«El relativismo es la carcoma principal de la educación», advierte el cardenal Cañizares

El cardenal arzobispo de Valencia Antonio Cañizares ha señalado que “estamos ante una emergencia educativa, los poderes públicos ignoran lo que representa la enseñanza religiosa en la educación, en los Cursos de Verano de la Universidad Católica de Valencia (UCV).

“La enseñanza religiosa, en cumplimiento de su razón de ser, ha de ayudar a niños, adolescentes y jóvenes a que se encuentren a sí mismos, a que encuentren el sentido último de sus vidas”, ha expuesto, tal y como recoge la Universidad Católica de Valencia.

“Amenazan la libertad de enseñanza”

El purpurado, que ha analizado la incidencia de la encíclica Fides et Ratio en la educación, “debido al anuncio la pasada semana del Gobierno de unas normas contra la libertad de enseñanza y la libertad religiosa”, ha asegurado que “los planes contra la escuela concertada y la enseñanza de la religión católica amenazan la libertad de enseñanza”.

“La fe y la razón es una cuestión fundamental de la vida y de la humanidad y que nace de la necesidad de sentido que tiene el hombre y de la necesidad de una base sobre la que construir su existencia. Hay que atreverse a pensar y, para ello, la fe ha de contar con la razón“, ha aducido el cardenal.

“Estas cuestiones se niegan, se rechazan hoy, y por eso la escuela debe transmitir la verdad en toda su peculiaridad y racionalidad, con toda su fuerza de interpelación y con toda la libertad y respeto hacia los alumnos”, ha subrayado Cañizares.

“No buscamos otra cosa en la UCV que contribuir a la búsqueda de la verdad. La UCV busca poner de relieve el amor y la defensa de la verdad, en un tiempo en el que la búsqueda de la verdad parece oscurecida. De hecho, éste es uno de los principales problemas de la sociedad: que ha dejado de buscar y creer en la verdad y duda de que pueda acceder a ella, verdad que no es otra que Dios mismo”, ha afirmado Cañizares.

El relativismo en la educación

En este sentido, el cardenal valenciano ha advertido de que “el relativismo es la carcoma principal de la educación. Y se ha hecho objeto de consenso, donde tiene categoría de dominante la opinión más extendida. Todo está permitido excepto afirmar algo con convicción”.

“Se ha doblegado la enseñanza sobre sí misma, incapaz de alzar la mirada a la verdad de Dios, y ello ha derivado en un relativismo que ha llevado a la investigación filosófica a perderse en arenas movedizas”, ha manifestado el cardenal arzobispo de Valencia.

Todo ello “tiene consecuencias en la libertad, porque una libertad que no tienen referencias en la verdad es falsa. Una sociedad tolerante se asienta sobre la verdad que nos hace libres; de lo contrario, camina hacia la intolerancia”, ha asegurado Cañizares.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/espana/648315180/AEl-relativismo-es-la-carcoma-principal-de-la-educacionA-advierte-el-cardenal-Canizares.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=648315180&id_boletin=278636940&cod_suscriptor=445331

Los obispos ante los anuncios laicistas del PSOE para la escuela: «Nos han preocupado profundamente»

En días pasados la nueva ministra de Educación en España, la socialista Isabel Celaá, anunciaba ante una comisión educativa en el Congreso algunas de sus líneas de trabajo:

– la asignatura escolar de religión “no será computablea efectos académicos y no tendrá ninguna alternativa”
– habrá una asignatura obligatoria que se llamará “valores cívicos y éticos”
– el Estado vigilará especialmente a las escuelas que hacen educación diferenciada (la mayoría de ellas de orientación cristiana)

Los obispos miembros del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal han respondido este jueves 12 de julio con una nota. Las declaraciones de la ministra, dicen los obispos, “nos han preocupado profundamente”. Recuerdan que “los padres tienen el derecho a elegir el modelo educativo”. Los padres libremente eligen la asignatura de religión para sus hijos, añaden, “y no puede ser sustituida por una ética del estado impuesta por los poderes públicos“.

En este contexto, piden, recordando la Transición y la Constitución de 1978, “que el espíritu de la Constitución no sea ahora despreciado, minusvalorado o transformado por iniciativas que dificulten la necesaria concordia que exige la cohesión social”.

El comunicado finaliza recordando a los obispos nicaragüenses “violentados por defender los derechos legítimos de los ciudadanos de esta nación hermana”. (ReL lo contó aquí). Quizá es una forma de dirigir la mirada sobre un caso contemporáneo en que el poder político intenta imponer su ideología y control mediante la violencia.

***

Nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española

El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, reunido en sesión ordinaria, quiere hacer pública su postura sobre algunas cuestiones importantes de la actualidad.

