Se publica en Inglaterra libro que recuerda que el objetivo de la educación católica es llevar a los niños a la Santidad

Londres (Martes, 07-08-2018, Gaudium Press) Con el título de “Out of the Classroom and into the World: How to transform Catholic Education” (Fuera del Salón de Clases y Hacia el Mundo: Cómo Transformar la Educación Católica), un autor convertido a la Iglesia Católica, padre de familia, profesor y educador en casa, Roy Peachey, reflexionó sobre el objetivo primordial de la educación católica, el cual debería ser ayudar a sus estudiantes a ser Santos.

El autor pide que las instituciones educativas católicas estén impregnadas de los valores de la fe y que no se relegue la educación religiosa simplemente a una asignatura de religión. Pero las propuestas del escrito van más allá de una reflexión sobre el testimonio cristiano, sino que incluyen una renovación del modelo educativo para cambiar la manera en que se intenta resolver el problema planteado.

“Las escuelas deberían aprender de los hogares y no al revés”, propone Peachey, quién motiva a los padres de familia a reflexionar sobre su responsabilidad en la educación de los hijos, frecuentemente delegada a los educadores en las escuelas sin una suficiente reflexión. Las escuelas deberían reflejar de hecho los valores y convicciones de las familias, quienes deben vivir por su parte un testimonio más profundo.

Por este motivo, el autor plantea un desafío a los lectores: “La verdad es que si nosotros nos hacemos cristianos más fieles, entonces nuestras escuelas van a volverse más esencialmente católicas; y si nuestras escuelas se hacen más esencialmente católicas, entonces nuestros estudiantes van a hacerse más vitalmente humanos”.

Entre los consejos prácticos ofrecidos por el autor se encuentran un retorno a la oración, la restricción o limitación del uso de dispositivos electrónicos en el salón de clase y la búsqueda de que los alumnos vuelvan a valorar las obras de literatura clásica en lugar de las ficciones modernas. Todo como parte de un llamamiento a una vocación más alta: “Fuimos creados para conocer, amar y servir a Dios; no para llegar a la universidad y encontrar un trabajo bien remunerado”.

Con información de Catholic Herald.

FUENTE: https://es.gaudiumpress.org/content/97108-Se-publica-en-Inglaterra-libro-que-recuerda-que-el-objetivo-de-la-educacion-catolica-es-llevar-a-los-ninos-a-la-Santidad

«El diablo es un perdedor, una persona firme en la fe no tiene que temer caer bajo su influencia»

El padre Jean-Pascal Duloisy, de la diócesis de París, difiere un poco de la imagen que uno puede tener de un exorcista. Este sacerdote con alzacuellos, a pesar de ser de pequeña estatura, delgado y jovial, tiene la talla espiritual necesaria para oponerse, una media de cuatro veces al mes, a las fuerzas demoníacas. Desde hace años, propone ayudar por medio de la oración a las personas que se sienten bajo la influencia de un espíritu maligno. Raphaël Zbinden lo entrevistó en el portal católico suizo Cath.ch con ocasión de una conferencia organizada en Friburgo por la parroquia de Cristo Rey.

-Recientemente, el Papa Francisco afirmó que la Cuaresma es un tiempo de “lucha contra el espíritu del mal”. Como exorcista, ¿piensa usted lo mismo?

-El combate espiritual es, efectivamente, un aspecto esencial del tiempo de Cuaresma. El Papa, además, ha tomado esta palabra del misal del Miércoles de Ceniza. Con el ayuno, la penitencia, la caridad, podemos enmendar nuestra vileza y ruindad. Pero es necesario también luchar contra las ocasiones de pecado y fortalecerse para afrontar nuestras zonas de sombra.

»El problema es que el diablo no nos dejará hacerlo, porque considera que todo lo que se salva por Cristo es una pérdida para él. Como sucede desde la época del Génesis, actuará para que dudemos de Dios, de su amor absoluto por nosotros. Lo mejor en esos momentos es buscar de nuevo ese corazón de niño que va sin miedo hacia el Padre. Porque la tarea principal del demonio es intentar romper esta relación Padre-hijo. Y lo hace sobre todo poniendo en peligro la dicha de nuestra alma, oscureciendo nuestra conciencia respecto al bien y al mal, llevándonos al desaliento.

