Clase de Religión, ¿sí o no?

Como todos los años, con motivo de las inscripciones para el próximo curso escolar en la materia de Religión y Moral Católica, las asociaciones laicistas han protestado contra la existencia de esta materia y piden su supresión. La voz cantante en este asunto en mi tierra la lleva la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de La Rioja (FAPA), asociación no muy representativa porque en las elecciones los candidatos se presentan sin siglas y los votantes no suelen llegar ni de lejos al diez por cien, por lo que un pequeño grupo de un partido basta para ganar las elecciones. Además, en este asunto todos los padres tienen que decidir si apuntan a sus hijos a esta clase y lo hace afirmativamente una muy amplia mayoría.

El presidente de la FAPA afirma creer, según leo en la prensa, “en una educación sin dogmas” y que “cualquier religión, como explicación dogmática de la realidad, debe estar fuera del currículum escolar de un país del siglo XXI”. Los laicistas intentan además basarse en un artículo de nuestra Constitución que dice: “Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias” (16.2) y “Ninguna confesión tendrá carácter estatal” (16.3).

Pero el mismo artículo 16 dice: “1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y de las comunidades sin más limitación en sus manifestaciones que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley… 3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

En pocas palabras: España es un Estado aconfesional, no laico y mucho menos laicista.

El artículo 27 dice: “Todos tienen derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza” (27.1) y “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (27.3).

Pero, por si acaso, “Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España” (art. 10.2).

Esta Declaración dice: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos” (art. 26.3).

En defensa de los derechos de los padres, mi diócesis de Calahorra-La Calzada y Logroño ha dado a luz este comunicado, que reproduzco:

“1.- La clase de Religión Católica no es un privilegio de la Iglesia, sino un derecho de las madres y los padres reconocido en nuestra Constitución (art. 16 y 27) y en la Declaración de los Derechos Humanos.

2.- En el presente curso, el 70% del alumnado riojano ha ejercido su derecho y ha elegido libremente la clase de Religión Católica.

3.- España es un país aconfesional, no laico, lo que significa que no hay una religión oficial en España, pero sí una obligación de hacer posible el derecho constitucional de los padres. Y los derechos se deben respetar en todos los Centros Educativos.

4.- En la práctica totalidad de los países europeos aparece la asignatura de Religión Confesional en su ordenamiento jurídico, que garantiza el derecho de los padres a poder educar a sus hijos según sus creencias religiosas. No es algo exclusivo de España. Es una realidad consolidada en el resto de Europa.

5.- En clase de Religión Católica se entabla un diálogo con el resto de asignaturas para comprender el mundo desde la cosmovisión cristiana. Se enseña la aportación del cristianismo a nuestra cultura: a la ciencia, a la historia, al arte, a la filosofía, a la literatura… Es un diálogo de la fe con la razón. No es catequesis ni adoctrinamiento.

6.- La clase de Religión Católica busca la formación integral del alumno, favoreciendo las inteligencias múltiples y desarrollando todas las dimensiones de la persona, incluidas la espiritual y la emocional.

7.- La clase de Religión Católica contribuye a hacer ciudadanos libres, críticos, empáticos y solidarios. La educación en valores es un pilar esencial de nuestro Currículo.

8.- En clase de Religión Católica aprendemos nuestras costumbres y tradiciones de origen cristiano, que ayudan a comprender nuestra propia identidad riojana.

A tenor de todo lo expuesto, la diócesis anima a los padres, las madres y al alumnado en general a que sigan ejerciendo su derecho de elegir la asignatura de Religión Católica en libertad.

Y agradece su adhesión a este comunicado a: Escuelas Católicas de La Rioja, CONCAPA Rioja y CECE La Rioja”.