1.- En relación a las declaraciones de la ministra de Educación Sra. Celaá sobre la consideración de la educación concertada y la clase de religión, que nos han preocupado profundamente, creemos necesario recordar los derechos a la libertad religiosa y a la educación. Son derechos inalienables de la persona humana, reflejados en nuestra constitución (arts. 16 y 27) y en los tratados internacionales a los que España se ha adherido.

Los padres tienen el derecho a elegir el modelo educativo que desean para sus hijos. El sistema educativo, que engloba la educación pública, concertada y privada, es un sistema consolidado en nuestro ordenamiento, que respeta la libertad de elección de los padres.

La asignatura de religión debe tener una consideración adecuada en el sistema educativo. Es necesaria para una formación integral de la persona, según la libre decisión de los padres, y no puede ser sustituida por una ética del estado impuesta por los poderes públicos.

2.- Por otro lado, consideramos importante y necesario en estos momentos, reivindicar el papel de la Transición española que se plasmó en la Constitución de 1978, con el consenso de todas las formaciones políticas y sociales. Deseamos que el espíritu de la Constitución no sea ahora despreciado, minusvalorado o transformado por iniciativas que dificulten la necesaria concordia que exige la cohesión social.

3.- Al mismo tiempo, queremos hacer pública nuestra comunión y solidaridad con los obispos nicaragüenses, violentados por defender los derechos legítimos de los ciudadanos de esta nación hermana. Deseamos que el respeto a la dignidad de las personas y el diálogo entre las partes enfrentadas sean el camino para la necesaria pacificación de la sociedad.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/polemicas/344981432/Los-obispos-ante-los-anuncios-laicistas-del-PSOE-para-la-escuela-ANos-han-preocupado-profundamenteA.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=344981432&id_boletin=274122684&cod_suscriptor=445331

La labor educativa de la Iglesia en cifras

Son los datos que ofrece la Memoria de Actividades de 2016 presentada recientemente por la Conferencia Episcopal Española a través de la Oficina de Transparencia, entre ellos algunos muy significativos: 1,5 millones de alumnos en sus centros y 3,5 millones de niños en clase de Religión, y 16 universidades con casi 90.000 alumnos. ¿Hay alguna otra institución privada que lleve a cabo una labor cultural y de enseñanza con magnitud similar?

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/video/110389/La-labor-educativa-de-la-Iglesia-en-cifras.html

La ministra de Educación avisa: «Religión no puede tener valor académico y contar para la nota»

Este domingo el diario El País publicaba una extensa entrevista con la nueva ministra de Educación, Isabel Celaá, en la que abordaba diversos temas, entre los cuales se encontraban algunos que preocupan especialmente a los católicos.

Esta catedrática de Lengua y Literatura Inglesa proviene del País Vasco, es madre de dos hijos, defensora ultranza del modelo público de enseñanza y se define a sí misma como católica. Sin embargo, en la entrevista ya deja claro que para ella la asignatura de Religión no tiene valor.

Preguntada específicamente sobre qué pasará con dicha asignatura con el gobierno socialista de Pedro Sánchez, la ministra afirma que “Religión no puede tener valor académico y contar para la nota media. Y, desde luego, no puede tener una asignatura espejo como alternativa, porque eso significa que el derecho de unos se convierte en la obligación de otros”.

Aviso a la educación concertada

De este modo, Celaá afirmaba que “los valores cívicos han de ser universales y, por lo tanto, todos los alumnos y alumnas han de cursarlos”.

¿Volverá entonces Educación para la Ciudadanía? La ministra respondió que prefería “no hablar de Educación para la Ciudadanía si esto va a ser objeto de diatriba por un nombre. Crearemos una asignatura de valores cívicos y éticos, y no será optativa”.

También habló de la educación concertada, modelo atacado por importantes dirigentes de su partido en distintas regiones españolas así como de algunos de los grupos que han dado el poder a Sánchez.

La ministra de Educación explicó que “la Lomce (ley orgánica de educación vigente  n.d.a) ha permitido que algunas comunidades hayan cedido terrenos públicos para centros concertados. De facto, la educación pública se ha convertido en una red subsidiaria de la concertada. Esto no puede ser. La educación pública es el referente, el eje vertebrador del sistema educativo. No puede ser sustituida por la concertada”.

Agregaba además que “tenemos que hacer un diagnóstico certero, pero quiero mandar un mensaje de tranquilidad general. Aquellos centros que están cumpliendo fielmente con sus obligaciones no tienen nada que temer. Pero queremos una red pública solida, y la red concertada es complementaria de la pública, pero no al revés”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/espana/759119423/La-ministra-de-Educacion-avisa-AReligion-no-puede-tener-valor-academico-y-contar-para-la-notaA.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=759119423&id_boletin=419810634&cod_suscriptor=445331

Clase de Religión, ¿sí o no?