-El Papa Francisco habla mucho del diablo, que él percibe como una criatura que existe realmente. Otras voces de la Iglesia católica consideran que se trata de una figura simbólica. ¿Está usted de acuerdo con el Papa argentino sobre este punto?

-Desde luego. En mi opinión, un cristiano no puede no creer en el diablo. La Biblia, del principio al fin, menciona la acción del demonio, o de los demonios. El libro explica que son ángeles que se negaron a servir y adorar a Dios. Se trata, por lo tanto, de figuras reales, aunque no tengan cuerpo, que poseen una inteligencia superior a la de los hombres.

 

»El Papa Francisco ha hablado del diablo desde el principio. De hecho, está muy presente en su retórica, y no como una figura mítica. Y no es el único Papa que piensa así. Pablo VI y Juan Pablo II han escrito textos que hablan del diablo como de una criatura real. Es necesario que recordemos, como dijo Charles Baudelaire, que una de las grandes artimañas del diablo es hacernos creer que no existe.

-¿Ha visto usted evidencias concretas de la existencia del diablo?

-Tenemos criterios muy concretos que determinan si una persona está bajo la influencia del demonio. Personalmente he podido darme cuenta de cuatro de estos cinco criterios. En primer lugar, tenemos los fenómenos corporales anormales. La persona empieza cambiando la voz. De repente cae al suelo, se retuerce y grita. Su rostro se transforma en el de una serpiente, o se pone a cuatro patas y te mira como un perro a punto de morderte.

»Un segundo criterio es que la persona poseída habla en una lengua que no ha aprendido nunca. Una vez acompañé a una persona que se puso a hablar en holandés, lengua que ella desconocía. En otra ocasión, una francesa de pura cepa empezó a hablar en árabe.

»Otro criterio es que la persona poseída revela hechos que desconoce. Una vez hacía un exorcismo junto a un dominico. La persona que estaba siendo exorcizada empezó a decir: “¡Tú, el de los cruasanes de mantequilla, detente!”. En ese momento no comprendí. El dominico me dijo después que recientemente se había atiborrado de cruasanes de mantequilla.

 

»Las personas poseídas rechazan violentamente todo lo que tiene relación con la fe y la Iglesia. Blasfeman e insultan a las figuras religiosas. El quinto criterio es que estas personas a veces demuestran una fuerza física fuera de lo común.

-El diablo, entonces, ¿está presente a nuestro alrededor?

-Hay que tener en cuenta varios factores. Algunos exorcistas no hacen nada sin la ayuda de un psicólogo, y otros ven el demonio en todas partes. Estos últimos quieren hacer del exorcismo una ciencia exacta. En cuanto a mí, no decido la munición según el tamaño del demonio. Tampoco hago un diagnóstico. Mi ministerio es un ministerio de oración y de imposición de manos. Soy sólo el intermediario de una gracia concedida por Cristo. Está claro que no todos los pecados de los hombres vienen del demonio.

-¿No hay una tendencia en la Iglesia a dejar de lado todo lo que tiene una connotación sobrenatural, incluyendo el exorcismo?

-Es una pena que la idea de combate espiritual sea cada vez más ignorada en la vida cristiana. Sin duda es debido a su connotación demasiado guerrera. Ahora bien, el combate forma parte de la vida. Este rechazo proviene del hecho de que tenemos tendencia a ignorar los desafíos de la vida y de la muerte en nuestra existencia. El progreso de la modernidad tal vez nos ha dado un sentimiento demasiado grande de seguridad.

 

»Una vez dicho esto, nos alegramos de contar con el apoyo del Vaticano. En julio de 2014, la Santa Sede reconoció de manera especial la labor de la Asociación Internacional de Exorcistas.

»Sin duda, en muchas diócesis los servicios de exorcismo han sido reducidos. Es cierto también que en las Iglesias locales los exorcistas están un poco relegados, apartados. Y no hay muchos sacerdotes dispuestos a realizar esta función. Personas inadecuadas han sido designadas a veces a este puesto, y es preocupante, porque es una labor que debe ser llevada a cabo con seriedad y responsabilidad. Creo que la Iglesia se preocupa demasiado de su imagen en la sociedad. Hay un imaginario cultural que asocia el exorcismo a la magia negra, a las piras donde se quemaban a las brujas. Este ritual está asociado en la memoria colectiva a un pasado fantasmagórico-esotérico.

