Como profesor, ¿cuándo debes votar NO a la Programación General Anual?

La Programación General Anual, conocida como la PGA, es el documento del centro escolar en el que figura el ideario del colegio o instituto, los contenidos a impartir en las diferentes asignaturas o la programación de actividades extraescolares y complementarias. Se aprueba en el claustro de profesores por votación.

Ahora bien, se dan casos en los que el voto negativo es imprescindible. Un profesor debe emitir su voto en contra de la PGA cuando aparezcan contenidos de índole adoctrinador, como en Biología las enseñanzas que promueven el aborto, o en Filosofía y Psicología la aceptación del lobby gay o la equiparación de las uniones sexuales gays al matrimonio genuino. Cuando aparecen contenidos falsos, como indicar en Psicología que la masturbación no tiene efectos perniciosos.

Cuando entre sus actividades complementarias o extraescolares se incluyen aquellas inmorales, como las visitas de falsos educadores sexuales que sólo logran promover la promiscuidad sexual, adelantar la actividad sexual de los estudiantes y publicitar condones.

Cuando no se hace un uso apropiado de las instalaciones, como en el caso de las bibliotecas que ofrecen a los alumnos libros como el camasutra.

Cuando no se tiene en cuenta a los padres no informándoles detalladamente del ideario de las clases o actividades.

En estos casos, por ejemplo, vota NO a la PGA.

ADVCE celebró la asamblea general anual

El pasado día 21 de septiembre, ADVCE celebró la reunión general ordinaria anual de socios. En un ambiente muy ameno se trataron todos los puntos del orden del día.

Especialmente importante fue el apartado de “actuaciones para el presente curso escolar”, entre las que destacan las clásicas campañas de “No al Halloween en la escuela”, la de difusión de belenes escolares de toda España, la de recomendación de matrícula en la Asignatura de Religión Católica y la preparación de dos nuevos monográficos, uno sobre la relación entre Fe y Ciencia y otro que pide la prohibición de la ideología de género en las aulas.

CARTA DE ADVCE CON MOTIVO DEL NUEVO CURSO ESCOLAR 2017-2018

Enfrentamos un curso difícil en cuanto a materia de adoctrinamiento escolar se refiere. El supuesto estado de bien estar tiene varios frentes abiertos opuestos al derecho, otorgado por la Constitución, que tienen los padres a que sus hijos no sean educados en contra de sus convicciones. Sin tocar todos los temas, pero para que se entienda claramente lo que queremos decir, comentemos brevemente algunas situaciones.

Existe una amenaza constante de supresión de unidades para los centros privados concertados, incluyendo aquellos que optan por la educación diferenciada. Una insensatez teniendo en cuenta que este tipo de centros supone una importante contribución a la libertad de enseñanza. En este mismo orden de cosas, los centros privados no concertados empiezan a vislumbrar una censura en sus idearios y metodologías. Esto encaja perfectamente con la eterna negativa a la puesta en marcha de mecanismos como el del cheque escolar.

Encontramos una enfermiza obsesión por erradicar la asignatura de Religión Católica de las aulas, reduciendo minuto a minuto, con cada nueva legislación, las horas semanales de esta importante parcela de conocimiento. Esto contrasta paradójicamente con aquellos que, luchando por una escuela laica, promueven ahora la enseñanza del Islam.

En las aulas se va asentando con fuerza la dictadura del lobby LGTBI, que supone una intromisión, y una interferencia grave, en la educación afectivo-sexual que muchos padres desean para sus hijos. Las aberrantes prácticas homosexualistas que se ofrecen al alumnado, de múltiples formas, chocan con las enseñanzas de la Ciencia, además de con el sentido común.

Vemos también muchos mensajes de odio, por parte de demasiados profesores, que campan a sus anchas en la palestra porque nadie quiere complicarse la vida poniendo una solución. Nos referimos a todo tipo de comentarios de difamación a sacerdotes, a monjas, a todo aquello que suene a cristiano. Además, se suceden mensajes a favor del crimen del aborto y múltiples comentarios gratuitos sobre las bondades de la opción política elegida por el profesor de turno. Y ocurre en cualquier asignatura, al margen del currículo, que deja de impartirse de manera profesional y objetiva.

Todo ello constata las deficiencias graves del sistema educativo español y que los legisladores quieren ignorar presumiendo, a la vez, de luchar por un pacto educativo y de querer mejorar la calidad de la enseñanza.

En un puesto de la comunidad educativa están las familias, que observan pasivas como los colegios e institutos les roban su derecho a educar a los niños. Esta pasividad, es importante señalarlo, se debe muchas veces a desconocimiento, pues gran parte de las cosas que suceden en los centros se dan a puerta cerrada; y muchas veces, los propios alumnos callan ante estos abusos por parte de sus docentes.

Cosas como las aquí presentadas señalan que nos adentramos en un curso escolar que batirá records en concepto de adoctrinamiento escolar. Si esto se une a la pasividad de grandes instituciones que podrían hacer frente a esta situación, podemos repetir, con el poeta, que nos encontramos en una España de fiesta y pandereta.