Como todos los años, con motivo de las inscripciones para el próximo curso escolar en la materia de Religión y Moral Católica, las asociaciones laicistas han protestado contra la existencia de esta materia y piden su supresión. La voz cantante en este asunto en mi tierra la lleva la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de La Rioja (FAPA), asociación no muy representativa porque en las elecciones los candidatos se presentan sin siglas y los votantes no suelen llegar ni de lejos al diez por cien, por lo que un pequeño grupo de un partido basta para ganar las elecciones. Además, en este asunto todos los padres tienen que decidir si apuntan a sus hijos a esta clase y lo hace afirmativamente una muy amplia mayoría.

El presidente de la FAPA afirma creer, según leo en la prensa, “en una educación sin dogmas” y que “cualquier religión, como explicación dogmática de la realidad, debe estar fuera del currículum escolar de un país del siglo XXI”. Los laicistas intentan además basarse en un artículo de nuestra Constitución que dice: “Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias” (16.2) y “Ninguna confesión tendrá carácter estatal” (16.3).

Pero el mismo artículo 16 dice: “1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y de las comunidades sin más limitación en sus manifestaciones que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley… 3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

En pocas palabras: España es un Estado aconfesional, no laico y mucho menos laicista.

El artículo 27 dice: “Todos tienen derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza” (27.1) y “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (27.3).

Pero, por si acaso, “Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España” (art. 10.2).

Esta Declaración dice: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos” (art. 26.3).

En defensa de los derechos de los padres, mi diócesis de Calahorra-La Calzada y Logroño ha dado a luz este comunicado, que reproduzco:

“1.- La clase de Religión Católica no es un privilegio de la Iglesia, sino un derecho de las madres y los padres reconocido en nuestra Constitución (art. 16 y 27) y en la Declaración de los Derechos Humanos.

2.- En el presente curso, el 70% del alumnado riojano ha ejercido su derecho y ha elegido libremente la clase de Religión Católica.

3.- España es un país aconfesional, no laico, lo que significa que no hay una religión oficial en España, pero sí una obligación de hacer posible el derecho constitucional de los padres. Y los derechos se deben respetar en todos los Centros Educativos.

4.- En la práctica totalidad de los países europeos aparece la asignatura de Religión Confesional en su ordenamiento jurídico, que garantiza el derecho de los padres a poder educar a sus hijos según sus creencias religiosas. No es algo exclusivo de España. Es una realidad consolidada en el resto de Europa.

5.- En clase de Religión Católica se entabla un diálogo con el resto de asignaturas para comprender el mundo desde la cosmovisión cristiana. Se enseña la aportación del cristianismo a nuestra cultura: a la ciencia, a la historia, al arte, a la filosofía, a la literatura… Es un diálogo de la fe con la razón. No es catequesis ni adoctrinamiento.

6.- La clase de Religión Católica busca la formación integral del alumno, favoreciendo las inteligencias múltiples y desarrollando todas las dimensiones de la persona, incluidas la espiritual y la emocional.

7.- La clase de Religión Católica contribuye a hacer ciudadanos libres, críticos, empáticos y solidarios. La educación en valores es un pilar esencial de nuestro Currículo.

8.- En clase de Religión Católica aprendemos nuestras costumbres y tradiciones de origen cristiano, que ayudan a comprender nuestra propia identidad riojana.

A tenor de todo lo expuesto, la diócesis anima a los padres, las madres y al alumnado en general a que sigan ejerciendo su derecho de elegir la asignatura de Religión Católica en libertad.

Y agradece su adhesión a este comunicado a: Escuelas Católicas de La Rioja, CONCAPA Rioja y CECE La Rioja”.

Termino con una consideración: sepamos defender frente a la intolerancia laicista nuestros derechos y no nos dejemos pisar.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/opinion/281329401/Clase-de-Religion-Asi-o-no.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=281329401&id_boletin=841558859&cod_suscriptor=445331

Tenemos un problema muy grave con la clase de religión

Lo que ha pasado en un instituto de Villajoyosa (Alicante) es del todo significativo. Clase de religión católica y una profesora que entrega unas fichas a sus alumnos recogiendo EXACTAMENTE la doctrina católica sobre homosexualidad y actos homosexuales. Denuncia de una alumna, retirada de materiales didácticos y posible sanción.

Dicho esto, necesito hacer varias consideraciones:

Es necesario que en las clases de religión católica se explique CON TODO RIGOR la doctrina católica. Esto, aparentemente de Perogrullo, desgraciadamente hay que recordarlo, ya que la impresión que se tiene, y muy ampliamente contrastada, es que demasiadas veces en lugar de exponer a doctrina católica, se explican las particulares visiones de cada profesor, muchas veces abiertamente contrarias a la fe y la moral de la Iglesia, lo cual es un fraude de libro a padres y alumnos y además da frutos perfectamente evaluables. Alumnos apuntados a clase de religión estos años de atrás en porcentajes que superaban ampliamente el 70 %, que han dado como resultado una juventud mayoritariamente no creyente, y una  valoración de la Iglesia Católica .