»Sin embargo, el exorcismo, como he dicho antes, es una parte integrante del cristianismo, y está muy presente en los Evangelios. De hecho, toda la Iglesia práctica el exorcismo. El Padre Nuestro es un exorcismo que realizan todos los sacerdotes. ¿Acaso no decimos “líbranos del mal”? La oración afirma la supremacía de Cristo y la derrota del demonio. Esto a pesar de que no pueda acceder al ritual del Gran Exorcismo. Porque me dirijo al diablo y, al hacerlo, corro riesgos…

-El miedo vinculado al exorcismo, ¿juega también un papel en este desafío?

-Ciertamente. Pero aquí hay una gran ambigüedad. Cuando me presento como un simple sacerdote diocesano, todo el mundo pasa de mí. Pero cuando digo que soy exorcista, me prestan una atención desmesurada. El hombre teme al mal, pero también está fascinado por él. El exorcismo da miedo, pero este miedo no es inútil. Es un poco como una madre que amenaza a su hijo para que se coma la sopa, es el primer estadio del amor. El miedo, sin embargo, puede ser también una trampa y un ardid del demonio. De hecho, el miedo es su victoria más grande, porque es la madre de todos los vicios. Por consiguiente, en lugar de estar fascinados por el mal, las personas deberían maravillarse del bien.

-El público sabe más sobre los exorcismos por el cine que por las prácticas de la Iglesia. ¿Qué problema plantea esto?

-El cine da una imagen bastante sesgada del exorcismo. Sólo muestra el exorcismo imperativo, es decir, la parte en la que el sacerdote se dirige directamente al demonio. Es necesario recordar que el ritual del exorcismo es, ante todo, una liturgia, que empieza con la letanía de los santos.

»La posesión diabólica es también más sutil de lo que el cine suele mostrar. Hay mucha gente poseída que vive muy bien. El poder del mal está muy sobreestimado. Debemos recordar que el diablo es un perdedor, que es débil. Pero hay que ser vigilantes. Satán espera que le abramos una puerta. Las personas que veo a menudo están muy dañadas por adicciones y vicios profundos. Muchas veces son personas que han recurrido a la videncia, el morabitismo, la brujería. Antes de saquear la casa, el diablo debe atar al propietario. Una persona firme en la fe no tiene que temer caer bajo la influencia de las fuerzas del mal. Es necesario recordar, siempre, que Cristo venció a la muerte.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/personajes/706434443/AEl-diablo-es-un-perdedor-una-persona-firme-en-la-fe-no-tiene-que-temer-caer-bajo-su-influenciaA.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=706434443&id_boletin=937736143&cod_suscriptor=445331

TeenStar: educación sexual para jóvenes a la luz de «Humanae Vitae» creada por una monja visionaria

TeenSTAR es un programa afectivo-sexual dedicado principalmente a adolescentes y jóvenes desde una perspectiva católica, y que da respuestas contundentes frente a una sociedad hipersexualizada como la que lleva años instaurada

El éxito de este método, cuyo programa nació en 1980 en Estados Unidos, ha sido tal que se ha extendido por más de 35 países, entre ellos España, en el que cientos de monitores resuelven dudas a adolescentes y jóvenes sobre preguntas que se plantean sobre la amistad, el amor, la fecundidad y la sexualidad.

Detrás de esta exitosa iniciativa se encuentra una religiosa, la hermana Hanna Klaus, una ginecóloga de la congregación de las Hermanas Médicas Misioneras. A sus 90 años ha dedicado gran parte de su vida a la promoción de una sana sexualidad, de los métodos naturales y de una buena educación afectivo-sexual.

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Formación de monitores de TeenSTAR presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández

La Humanae Vitae como referencia

Esta vocación dentro de su vocación surgió tras la publicación por parte del beato Pablo VI de la encíclica Humanae Vitae en 1968, de la que el 25 de julio se cumplirá medio siglo. Esta religiosa acogió muy bien un texto que muchos en aquel momento rechazaron, aunque quiso desarrollarlo de manera práctica, y empezó con los métodos naturales, siendo promotora por el mundo del método Billings. Con los años acabaría centrándose en los adolescentes con el programa TeenSTAR.