Termino con una consideración: sepamos defender frente a la intolerancia laicista nuestros derechos y no nos dejemos pisar.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/opinion/281329401/Clase-de-Religion-Asi-o-no.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=281329401&id_boletin=841558859&cod_suscriptor=445331

La Justicia devuelve a la clase de Religión los 90 minutos lectivos en Andalucía

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía acaba de anular la orden de la Junta de Andalucía por la que reducía la carga lectiva de la Religión de 90 a 45 minutos semanales, dando así la razón a los obispos andaluces, que la habían recurrido junto con la asociación de profesores de Religión Apprece. Con este fallo, queda vigente el horario anterior y lo profesores de la asignatura recuperan sus horas de clase.

En el recurso, los obispos andaluces denunciaban que la orden vulneraba el artículo 27.3 de la Constitución, que consagra la obligación de los poderes públicos de garantizar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones y por entender que en dicho horario no podía desarrollarse la asignatura, amén de haber infringido el procedimiento en la elaboración de la norma.

La orden ahora anulada rebajaba el horario de la asignatura de religión a la mitad de asignaturas como educación plástica o educación física, siendo la única que perdía su horario y quedando reducida a su mínima expresión.

En ese sentido, la sentencia apunta que la administración educativa ha prescindido de un trámite esencial en la elaboración de la norma, causando indefensión a las partes en el trámite de información pública. Por ello, declara nulo de pleno derecho la mencionada norma al haberse elaborado prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido.

No es la primera vez que los tribunales devuelven a la clase de Religión a su sitio. Sucedió en Baleares hace ya algunos años, cuando el Tribunal Superior de esa comunidad paralizó el decreto del Gobierno regional y obligó a ofertar la clase de Religión en Bachillerato. O en Aragón, donde, al igual que Andalucía, los tribunales devolvieron los 90 minutos semanales a esta asignatura. Todavía quedan contenciosos por resolver como en el caso de Extremadura, donde los obispos siguen dando la batalla para que se respete el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.

FUENTE: http://www.alfayomega.es/153624/la-justicia-devuelve-a-la-clase-de-religion-los-90-minutos-lectivos-en-andalucia

Declaración oficial de los obispos de Extremadura sobre la Clase de Religión

Los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz (Mons. Celso Morga, arzobispo de Merida-Badajoz, Mons. Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres y Mons. Jose Luis Retana, obispo de Plasencia) y el arzobispo Toledo, Mons. Braulio Rodríguez, manifestamos nuestra preocupación por la situación de la asignatura de Religión Católica, de libre elección por parte de los padres de los alumnos y de oferta obligatoria para los centros educativos, ante la próxima publicación del Decreto de la ordenación y currículo de Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato para la Comunidad Autónoma de Extremadura.

En atención a nuestra responsabilidad declaramos:

1.- La asignatura de Religión Católica es un derecho constitucionalmente protegido por el art. 27.3 de la Constitución española, donde se trata del Derecho a la Educación y se garantiza “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo a sus propias convicciones”. Asimismo, esta materia está amparada por los Acuerdos internacionales entre el Estado español y la Santa Sede de 1978, así como por otros Tratados internacionales a los que se ha sumado España.

Es de notar, además, que en nuestra Comunidad autónoma hay una amplia mayoría de padres que demanda cada curso escolar la asignatura de Religión Católica para enriquecer la formación integral de sus hijos, tanto en Enseñanza Secundaria Obligatoria como en Bachillerato.

2.- Entendemos que esta asignatura de Religión Católica aporta un gran bien al desarrollo de todas las competencias incluidas en el currículo.

En nuestra historia española, la relación del hombre con Dios ha tenido un punto de encuentro en el Cristianismo. Aunque no todos sean practicantes, si viven en una cultura inspirada en el cristianismo. Por eso, queremos destacar cuánto ayuda esta asignatura a comprender lo que nos constituye como pueblo y civilización. La cultura que ha generado el Cristianismo, el derecho, las iniciativas sociales, la literatura, la música, la escultura, la pintura, la arquitectura, etc., todo queda iluminado desde la inserción de los contenidos de la asignatura de Religión Católica en el curriculum oficial. Con esta enseñanza nuestros niños y jóvenes tienen una educación más completa e integral y con mayor bagaje cultural.