Visto lo visto, quizá haya que preguntarse si las clases de religión no han sido contraproducentes. Más aún, países tenemos en los que no se imparte la clase de religión en horario escolar y en los que, curiosamente, o quizá no tan curiosamente, el porcentaje de creyentes y católicos es superior al de España con diferencias notables.

También me pregunto si hoy, para no tener problemas con las autoridades civiles y académicas, hemos ido adaptando nuestras explicaciones a lo políticamente correcto. Es decir, si por ejemplo toca hablar de la homosexualidad, siempre se puede obviar el asunto, o bien decir que, en fin, que hay que ser abiertos, respetar, que cada cual sabrá y que eso de que los actos homosexuales son desordenados no deja de ser una exageración, o más aún. Prefiero no pensarlo. Imaginen si un profesor de religión, por ejemplo, tacha de crimen horrible el aborto. ¿Otra denuncia? ¿Tampoco podemos hablar del aborto? ¿Hay que justificarlo? ¿Bendecirlo incluso?

Ante un caso como este de Villajoyosa, alguien tendrá que salir en defensa de la profesora y dejar claro que ha hecho lo que tenía que hacer y explicar lo que es exactamente la doctrina católica. No solo eso, alguien tendrá que reclamar en los tribunales el derecho a explicar la doctrina católica según determina la propia Iglesia y no según las leyes civiles, dejando claro que en caso de conflicto no vamos a recular.

Más aún, si no se nos permite explicar la religión católica en toda su verdad, la solución, y mira que me lo barrunto, no puede ser en ningún caso “aguar” la doctrina basándonos en una mal entendida prudencia, y que mejor es eso que nada, porque eso supondría falsear la doctrina, y en consecuencia dar una formación deficiente a los alumnos.

Aquí hay que ir a Estrasburgo si hace falta en la exigencia de libertad de enseñanza de la religión católica, enseñanza, por otra parte, que se ÚNICAMENTE a aquellos alumnos cuyas familias lo solicitan expresamente. Y si esto no es posible, toca sacudir las sandalias, dejar la escuela y organizar una formación católica seria en parroquias y otras instituciones.

FUENTE: http://www.infocatolica.com/blog/cura.php/1806060818-tenemos-un-problema-muy-grave

¿Por qué tender puentes entre ciencia y fe y conocer sus avances? Hay al menos 6 razones importantes

¿Por qué una persona que ha terminado sus estudios de bachillerato, que quizá -aunque no necesariamente- también ha terminado una carrera universitaria, debería reflexionar en serio sobre la relación entre ciencia y fe?

En el bachillerato, a esta persona le habrán enseñado que la ciencia y la fe se separaron en el siglo XVIII, con la Ilustración. Desde entonces se repite aquello que dijo el matemático Laplace a Napoleón Bonaparte cuando le explicaba las órbitas de Saturno y Júpiter. “¿Dónde está Dios en todo esto?”, preguntó el Emperador, que no era especialmente religioso en esa época. “Sire, no tuve necesidad de esa hipótesis”, respondió Laplace.

La mayoría de los estudiantes de filosofía en bachillerato llegan a Descartes, Hume y Kant. Eran ilustrados que, como Laplace, dirían “no tengo necesidad de la hipótesis Dios”para reflexionar sobre el mundo y la naturaleza.

Pocos llegan a Popper y toda la hornada de pensadores modernos que ponen en cuestión el empirismo ingenuo, incluso inocentón, del siglo XVIII.

O, dicho de otra forma: hay ciencia más moderna, hay filosofía más moderna y hay teología más moderna, que reflexionan desde hace décadas, de nuevas formas ante nuevos retos. Y eso requiere que quien quiera pensar sobre la ciencia y la fe hoy se prepare con esas novedades.

La reflexión de un promotor de ciencia y fe
Un promotor de esta reflexión es Robert John Russell, fundador del Center for Theology and the Natural Sciences (www.ctns.org), un centro ecuménico de diálogo entre ciencia y fe en San Francisco, California, que ha colaborado con el Observatorio Vaticano y con el impulso a la reflexión científico-teológica que hizo Juan Pablo II. Russell escribió sobre el Papa polaco que llamó “a un nuevo movimiento de unidad con integridad entre la Iglesia y la comunidad científica, que supere la fragmentación entre los que buscan la verdad”.

Russell también escribió un ensayo titulado “Tendiendo puentes entre Ciencia y Religión: por qué debe hacerse” (aquí en inglés).