La historia de la hermana Klaus comienza en 1928 en Austria. Nació en este país europeo en el seno de una familia judía que se vio obligada a huir tras el ascenso del nazismo. Llegó a Reino Unido cuando tenía 12 años y poco después se estableció en Estados Unidos, concretamente en Louisville, Kentucky.

Conversa al catolicismo

Desde su infancia en Viena, Hanna Klaus tenía interés en la medicina, por lo que no se lo pensó dos veces a la hora de elegir carrera en la Universidad Louisville. Estudió Medicina y tras graduarse hizo la residencia en el Hospital General de Massachusets. Allí experimentó un fuerte proceso de conversión. Ella era una joven no religiosa, pero de repente sintió que faltaba algo en su vida. Y gracias a unos amigos descubrió la Iglesia Católica.

“Recibí el don de la fe. Entré en la Iglesia en 1952. La conversión es como ser adoptado”, afirma en una entrevista en Catholic News Service. Pronto comenzó a discernir sobre la vocación religiosa y en 1957 decidió unirse a las Hermanas Médicas Misioneras, donde podría ser tanto religiosa como médico.

Tras su formación, la hermana Klaus sirvió en misiones médicas en Pakistán y en lo que ahora es Bangladesh. Más tarde estuvo varios años en San Luis, donde coincidió la publicación de la Humanae Vitae, y después fue directora del departamento de Ginecología y Obstreticia en el hospital de San Francisco, en Kansas.

El día que conoció a Billings

Hasta ese momento, esta religiosa era algo escéptica con la precisión de algunos de los métodos naturales que había, hasta que leyó un libro que le recomendó el cardenal Carberry escrito por un médico australiano, el doctor John Billings, que explicaba un nuevo método natural que acabaría conociéndose precisamente como Billings.

Totalmente sorprendida y entusiasmada, esta religiosa viajó al año siguiente a Sidney para conocer al doctor Billings y a su esposa Evelyn, también doctora. Vio como se aplicaba en las parejas y decidió probarlo en Estados Unidos.

En 1978, Billings le propuso promover estos métodos entre los adolescentes, pues no es sólo un método para conseguir quedarse embarazada o separar el embarazo durante un tiempo, sino que permite conocer el cuerpo, y una sana sexualidad.

 

Un programa específico para jóvenes y adolescentes

Ella aceptó y fue así como inició en 1980 TeenSTAR. Una de las mayores resistencias que encontraba esta asociación y que aún se da proviene de los propios sacerdotes o líderes eclesiales que consideran que hablar de educación sexual promueve la promiscuidad. La experiencia les ha confirmado que el efecto es el contrario. Entre los adolescentes que lo reciben disminuye el número de los que ya tienen relaciones sexuales.

En ambientes católicos, este programa se enseña en el contexto de la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II. “Realmente está enseñando la conciencia de la fertilidad. Una vez que entienden su fertilidad, comienzan a alejarse de la presión de los compañeros y a tomar sus propias decisiones”, asegura esta religiosa.

El camino a seguir

Además, añade que “no importa si están en el Bronx o en Etiopía los niños se dieron cuenta de su propia identidad. Si los jóvenes están interesados en sí mismos y comprenden por completo el valor del programa, les encanta”.

En su opinión, “la Humanae Vitae es el camino a seguir. No creo que la fertilidad sea una enfermedad, y no creo que sea razonable usar potentes medicamentos o cirugía para eliminar una función normal del cuerpo”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/186278058/Miles-de-jovenes-de-decenas-de-paises-han-realizado-sus-cursos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=186278058&id_boletin=937736143&cod_suscriptor=445331

La labor educativa de la Iglesia en cifras

Son los datos que ofrece la Memoria de Actividades de 2016 presentada recientemente por la Conferencia Episcopal Española a través de la Oficina de Transparencia, entre ellos algunos muy significativos: 1,5 millones de alumnos en sus centros y 3,5 millones de niños en clase de Religión, y 16 universidades con casi 90.000 alumnos. ¿Hay alguna otra institución privada que lleve a cabo una labor cultural y de enseñanza con magnitud similar?