Además, el factor religioso supone adherirse a una serie de valores  humanizadores como el bien, la paz, la solidaridad, la verdad, y la apertura a Dios, que no es enemigo del hombre. Asistir a clase de Religión Católica en la escuela es una manera de cultivar una visión del mundo, tener un juicio sobre las cosas, e ir asimilando la sabiduría que la cultura cristiana ha sido capaz de generar a través de los siglos.

3.- La Sentencia del Tribunal Supremo del pasado 21 de marzo de 2018 no obliga ni aconseja la reducción horaria de dicha asignatura, antes bien sienta una doctrina jurisprudencial novedosa que determina con claridad que la asignatura de Religión Católica ha de contar con “la carga horaria que sea necesaria para su adecuada enseñanza”. Esta nueva regulación del Decreto, de acuerdo con la disposición adicional 2 de la LOE-LONCE, vulneraría la referida exigencia, pues no es posible desarrollar el currículo de la asignatura con la reducción que nuevamente se pretende.

4.- La reducción al mínimo del horario de la asignatura de Religión católica, que no se aplica a otras asignaturas del mismo perfil, categoría e importancia, tiene difícil justificación y seguramente constituiría  una vulneración de esta doctrina del Tribunal Supremo.

5.- Apoyamos también explícita y firmemente a los profesores de la materia de Religión Católica por todo lo que supondría para ellos y para sus familias la reducción del horario lectivo, con la consiguiente pérdida de ingresos en las familias de unos profesionales cualificados, que cobran por horas lectivas. Por otra parte, este colectivo se encuentra pendiente de la correspondiente Sentencia del Tribunal Supremo, por lo que no parece aconsejable ni prudente legislar sobre este asunto.

Renovamos nuestro deseo de diálogo con la Administración autonómica y esperamos una solución que repercuta en beneficio de todos, de los alumnos y sus familias, y de toda la sociedad extremeña.

Cáceres, a 31 de mayo de 2018

Los obispos de la provincia eclesiástica y arzobispo de Toledo

FUENTE: http://www.diocesisplasencia.org/w/?p=5191

Me apunto a Religión

“Hom­bre (o mu­jer) sin no­ti­cia, mun­do a os­cu­ras”. Esta ge­nial afir­ma­ción del pa­dre Bal­ta­sar Gra­cián, SJ (1601-1658) me sir­ve para aden­trar­me en el tema de esta se­ma­na: la im­por­tan­cia de que ado­les­cen­tes y jó­ve­nes se apun­ten a “cla­se de Re­li­gión”, si an­te­rior­men­te no se ins­cri­bie­ron, o man­ten­gan esta op­ción cuan­do se des­li­za ante ellos la fa­ci­li­dad de de­jar esta asig­na­tu­ra.

La Con­fe­ren­cia Epis­co­pal Es­pa­ño­la, por me­dio de la Co­mi­sión Epis­co­pal de En­se­ñan­za, ha uti­li­za­do tam­bién esta vez un ví­deo de cam­pa­ña, que pue­de ver­se en in­ter­net y las re­des so­cia­les, in­sis­tien­do en la li­ber­tad para ele­gir esta ma­te­ria.

Venimos in­sis­tien­do en la li­ber­tad y res­pon­sa­bi­li­dad de los pa­dres para ele­gir esta asig­na­tu­ra, “li­bre para el alumno, obli­ga­to­ria para el cen­tro es­co­lar”. Cier­ta­men­te, pues lo que se vive en casa es lo que tras­cien­de en la ca­lle. Pero si aho­ra esta cam­pa­ña de la Con­fe­ren­cia Epis­co­pal se di­ri­ge so­bre todo ha­cia los ado­les­cen­tes, es por­que se cons­ta­ta que, a par­tir de los 12-13 años, son los mis­mos alum­nos los que to­man la de­ci­sión so­bre ins­cri­bir­se o no en la cla­se de Re­li­gión. De modo que, des­pués, son los pa­dres los que, so­bre esta de­ci­sión, rea­li­zan pos­te­rior­men­te la ma­trí­cu­la. Lo que los obis­pos ha­ce­mos sen­ci­lla­men­te es in­vi­tar a los pa­dres ca­tó­li­cos a fa­vo­re­cer la edu­ca­ción re­li­gio­sa de sus hi­jos, sin que las di­fi­cul­ta­des que pue­dan en­con­trar en sus hi­jos o en el cen­tro sean un obs­tácu­lo a la hora de apun­tar­les a la asig­na­tu­ra de Re­li­gión.

