista Misión

Niños a prueba de pornografía

El día en que la experta en comunicación Kristen Jenson recibió la llamada de una madre, rota por la adicción al porno de su hijo adolescente, decidió que era hora de actuar. Junto a la doctora Gail Poyner, psicoterapeuta experta en adicciones, y apoyándose en el trabajo de psicólogos, neuropsiquiatras y pedagogos, escribieron Imágenes buenas, imágenes malas (Glen Cove Press), para ayudar a niños de entre 6 y 10 años –y a sus padres– a combatir la pornografía de forma eficaz.

Ante la avalancha de porno por internet, que genera unos riesgos  “sin precedentes”  para niños y mayores, “los filtros de internet son importantes, pero no bastan. Cuando se trata de niños y pornografía, la ignorancia es riesgo”, explican. Jenson y Poyner recuerdan que  “el cerebro infantil es más vulnerable al porno porque está diseñado para imitar lo que ve, cuenta con menor control” y además el porno  “altera las vías neuronales, desencadena una adicción que a menudo es más difícil de superar que la drogodependencia”, e incluso sin llegar a la adicción, genera  “actitudes sexuales insalubres” que condicionan las relaciones humanas.

Ante esto, el libro traza con sencillez los mecanismos del cerebro, y da estrategias (especialmente, el plan PUEDO) para que los menores establezcan  “sus propios filtros internos” que les ayuden a ser  “niños a prueba de porno”, capaces de saber   “qué es, por qué es dañino para su cerebro y cómo pueden minimizar sus efectos si se ven expuestos”.

Los cinco pasos del plan “PUEDO”

La «P» es de «Parar de mirar»:

Bastan pocos segundos para que una imagen pornográfica se fije en la memoria y despierte el deseo de consumir más. Por eso, Jenson y Poyner recomiendan a los menores que si un amigo o familiar les muestra una imagen porno, o la ven de forma accidental, cierren los ojos y se alejen. Y si les salta una imagen porno en el portátil, móvil o tablet, “cerrar o apagar el dispositivo sin mirar la pantalla es mejor que intentar cerrar la página”, porque muchos iconos de cierre son falsos y redirigen a sitios más “duros”.

La «U» es de «Un adulto de confianza»:

“Mantener la pornografía en secreto nunca es buena idea. La imagen mala puede molestar más si no se lo cuento a nadie. Un adulto de confianza tiene que saberlo siempre. Si me resulta difícil hablar de ello, puedo escribirlo en una nota, y así mamá o papá sabrán que tienen que hablar conmigo: ‘Mamá, hoy he visto una imagen que…’”, aconsejan las autoras.

La «E» es de «Etiquetar lo visto»:

Si se topan con porno, recomiendan: “Dilo en voz baja: ‘¡Eso es pornografía!’. Ponerle nombre ayuda a mi cerebro a saber lo que es, y a rechazarlo”.

La «D» es de «Distraerme con otra cosa»:

“Si me molesta una imagen –explican– puedo distraerme con otra cosa positiva, interesante, o que implique esfuerzo físico”, como ir en bici o jugar a algo divertido. El menor distrae así la atención y, al tomar esa decisión, “fortalece” la parte del cerebro que regula el autocontrol, la voluntad y la distinción entre el bien y el mal.

La «O» es de «Ordenar al ‘cerebro de pensar’ que mande»:

Apoyado en un amplio conocimiento en la neurociencia, PUEDO emplea el símil de los dos cerebros: el de sentir y el de pensar. El último punto apela a la capacidad del niño de dirigir sus impulsos a través de su razón y su voluntad: “Puedo decidir no volver a mirar pornografía incluso después de haber estado en contacto con ella. Una forma de ordenar a mi cerebro de pensar que se ponga al mando es que se comunique con mi cerebro de sentir: ‘Cerebro de sentir, puede que sientas curiosidad por ver más imágenes malas, pero elijo usar mi cerebro de pensar para permanecer libre’”. Mi cerebro de pensar “me ayuda a tomar decisiones inteligentes” y “si lo ejercito puedo hacerlo más fuerte”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/669592234/Luchar-contra-la-adiccion-a-la-pornografia-desde-ninos-este-es-el-plan-PUEDO-creado-por-una-madre.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=669592234&id_boletin=359001108&cod_suscriptor=445331