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/video/110389/La-labor-educativa-de-la-Iglesia-en-cifras.html

10 armas para vencer la batalla espiritual por la pureza en una sociedad occidental hipersexualizada

Vivimos en una sociedad hipersexualizada. Este es el día a día de millones de niños y adultos cada día: un bombardeo constante de sexo y de apología de la promiscuidad, de poca o ninguna ropa. Es lo que llega de Hollywood, lo que marca la moda y la publicidad, lo que se ve en las redes sociales.

Esto ha calado completamente, y así es como el consumo de pornografía se ha disparado hasta límites aberrantes. Alejandro Villena, psicólogo experto en adicciones, explicaba a ReLque los estudios revelan que “el 80% de los varones consume pornografía, porcentaje que se queda en el 40% en el caso de las mujeres. Y la edad media del inicio del consumo se sitúa en los once años”.

El peligro de hipersexualización extrema puede afectar también gravemente en los creyentes si no se defienden con las armas adecuadas. La virtud de la pureza está hoy sometida a un ataque sin precedentes.

Para ayudar en esta lucha contra la impureza que se quiere normalizar en la sociedad, el padre oblato Ed Broom, ofrece en Catholic Exchange una estrategia espiritual, un plan aplicable para padres, adolescentes e incluso niños.

Este religioso experto en comunicación y en atención espiritual de familias ofrece 10 consejos para no sucumbir a estos ataques o para regresar confiadamente al Señor, si se ha sido derrotado:

1. El arma de la oración

El hombre es débil y por ello necesita de la oración para poder vencer la tentación y no caer en un pecado de impureza. El padre Broom asegura que probablemente la principal razón para caer en cualquier pecado, pero especialmente contra la pureza, es la falta de oración, o una oración débil. 

Citando la Escritura recuerda que los israelitas fueron capaces de derrotar a sus enemigos solo después de que Moisés desde lo alto de la colina y frente al campo de batalla levantara los brazos al cielo. Para vencer la tentación de la carne y las insinuaciones pecaminosas del mundo hay que levantar las manos al cielo en oración.

2. No juegues con fuego

Una razón importante por la cual muchos caen en pecados relacionados con la impureza es no haber evitado la ocasión de pecar. El refranero popular sabe mucho de esto: ¡El que juega con fuego, acaba quemándose! El cristiano tiene que usar el sentido común y la prudencia, dado por el discernimiento, para evitar ponerse en situaciones en peligro.

Si uno es débil ante la pornografía debe procurar no quedarse solo delante de un ordenador. Una pareja de novio es preferible que esté en un banco charlando o dando un paseo que viendo una película los dos solos en una casa. Así se evitan muchas situaciones comprometidas.

3. El pudor

El Catecismo de la Iglesia Católica  (2521-2524) insiste en varias ocasiones en que “la pureza exige el pudor”, pues éste “preserva la intimidad de la persona”. Del mismo modo, afirma que “el pudor es modestia; inspira la elección de la vestimenta. Mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana; se convierte en discreción”.

Del mismo modo, el Catecismo afirma en este punto que “existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima. El pudor inspira una manera de vivir que permite resistir a las solicitaciones de la moda y a la presión de las ideologías dominantes”. Es por ello importante que no seamos ocasión de tropiezo para el prójimo.

4. Penitencia

En la vida espiritual, el cristiano está llamado a ser como águilas que vuelen en las alturas. Pero para volar necesita de las dos alas espirituales: ¡la oración y la penitencia! Para vencer estas tentaciones contra la pureza hay que rezar, rezar y rezar, pero también aprender del arte del ayuno y de vivir una vida de penitencia. Esto también ayuda a educar el cuerpo y fomentar el dominio de sí mismo. ¡Los santos han enseñado en multitud de ocasiones esta clara lección!

5. Evita la pereza

Una de las grandes rendijas por las que se cuela la impureza es a través de del pecado de la pereza. La mente ociosa es normalmente laboratorio del diablo. Cuando uno no tiene nada que hacer y no llena su tiempo con alguna ocupación útil, el diablo entra rápidamente para tentar de muchas formas, especialmente contra la virtud de la castidad.

De este modo, una de las razones principales por la que tantos jóvenes, y cada vez más personas adultas, tienen serios problemas con la pornografía en internet es debido al excesivo tiempo libre, el aburrimiento y el fácil acceso a este contenido en la red.