No es la cla­se de Re­li­gión el úni­co ins­tru­men­to de la edu­ca­ción re­li­gio­sa de sus hi­jos, pero sin esta “no­ti­cia” se pue­de dar “un mun­do a os­cu­ras”. Las os­cu­ri­da­des anidan tam­bién en los pa­dres, por­que, pese a tan­tas cir­cuns­tan­cias ad­ver­sas, la de­man­da so­cial de la cla­se de Re­li­gión está por en­ci­ma del 60% de la po­bla­ción es­co­lar en Es­pa­ña, en los di­ver­sos ni­ve­les de in­fan­til, pri­ma­ria y se­cun­da­ria. Quie­re esto de­cir que es­co­gen li­bre­men­te la En­se­ñan­za Re­li­gio­sa Es­co­lar 3,5 mi­llo­nes de alum­nos. Y unos 30.000 pro­fe­so­res de Re­li­gión rea­li­zan esta mi­sión edu­ca­ti­va en­co­men­da­da por los pa­dres con una ca­pa­ci­ta­ción pro­fe­sio­nal del mis­mo ni­vel que se exi­ge al res­to de sus com­pa­ñe­ros, pro­fe­so­res en otras asig­na­tu­ras. Del nú­me­ro de pro­fe­so­res de Re­li­gión, el 35% rea­li­zan esta ac­ti­vi­dad en cen­tros pú­bli­cos y el 65% en cen­tros con­cer­ta­dos y aun pri­va­dos. Que no se en­ga­ñen, pues, los pa­dres como si Re­li­gión fue­ra una op­ción mi­no­ri­ta­ria.

No son ci­fras para nada des­pre­cia­bles, tan­to de alum­nos como de pro­fe­so­res; es­tos úl­ti­mos en oca­sio­nes son poco apre­cia­dos por sus com­pa­ñe­ros en cen­tros pú­bli­cos, aun­que tan­tas ve­ces son apre­cia­dos por su va­lía per­so­nal y pro­fe­sio­nal. Pero si­ga­mos con los da­tos: la pre­sen­cia de los hi­jos de la Igle­sia en el ám­bi­to edu­ca­ti­vo se rea­li­za a tra­vés de 2.600 cen­tros edu­ca­ti­vos, 400 de los cua­les son de edu­ca­ción es­pe­cial que atien­den a 12.000 alum­nos con ne­ce­si­da­des con­cre­tas. ¿Sa­ben us­te­des que en los cen­tros ca­tó­li­cos hay 71.000 alum­nos de otros paí­ses, in­mi­gran­tes, a los que se edu­ca para for­mar par­te de esta so­cie­dad en la que vi­ven y a la que con­tri­bui­rán con su tra­ba­jo?

Tam­bién quie­ro sub­ra­yar que los pa­dres o los alum­nos que eli­gen la cla­se de Re­li­gión op­tan por una asig­na­tu­ra bien pre­pa­ra­da, con buen pro­fe­so­ra­do, útil para co­no­cer la so­cie­dad en la que vi­ven, sus tra­di­cio­nes y su cul­tu­ra, que desea tra­tar a los alum­nos como per­so­nas que ne­ce­si­tan una edu­ca­ción in­te­gral. ¡Ah! Y la cla­se de Re­li­gión no es se­sión de Ca­te­que­sis; ésta per­te­ne­ce a otro ám­bi­to edu­ca­ti­vo, tam­bién im­por­tan­te, pero dis­tin­to. Nues­tro mun­do ne­ce­si­ta igual­men­te de no­cio­nes pre­ci­sas y cla­ras so­bre la fe cris­tia­na, pero sin ce­rrar­se a alu­dir a otros he­chos re­li­gio­sos no cris­tia­nos que con­vi­ven en este mun­do. El lla­ma­do “he­cho re­li­gio­so” es de enor­me im­por­tan­cia, y no pue­de arrin­co­nar­se en el ám­bi­to pri­va­do de la per­so­na, por­que esta pos­tu­ra no es real.