De ahí podemos extraer algunas respuestas. ¿Por qué hay que tender esos puentes entre ciencia y religión? 

1. Porque la filosofía de la ciencia que se hacía en la Ilustración, del siglo XVIII, ya caducó
La Ilustración, con sus filosofías del reduccionismo, materialismo y naturalismo, cortaron con la antigua mentalidad en la que Dios lo permeaba todo. Pero “en el reciente desarrollo de la filosofía de la ciencia, hemos visto el final del empirismo inocente, mediante los escritos de Popper, Hanson, Hempel, Kuhn, Polanyi, Toulmin, Holton, Feyerabend, Lakatos y otros”, señala R.J.Russell. “Cuando antes se pensaba que podíamos ir a los sentidos y los datos, hoy sabemos que cualquier dato está ligado al peso de teorías. Hoy sabemos que la ruta entre teoría y evidencia es mucho más compleja y circular. Antes se pensaba que el consenso podía adquirirse rápido entre todos los investigadores objetivos. Hoy sabemos que la opción entre teorías está influida por presuposiciones metafísicas, estéticas e incluso religiosas de los científicos”.

2. Porque la filosofía de la religión también ha cambiado
Pese a lo que cree mucha gente de la calle, ciencia y religión no son polos opuestos entre objetividad y subjetividad. Así lo constatan los filósofos de la religión recientes como Nancey Murphy, Holmes Rolston, Tom Torrance, John Polkinghorne, Nicholas Wolterstorff y muchos más, citados por R.J.Russell. Hay varios factores que han llevado a enriquecer esa filosofía de la religión: los católicos y los protestantes hablan entre ellos, todos hablan con filósofos de otras religiones, todos miran a la ciencia y sus límites, todos se plantean de forma crítica su propia postura. Y todos reflexionan sobre nuestra cultura común: la cultura científica actual.

3. Porque la ciencia y la religión se benefician mutuamente y ganan en rigor
“La religión necesita de nuevo los rigores de la ciencia para liberarse de supersticiones, puesto que la religión inevitablemente hace afirmaciones sobre este mundo ‘que tanto amó Dios’, afirmaciones que deben comparecer ante el severo tribunal de la evidencia. De forma más sorprendente, la ciencia necesita a la religión para que cuestione sus pretensiones de autoridad y de verdad única e inequívoca. El universo es más misterioso y más infinito que lo que la ciencia o la religión pueden mostrar en plenitud”.

4. Porque la tecnología actual exige una mirada crítica y responsabilidad
Tenemos el poder tecnológico de destruir la vida sobre la tierra (al menos la humana). Y muchas otras especies. Y capacidad para controlarla, que va más allá del dominio y cae en la dominación, el abuso. La tecnología para “jugar a ser Dios” es hoy tremendamente poderosa. ¿Qué valor tiene la Creación, la naturaleza? ¿Cuál es nuestra responsabilidad hacia ella?

5. Porque sin diálogo ciencia-fe, nos devorará el engaño de la “new age”
R.J.Russell avisa de que sin este diálogo lo que queda es una “naturaleza sin Dios y una religión sin mundo”, y eso plantea muchos huecos reales, vivenciales, sin recursos espirituales serios, que se rellenan convirtiéndonos en “presa fácil de las ilusiones New Age envueltas en lenguaje que suene a científico, sobre ‘movimiento de autorrealización cósmica’ o el ‘¡ah! de la física’, mientras nuestra religión sin naturaleza intenta arreglar problemas sociales” y hacer afirmaciones morales que no convencen, ni dan consuelo espiritual real, porque suenan cognitivamente desconectadas.

6. Porque se necesita una interacción creativa y rigurosa que ayude al mundo
“Ha llegado el momento de empezar una nueva interacción creativa entre teología y ciencia, una interacción que honre y respete la integridad de cada interlocutor, en que las convicciones se sostengan con autocrítica y que valore la implicación honesta, una interacción que se centre específicamente en las teorías más rigurosas de la ciencia natural mainstream y en las posiciones centrales de la teología principal, al servicio de las preocupaciones de las comunidades humanas globales”.

Science & Faith: que llegue esta sabiduría a la gente
Se mantiene un gran reto: que los frutos de estas décadas de diálogo ciencia-fe lleguen al público interesado, a catequistas, a religiosos, a profesores de colegio e instituto, a padres que tienen que responder a sus hijos, a estudiantes con preguntas serias…

A esta labor de divulgación responde, en lengua española, el curso popular Curso Science & Faith BCN (www.scienceandfaithonline.com), que empieza con una nueva tanda de temas este 12 de junio.