6. Lenguaje inapropiado

En cualquier situación, lugar y circunstancia hay que controlar lo que se dice. El apóstol Santiago exhortaba: “Debemos ser lentos para hablar y rápidos para escuchar”. Y esto es algo especialmente importante con respecto a la pureza.

No deben salir de nuestra boca palabras sucias, ni siquiera bromas groseras o impuras. San Juan Bosco afirmaba que no podía eliminar de su mente una cosa impura que un hombre pronunció delante de él cuando él era un niño. Hay que ser consciente de las consecuencias de todas las acciones que uno realiza, sean más o menos importantes, a los ojos de cada uno.

7. Vigilancia constante, especialmente de los ojos

Los ojos son el elemento principal por el que la impureza entra en el cuerpo, por eso es importante educar la mirada. El Papa Francisco ha hablado mucho sobre esta vigilancia. El padre Broom afirma que el examen diario ignaciano es clave. Esta práctica invita a echar un vistazo a cada día y ver donde Dios ha estado presente, pero también ver dónde el corazón se ha alejado de Dios.

Si se está vigilante uno podrá percatarse de cuando los ojos se alejan de Dios y comienzan a juguetear con lo que no es de Dios: en este caso la impureza. Vale el ejemplo del Rey David, y la mujer de Urías el hitita. Él se dejó llevar por la mirada, al no haber mantenido una adecuada vigilancia, y esto acabó en una caída enorme hacia la lujuria y la falta de honestidad. Ceder a la lujuria terminó en adulterio, el adulterio condujo al asesinato, y el asesinato al arrinconamiento de la conciencia.

8. Confesión y esperanza renovada

La debilidad está en el hombre y todos pueden caer. Pero peor incluso que la caída es la desesperación. Nunca hay que desesperarse debido a las inclinaciones que el ser humano tiene al pecado. Al contrario, San Pablo afirmó que donde abundó la debilidad, sobreabundó la gracia. Por lo tanto,  si se cae en el pecado contra la pureza hay que tener confianza ilimitada en Dios y recurrir inmediatamente al sacramento de la confesión.

9. Comunión frecuente

Para salvaguardar la virtud de la castidad es de vital importancia tener una relación con Jesús a través de la Eucaristía. Cada comunión bien recibida resulta un trasplante de corazón espiritual. Recibir la Eucaristía de manera frecuente y ferviente es de lejos el medio más eficaz para vivir una vida de pureza.

10. La Virgen María, modelo de todas las virtudes e intercesora

No hay mejor interecesora a la que acudir para que nos ayude a defender la pureza que la Virgen María. Las vidas de muchos santos  demuestran que a través de su gran amor a Dios y el amor filial y el amor por María pudieron vivir vidas santas  y de gran pureza.

Al ejemplo del Inmaculado Corazón de María, los creyentes deben pedir esta pureza de mente, corazón, cuerpo alma e incluso intención.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/372866659/10-armas-para-vencer-la-batalla-espiritual-por-la-pureza-en-una-sociedad-occidental-hipersexualizada.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=372866659&id_boletin=419810634&cod_suscriptor=445331

Las trampas del laicismo en la educación, una amenaza a la libertad

Cuestión candente aunque ya vieja, mas no desgastada, en estos tiempos de libertinaje y pecado maximizados, es ésa del laicismo en el sistema educativo español. Cuestión también polémica, sí, pero cardinal para comprender la deriva autodestructiva hacia la que se encamina nuestra patria, España.

El docto pedagogo P. Ramón Ruiz Amado, S. J., en su esclarecido libro de conferencias intitulado Los Peligros de la Fe en los actuales tiempos (1905), alertaba de dos tipos de laicismo en la educación, invariablemente nefastos para el cultivo integral y la formación del hombre, a saber:

1) El laicismo positivo (o la escuela contra Dios), de carácter directamente blasfemo e impío, “que -en palabras del autor- educa a los niños en el odio a los ministros del Señor, en el escarnio de las cosas santas, en el desprecio satánico del mismo Criador”; y

2) El laicismo negativo (o la escuela sin Dios), fundado en una tibieza enclenque y miserable, puesto “que -al decir de Ruiz Amado- no enseña a aborrecer a Dios, pero tampoco enseña a amarle; que no predica el odio al sacerdote, pero no le infunde la veneración debida; que no reniega manifiestamente del Cristianismo, pero no se preocupa por formar en el corazón del educando, los sentimientos cristianos” (p. 137).