He­mos ha­bla­do, pues, de un tema im­por­tan­te en la vida de ni­ños, ado­les­cen­tes y jó­ve­nes; un tema ne­ce­sa­rio en una so­cie­dad plu­ral, que res­pe­ta la li­ber­tad per­so­nal, pero que no iden­ti­fi­ca a ésta con el gus­to o la ape­ten­cia del mo­men­to. El con­te­ni­do de la cla­se de re­li­gión y mo­ral ca­tó­li­ca, como tam­bién se pue­de de­no­mi­nar la sig­na­tu­ra a la que nos re­fe­ri­mos, es ra­zo­na­ble, pero no ra­cio­na­lis­ta. Y sir­ve para la vida, para esta vida con­cre­ta que es­ta­mos vi­vien­do. Por eso, ya que es­ta­mos en un len­gua­je con­cre­to, la cam­pa­ña Me apun­to a re­li­gión se di­fun­de tam­bién por in­ter­net y re­des so­cia­les (Fa­cebook e Ins­ta­gram).

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/apunto-religion-63853.htm

Invitar a Religión a adolescentes que no cursan esta asignatura: eje de la campaña de los obispos

La Conferencia Episcopal Española ha lanzado por segundo año consecutivo la campaña Me apunto a Religión, dedicada especialmente a los adolescentes y jóvenes que ya no se inscriben o que nunca se han apuntado a esta asignatura, en la que este curso ha habido un incremento de matriculación.

El director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal, José Gabriel Vera, aseguró en rueda de prensa que a falta de datos oficiales sobre este curso 2017-18, ha habido “un incremento notable de la asistencia” a clases de esta materia en muchas diócesis.

Las claves para animar a inscribirse en Religión
La campaña, presentada con motivo de la apertura del periodo de matriculación para el curso próximo, quiere mostrar el valor e importancia de esta signatura “para el bien de la formación de los alumnos y la sociedad”, destacaron el presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, César Franco; y la profesora de Religión Elena Ruiz.

“Cuestiónate por qué no te apuntas a clase de Religión al igual que te planteas otros temas en tu vida” es el argumento de partida de un vídeo que está ya en las redes sociales.

Dar a conocer la asignatura, recordar que supone un pequeño marco de libertad para los padres y alumnos, y animar a la inscripción son los tres objetivos de la campaña.

Campaña destinada a los que no cursan la asignatura
Monseñor Franco resaltó además que se trata de la primera vez que la Iglesia se dirige a adolescentes (a partir de 12-13 años) que no se apuntan a esta materia, y les ha animado por ser “una opción buena, necesaria y consolidada”.


La campaña fue presentada por el obispo de Segovia, monseñor César Franco

Según los obispos, la clase de Religión es reclamada por más del 60 % de la población escolar en los niveles de Infantil, Primaria y Secundari, y es seguida por 3,5 millones de alumnos (datos del curso 2016-17).

La potestad de los padres
Hay 30.000 profesores de Religión y la presencia de la Iglesia se realiza a través de 2.600 centros educativos, 400 de ellos de educación especial; además, se ofrece educación a 70.000 estudiantes inmigrantes.

“Los niños no son del Estado ni de sus padres pero su educación sí depende de los progenitores, que pueden escoger la formación que quieran para ellos“, insistió Franco.