Este curso de lecciones online sobre ciencia y fe ya ha superado los mil alumnos. Lo ofrece la Facultad de Teología de Cataluña, bajo el patrocinio del Pontificio Consejo para la Cultura con ayuda de la Fundación Templeton (www.templeton.org).

Cada lección ofrece un vídeo introductorio, junto con un artículo de e-learning y acceso a lecturas, vídeos y podcasts que profundizan el tema. La lección se cierra con un autotest y la participación en el forum de debate. Es una forma asequible de responder a este reto intelectual y también pastoral y educativo. 

Temario del Curso 1 de Science and Faith
Galileo y el diálogo Ciencia y fe
¿El mundo se hizo en 7 días o en 14.000 millones de años? Génesis 1 y 2 a debate
Investigando un cosmos sorprendente. La riqueza de la realidad
¿Cómo la ciencia conoce la realidad? El Método Científico
La teología, ¿es un acceso a la realidad o pura mitología? Teología y verdad
Un diálogo no siempre fácil: la relación Teología-Ciencia a lo largo de la historia
¿Cómo ha sido la evolución cosmológica de nuestro universo?
Teorías de la evolución biológica
¿Qué quiere decir que Dios ha creado el mundo? Teología clásica de la creación
Un mundo diseñado por Dios.
Jesucristo, ¿tiene algo que ver con la evolución cósmica?
Un diálogo con la ciencia que enriquece a la teología, el nuevo concepto de «creación evolutiva»

Temario del Curso 2 de Science and Faith
La creación como Liber Naturae: creación y revelación
Teorías sobre la evolución de los homínidos
¿Dios intervino en la creación del primer hombre? ¿Y en la creación de cada hombre?
El origen de la vida humana y el desarrollo embrionario
La clonación y las células madre
En un universo en evolución, ¿podemos decir que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios?
¿Puedo esperar un milagro en mi vida? (teología de los milagros)
La Iglesia y el darvinismo
Antropología y neurociencia
Que quiere decir resucitar de entre los muertos?
El fin de nuestro universo según la Ciencia
El fin del universo según la teología.

Toda la información sobre el curso y la matriculación en:
www.scienceandfaithonline.com

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/por-que-tender-puentes-entre-ciencia-conocer-sus-64939.htm

Retiran el texto que una profesora de Religión impartía sobre homosexualidad y estudian sancionarla

La Consejería de Educación del Gobierno de la Comunidad Valenciana ha retirado el material que una profesora de Religión del instituto Marcos Zaragoza de Villajoyosa (Alicante) utilizó para mostrar la postura católica sobre los actos homosexuales.

La profesora del centro propuso un texto en el que se decía que “la homosexualidad contradice el plan para el que Dios creó al hombre y a la mujer” y añadía que “la homosexualidad es antinatural  ya que en ella no hay posibilidad de expresarse el amor fecundamente”.

Los actos homosexuales, un “desorden moral”
Además, el texto explicaba que “la condición puede ser en algunos casos inculpable, pero los actos homosexuales habrán de ser evitados siempre, ya que suponen un grave desorden moral. Ante una desviación de este estilo, la solución está en intentar sanarla y no en justificarla”.


Texto utilizado por la profesora de Religión retirado por la Consejería de Educación, y por el que puede ser sancionada

La profesora puede ser sancionada
Algunos alumnos publicaron en redes sociales esta ficha y rápidamente la Consejería de Educación decidió actuar. De hecho, en la campaña que se está realizando contra esta profesora de Religión, se la llega a acusar de un delito de odio, que en la legislación española podría llegar hasta una pena de cárcel de cuatro años.

Poco después de conocerse el contenido, inspectores educativos se presentaron en el instituto y tras analizar el texto exigieron al centro la retirada de dicho documento.

La dirección del instituto se niega a hacer declaraciones y fuentes del gobierno autonómico aseguran a eldiario.es que “se está estudiando si se abre un expediente a la docente”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/retiran-texto-que-una-profesora-religion-impartia-sobre-homosexualidad-64914.htm

Los laicistas fingen ignorar que en Europa es algo normal la Religión en la escuela, dice un experto

Alejandro González-Varas Ibáñez es profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza en el área de Derecho Eclesiástico del Estado. Acaba de publicar un libro, La enseñanza de la religión en Europa (Digital Reasons), donde expone las diferentes modalidades de explicar la religión en las escuelas públicas de los países europeos, así como los criterios que han mostrado sobre esta cuestión las organizaciones internacionales.