Leídas y asimiladas estas definiciones, y a ciento trece años de su impresión, uno se estremece al comprobar qué distantes quedan los tiempos del benemérito P. Ruiz Amado de los nuestros: en poco más de un siglo, España ha dado la espalda a este tipo de graves cuestiones, que cree estimar “superadas”. Escuelas públicas, pero también concertadas e incluso privadas de signo religioso, unas en mayor grado que otras, caminan en la misma dirección: el borrado definitivo de Dios Trino del humano horizonte, en un Estado que se dice aconfesional, pero que a efectos prácticos nada tiene que envidiar a los laboratorios laicistas más tenebrosos, de los que la antaño católica Francia es hoy tristísimo ejemplo.

La amenaza laicista, en cualquier caso, presupone una gran amenaza a la libertad del hombre, por cuanto implica las siguientes lacras, en cuyas trampas totalitarias la multitud ciega e inculta está cayendo:

a) La educación laicista rebaja la dignidad del hombre dotado de un alma inmortal que perfeccionar y salvar, a la escala del animal bípedo privado de ésta, aferrado a sus limitaciones corporales, instintivas o meramente bestiales.

b) La educación laicista fija sus fines en la(s) inteligencia(s) del sujeto, al tiempo que omite de su plan el sano cultivo de la voluntad y el corazón humano; ¿acaso podría bien-formarse el corazón del niño con una educación sin Dios?

c) La educación laicista apela a la razón (llenándose la boca “en nombre de la razón”), mas incurriendo en toda clase de atropellos e imposturas contra la mismísima razón, de modo que su presunto racionalismo es poco menos que un impulso irracional salido de su ignorantismo sectario y cristófobo.

d) La educación laicista niega a Dios para así humillar al hombre, depreciándolo cual nulidad accesoria, tabla rasa no creada por Dios y para Dios, sino para los fines depredadores del Estado.

e) La educación laicista destruye lenta pero inexorablemente los principios de solidaridad propios de la Verdad Católica, creando a lo sumo una multitud enajenada de resentidos, ególatras y abandonados a su suerte. La negación de Dios conlleva a su vez la negación del alma humana, la negación de la familia con todos sus vínculos naturales, la negación de la patria como unidad soberana plena de sentido, la negación en suma de la prístina realidad misma.

f) La educación laicista atenta contra el libre albedrío del hombre, perdiendo las almas en las tinieblas del determinismo animal o las conductas predeterminadas impuestas por el sistema manipulador a partir de las éticas ateas de temporada (la voluntad como árbitro de nuestras acciones deliberadas pasa a quedar alienada en las coyunturas laicistas dominantes).

g) La educación laicista no educa para la obediencia sino para la grosera libertad. Al abolir el principio jerárquico del plan educativo, al fomentar el burdo relativismo del “todo sin Dios”, la educación laicista dinamita la Ley Eterna y con ella los cimientos del Derecho Natural, emanados de dicha Ley.

h) La educación laicista, en consecuencia, no educa para la verdadera Libertad, sino para el servilismo, entendiendo dicho servilismo como real servidumbre y sumisión hacia lo contingente e inferior.

i) La educación laicista, en fin, es un instrumento utilísimo del Maligno para condenar al fuego eterno al mayor número posible de almas, masa de perdición.

El laicismo educativo de nuestros días, harto radicalizado, implica una clara mixtura de laicismo positivo y laicismo negativo: la escuela sin Dios convive con la escuela contra Dios. Por ende, el dualismo laicista analizado por el P. Ruiz Amado ha quedado, de este modo, superado y atravesado por un laicismo radical propicio para la destrucción del pueblo español (en base a su apostasía social, desencadenada tras las previas agresiones laicistas).

Como podemos vislumbrar, el laicismo en la educación no es tanto una garantía como un menoscabo, un triunfo como una trampa, una conquista cuanto un retroceso. Conviene decirlo alto y claro: el laicismo en la educación es una amenaza a la libertad, puesto que como ya dijo nuestro llorado maestro, “la enseñanza irreligiosa es contraria a las relaciones trascendentales del hombre y, por lo tanto, al hombre mismo” (Mella).