La Constitución cuando habla de la finalidad de la educación es la de formar integralmente a las personas, y la Iglesia cree que para ello se necesita un bagaje de conocimientos religiosos razonables, según Franco, para quien un mundo con educación religiosa es “más justo, misericordioso y aporta un plus de humanismo”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/invitar-religion-adolescentes-que-cursan-esta-asignatura-eje-63602.htm

El Supremo da un espaldarazo a los obispos y obliga a Extremadura a mantener la clase de Religión

Frente a los intentos del Gobierno de Extremadura, dirigido por el PSOE con el apoyo de Podemos, de eliminar la asignatura de Religión, la Justicia ha vuelto a dar un duro varapalo a estas formaciones y un espaldarazo a los obispos extremeños. El Tribunal Supremo obliga a incluir la asignatura Religión en 2º de Bachillerato, mientras que sobre la reducción horaria que hizo la Junta de Extremadura de esta materia en 1º de ESO y 1º de Bachillerato sostiene que “no requiere una carga horaria determinada, sino la necesaria para su enseñanza adecuada”.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha dictado dos sentencias de fechas 20 y 21 de marzo resolviendo los recursos de casación presentados por la Junta de Extremadura contra las tres sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) de enero de 2017.

Espaldarazo a los obispos
Las sentencias hacen un recorrido legislativo del reconocimiento de esta asignatura por un tratado internacional y por diversas leyes estatales “reconociendo su obligatoria oferta en todos los niveles de la educación”.

Así se ha puesto de manifiesto en una rueda de prensa en Badajoz en la que el abogado Francisco Lamoneda, el delegado episcopal para la Educación de la Archidiócesis Mérida-Badajoz, Manolo García, y el secretario general del Arzobispado, Carlos Torres, han dado a conocer su parecer ante el contenido de ambas sentencias, en relación a las cuales han señalado que “los obispos de Extremadura hacen un llamamiento al diálogo con la Consejería de Educación de la Junta”.

En su intervención, que recoge Europa Press, Francisco Lamoneda ha recordado que cuando salió el Decreto 98/2016 los obispados extremeños presentaron un recurso contencioso administrativo ante el TSJEx y que también interpusieron recursos distintos “por separado pero con los mismos argumentos” la Asociación de padres de la escuela pública y la Asociación de profesores de Religión dictándose tres sentencias “favorables” a las tesis que “sostenían los obispados”.

Consecuencias en el resto de España
Ha explicado que son tres los recursos que planteó la Junta frente a las tres sentencias del TSJEx y ha concretado que tienen dos de las sentencias y que “van las dos prácticamente con idénticos argumentos”, a la vez que ha señalado que “habría que hacer” dos valoraciones distintas, una a “nivel de lo que se implica en Extremadura” y otra sobre lo que implica en el conjunto de España.

En el caso de la valoración en Extremadura, ha recordado que había dos asuntos en litigio, la reducción que había hecho el Ejecutivo extremeño de una hora de la asignatura Religión en 1º de la ESO y en 1º de Bachillerato, y la no existencia por parte del Decreto de la Junta de esta misma asignatura en 2º de Bachillerato.

Respecto a la reducción de la Junta, ha destacado, el Supremo “entiende que dicha reducción no es ilegal y no es discriminatoria” dado que “dice que en realidad no podemos valorar en criterios cuantitativos este aspecto, sino en un criterio que introduce novedoso en toda la jurisprudencia que va a marcar esta expresión, que es que siempre que cumpla con el desarrollo adecuado de la enseñanza”.

“Lo que viene a decir el Tribunal es que lo importante no es si son dos, tres o una hora, sino si con eso se puede desarrollar adecuadamente la enseñanza de la asignatura”, ha indicado, al tiempo que ha incidido respecto a la asignatura en 2º de Bachillerato que “obliga como ya hizo” el TSJEx “a que tenga que ofertarse necesariamente”.

“Refuerza la asignatura”
A nivel de España, el letrado ha considerado que esta sentencia es “muy importante” porque “refuerza la asignatura de Religión, la consolida, hay que ofertarla en todos los cursos de la enseñanza” y “hace un desarrollo legislativo de su reconocimiento en el Tratado internacional hasta en el resto de leyes estatales”.