-En el libro La enseñanza de la religión en Europa despliega un elevado elenco de países que imparten esta asignatura. ¿Por qué creemos en España que es una cuestión que solo nos afecta a nosotros cuando algunos partidos políticos se manifiestan en contra?
-Tal vez se deba al típico complejo español de que “lo nuestro siempre es peor”, o una autocrítica en ocasiones desproporcionada que nos lleva a un complejo de inferioridad ciertas veces injustificado. Ya se sabe que los españoles somos los principales seguidores de las leyendas negras que se nos imputan. Aun así, más bien lo achacaría, simplemente, a la ignorancia de lo que nos circunda. Andamos demasiado metidos en lo que ocurre dentro de nuestras fronteras y eso a veces hacer que el aire que se respira se enrarezca y que, a la postre, seamos un país autodestructivo.

»La situación de la España actual permitiría poner varios ejemplos de ello, pero me centraré en el concreto ámbito de la enseñanza de la religión. En este caso, puede percibirse un interés de las corrientes laicistas por que no se sepa lo que de verdad ocurre en los países de nuestro entorno inmediato. Si se supiera la verdad, es decir, que la enseñanza de la religión es lo más normal que hay en el sistema educativo de cualquiera de ellos, se derrumbarían buena parte de sus inconsistentes argumentos para proponer su erradicación en España. Nada mejor para conseguir sus injustificados propósitos que apelar a que seguimos siendo una anacrónica excepción aislada en el mundo… aunque sea falso.

-Expone también en el libro distintos modos de impartir esta materia en las distintas naciones. ¿En qué áreas las engloba usted?
-Principalmente en dos. Una es la correspondiente a los estados nórdicos y Reino Unido, donde se imparte la enseñanza de la religión desde una perspectiva histórica o cultural, lo que explica que su estudio sea incluso obligatorio. Habida cuenta de su importante secularización, no les suele interesar tanto conocer una fe viva y vigorosa, como el fenómeno religioso en cuanto hecho cultural.

»En segundo lugar, encontramos el modelo de enseñanza confesional. Esto significa que se estudia una religión como una doctrina y un fenómeno vivo. Se pretende asegurar que esa creencia se imparte de un modo correcto, sin riesgo a errores, y por eso sus contenidos corren a cargo de las confesiones, lo que también explica que su seguimiento sea voluntario. Es el sistema de la mayor parte de los países europeos entre los que se encuentra, como uno más, España.

»Lo que resulta excepcional es que no se explique religión de ningún modo. Solo países muy concretos, como Francia o Eslovenia, lo tienen excluido de sus escuelas. Sin embargo, el desconocimiento de la religión y las carencias en la cultura general en que desemboca ha dado a que el Gobierno francés se haya preocupado por esta cuestión y haya planteado su incorporación a las escuelas.

-¿En qué aspectos destacaría el interés formativo de la religión para las personas individual y socialmente?
-El interés formativo de la religión y el provecho que se puede obtener de esta materia es amplio. En este momento me limitaría a señalar los tres siguientes.

»Por una parte, es un elemento esencial de la “cultura general”. La aproximación a la religión es fundamental para conocer la historia, la filosofía, o el arte.

»En segundo lugar, habida cuenta de que la religión ha contribuido a formar nuestra cultura, lo que ahora se denominan “valores éticos” o “cívicos” encuentran su origen en las tradicionales virtudes. Por ello, el estudio de la religión nos ofrecerá una perspectiva rica y profunda de esos valores que ayudará a que quienes la estudien tengan comportamientos también más cívicos.

»Por último, y directamente conectado con lo anterior, la antropología o concepto del ser humano que lleva la religión facilitará que el estudiante tenga un elevado concepto de las demás personas (es decir, del prójimo) que le lleve a respetar su dignidad y libertad, y a no verlo como un ser inferior, o un objeto del que sacar un determinado provecho.

»En definitiva, estoy persuadido de que la religión y su estudio pueden contribuir con eficacia a erradicar muchos de los males y patologías de nuestra sociedad, y a que podamos construir entre todos un mundo mejor.

-Alude también al derecho preferente de los padres a educar a sus hijos que ampara nuestra Constitución. ¿Ve interés de grupos y/o posiciones ideológicas en difuminar u olvidar este planteamiento?
-Me parece que ese interés es claro. Si esos grupos ideológicos desplazan a los padres en su derecho y deber de educar a sus hijos, acaban ellos asumiendo esta función. La conclusión es evidente: los niños y jóvenes españoles al final pensarán como quieren los políticos que gobiernen en cada momento. Si consiguen dominar el sistema educativo y minimizar la actuación de los padres, trasladarán finalmente sus creencias e ideologías a través de los centros de enseñanza, formando así a los ciudadanos a su manera, en lugar de que lo hagan las familias.

»No debe sorprendernos: la instrumentalización de la enseñanza puede presentarse como una tentación para el gobernante, y los regímenes dictatoriales dan claro ejemplo de las consecuencias que comporta caer en esta tentación. Por tanto, mejor evitarlo y que a los hijos los eduquen sus padres. Es lo natural y lo más democrático.