“En el fundamento de derecho octavo de la sentencia es donde se recoge al final la jurisprudencia que sienta el Tribunal Supremo”, ha detallado, para matizar que la misma dice que “la asignatura de Religión no requiere una carga horaria determinada, sino la necesaria para que su enseñanza sea adecuada” y que “además deja claro y bien sentado” que en 2º de Bachillerato “se tiene que ofertar también siempre esta asignatura”.

A este respecto, Francisco Lamoneda se ha preguntado a quién “corresponde determinar” si una carga horaria implica que se pueda desarrollar “adecuadamente” la asignatura y ha replicado que “por ley corresponde en el caso de la asignatura de Religión Católica” a la Iglesia y a los obispos “por imperativo” de la disposición adicional segunda de la LOE y la disposición adicional tercera del Real Decreto 1.105/14.

“Como corresponde a los obispos determinar si se tiene tiempo suficiente para el desarrollo adecuado de la asignatura, yo creo que lo que hace el Tribunal Supremo es invitar a que se tengan que sentar administración educativa, en este caso Junta de Extremadura, con los señores obispos y adecuar la carga horaria que se quiere atribuir y si esta permite el desarrollo adecuado o no de la asignatura”, ha hecho hincapié.

Por su parte, Manolo García ha defendido que a dicha sentencia se ha llegado “sin querer” desde el Arzobispado, cuya «idea nunca ha sido tener que llegar a tribunales por estos temas», y ha afirmado que “puede dar la impresión” de que la clase de Religión en Extremadura “es un problema” cuando “no” lo es.

Así, ha dicho que en Extremadura un 90 por ciento de los niños en Primaria y más de un 70 por ciento en Secundaria elige la clase de Religión, cuyos profesores están “integrados en los centros con total normalidad”, a la vez que ha reiterado que tienen “el brazo tendido» y que la sentencia del Supremo “invita al diálogo, a seguir dialogando y a que esto deje de ser un tema de actualidad”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/supremo-espaldarazo-los-obispos-obliga–63329.htm

El obispo de Castellón denuncia que 2 colegios públicos le vetan el visitar a los alumnos de «reli»

El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, ha afirmado en radio Cope-Castellón que en dos colegios públicos de la capital de esta provincia de la región valenciana le han impedido visitar a los alumnos que han elegido la asignatura de Religión. 

“Es la dictadura del pensamiento único y laicista”, ha protestado ante los micrófonos. Ha mostrado su pesar porque “son los alumnos los que lo sufren porque no les puede visitar el obispo“.

Según parece, los que lo han impedido serían, precisamente, profesores de la asignatura de religión. «Es curioso que los profesores o profesoras que ejercen la docencia en mi nombre como enviado de Dios no me dejen entrar», declaró este lunes en una entrevista a la emisora que corrió como la pólvora.

El prelado sí ha podido entrar en otros dos centros públicos.

La Consellería no sabe nada
El diario El Mundo ha consultado con la Conselleria de Educación (presidida por Vicent Marzà Ibáñez, de Compromís-Bloc Nacionalista Valencià, ligado al nacionalismo catalán de izquierdas). La Conselleria el martes intentaba averiguar qué colegios fueron y qué sucedió sin poder confirmar nada.

Desde el Consell aseguraron no tener constancia «ni de carta ni de escrito por registro» en relación al denunciado veto. Tampoco las llamadas del concejal de Educación en el consistorio de la ciudad, Enric Porcar, interesándose por el asunto, dieron con explicación alguna por parte de la diócesis.

Según El Mundo, desde Conselleria explicaron que «el director territorial de Educación, Robert Roig, se ha apresuró por la mañana a contactar con la Inspección Educativa y hasta con miembros de la Asociación de directores de centros, con el fin de tener más información, pero nadie sabe nada, ni se conoce queja alguna».

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/obispo-castellon-denuncia-que-colegios-publicos-vetan-62546.htm