-¿Qué dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre esta cuestión?
-Su posición es tan clara como constante en este aspecto. Sostiene que el derecho de elegir la formación moral y religiosa de los jóvenes les corresponde a sus padres. Una manera de satisfacer este derecho se traduce en que se enseñe religión en las escuelas, lo cual ha entendido que, en el caso de las escuelas públicas, es perfectamente compatible con su neutralidad. Esa neutralidad exige, precisamente, que deben evitarse adoctrinamientos en estos lugares, bien sean de corte religioso o ideológico. En consecuencia, las materias que afecten a la formación moral o religiosa de las personas habrán de ser optativas, como sucede con la enseñanza confesional de la religión y habrán de serlo también -me permito añadir- cualesquiera otras materias que, aun no siendo religiosas sino enfocadas desde una determinada impronta ideológica, son susceptibles de afectar a la moral o creencias del alumno.

-No olvida tampoco el componente cultural e histórico de las religiones para entender el devenir de las naciones, que aglutinan cosmovisiones del mundo distintas de las personas que viven, por ejemplo, en Europa, África o Asia.
-Desde luego. El hecho religioso ha contribuido a formar la identidad cultural de los pueblos y civilizaciones. Es una constante histórica que se ha producido en todas las latitudes. No es posible tener un conocimiento completo de una determinada cultura si no tenemos al menos unas ciertas nociones de las creencias religiosas que han tenido las personas que han vivido en ese lugar y momento. De este modo, no podemos comprender las culturas orientales sin aproximarnos de algún modo al budismo, confucionismo o taoísmo.

»De la misma manera, la identidad europea y de otros lugares como América viene determinada en gran medida por el cristianismo, sin desconocer que en las sociedades actuales es importante la presencia de otros credos. De hecho, hoy sigue siendo necesario conocer las creencias que hay en cada lugar para comprender el modo de ser de las sociedades contemporáneas. En este sentido, la enseñanza de las religiones minoritarias o que llevan menos tiempo presentes en un país puede mostrar una faz integradora, pues permite relacionarla con otros contenidos que se explican al alumno, se sitúa esa religión en una situación de normalidad en la escuela y la sociedad, y se estudia con un currículo, libros, y profesores que garantizan la corrección de la enseñanza, lo que –llegado el caso– contribuye a que se eviten radicalismos.

-¿Cree que existe alguna relación entre el descenso de alumnos en la asignatura de religión que se ha dado en los últimos años en España y el aumento de la increencia entre los jóvenes?
-A mi modo de ver, tal relación existe. La falta de conocimiento y la escasez de creencia se alimentan recíprocamente. Los jóvenes creen menos porque cada vez es menos frecuente encontrar personas –fundamentalmente sus familias– que les hablen de cuestiones referentes a lo trascendente y, de modo particular, de la religión. Es difícil creer en aquello que apenas se conoce, o vivir conforme a ello, como también resultará difícil valorarlo. A su vez, si no se considera importante lo religioso o apenas se conoce, tampoco se siente necesidad de acercarse de un modo más próximo a ello o estudiarlo.

-Por concretar más, ¿considera que es suficiente una formación religiosa para sustentar una vivencia individual y comunitaria, por ejemplo, en el caso del cristianismo?
-En principio diría que la formación es necesaria para sustentar una vivencia religiosa vigorosa, si bien no es suficiente por sí sola. Es cierto que habrá que tener presentes otros factores como las aptitudes y disposiciones de cada persona, o los carismas existentes. Pero ello no evita que la sola formación probablemente no ofrezca los frutos esperados si no viene acompañada de la práctica de otros elementos comúnmente presentes en las religiones -incluido el cristianismo- como son la oración personal y comunitaria, o la práctica de ritos y ceremonias -o de los sacramentos-, así como la observancia de una moral o la realización de obras de caridad.

-¿Corremos el riesgo los creyentes de “matar” el cristianismo cosificándolo en ritos, doctrinas y prácticas que nos desvían del encuentro con Cristo y, en último término, no inciden en cómo vivimos lo cotidiano?
-Desde luego que una religión, incluido el cristianismo, es mucho más que sus ritos o prácticas externas. En el caso del cristianismo, y remitiéndome a una inveterada enseñanza reiterada con particular asiduidad por los últimos pontífices, la vida del cristiano tiene como piedra angular el encuentro con Cristo. Este fenómeno ha de ser lo suficientemente impactante como para que presida nuestras conductas y pensamientos, desplegando sus efectos en los diferentes actos de cada día. Los ritos, doctrinas y la formación sin duda ayudarán a que ese encuentro y sus efectos sean fructíferos para la persona, pero no creo que puedan sustituirlo u obviarlo.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/los-laicistas-fingen-ignorar-que-europa-algo-normal–64823.htm