FUENTE: https://www.ahorainformacion.es/blog/las-trampas-del-laicismo-en-la-educacion-una-amenaza-a-la-libertad/

Asunto relevante: es necesario supervisar las charlas que dan a nuestros hijos en colegios e institutos, incluso en los católicos

Nos llegan noticias sobre varios centros de España en los que se han dado charlas sobre afectividad y sexualidad que desconocían los padres ¡e incluso los propios colegios!

El último caso de que hemos sabido es el de una charla sobre sexo oral, vaginal y anal, impartido a un grupo de escolares, de tan solo 10 años, en un colegio católico (un centro de religiosas).

El centro había dado paso a los charlatanes sin conocer el enfoque que iba a darse a las sesiones de sexo.

El error por parte del centro ha sido triplemente grave: primero, no deberían acceder a proporcionar charlas de sexo que competen a los padres o a aquellos en quienes estos deleguen expresamente; segundo, los equipos directivos no deberían dejar entrar en colegios e institutos a personas cuya doctrinan desconocen; tercero, deberían supervisar cómo son esas charlas participando los propios docentes en ellas.

Tres últimos comentarios:

Los padres tienen derecho a conocer lo que sucede en los centros escolares, así, los colegios e institutos deberían avisar a las familias sobre la realización de estas charlas indicando el enfoque que tienen y con la antelación suficiente para que los padres autoricen o no la participación de sus hijos en ellas.

Las charlas no deberían contradecir el ideario católico del centro, pues ese mismo ideario es uno de los motivos por el que los padres han matriculado ahí a sus niños.

El centro debería permitir la grabación de las sesiones para que los padres puedan conocer al detalle lo que se trata en ellas. Esto, además, obligaría a los ponentes a hacer un mejor trabajo, más sincero, más realista y más científico.

¿Cambio a mi hijo de colegio o instituto?

En bastantes ocasiones, cuando nos encontramos ante un problema en el centro escolar al que llevamos a nuestros hijos, nos preguntamos si es conveniente cambiarles de colegio o instituto. Nos referimos a problemas sobre todo de adoctrinamiento, relativos a que nuestros hijos están recibiendo una enseñanza contraria a nuestras convicciones. Por ejemplo, que le estén haciendo apología del budismo, del aborto como derecho de la mujer o de la ideología de género como ideario maravilloso, acertado y de asunción sensata y obligatoria.

La respuesta no es fácil, pues depende de muchos factores: de la edad de los niños, de cómo les puede afectar, de si el asunto ha sido grave o no, de las dificultades que entraña enfrentar el problema, de si tenemos apoyos de otras familias, de la Asociación de Padres, o incluso de algún profesor, etc. Depende igualmente de las ganas que tengan los padres de “complicarse la vida”, pues siempre es un trago incómodo el hablar de ciertos problemas escolares con el equipo directivo; además, siempre está el “fantasma” de las posibles represalias contra nuestros hijos.

La decisión última es de los padres, evidentemente, pues en ellos reside principalmente el derecho a educar a sus hijos, lo que incluye la elección de centro escolar. Pero permítasenos adentrarnos un poco más en el problema y aportar nuestras sugerencias.

Nos han llegado casos de padres, que llevan a sus hijos a centros de ideario católico, y se han llevado la sorpresa de que una de las monjas que les atiende en una asignatura quiere “leerles la mano”, o que el profesor de Religión dice en su clase que “ir a Misa es una tontería”, o que quieren llevar a cabo “actividades extraescolares ligadas a la espiritualidad del yoga”, etc.

Ante una situación como esta, que como ha quedado dicho es de respuesta complicada, nos atrevemos a sugerir unas recomendaciones:

  1. Pide cita para una reunión con el profesor que ha generado la controversia. Nuestra experiencia nos enseña que es bueno que alguien del equipo directivo esté presente. Si puedes ir con más padres que estén de acuerdo contigo, entonces mejor. El centro no puede negarte la cita ni obligarte a que vayas solo.
  2. Se transparente y claro en tus alegaciones, con sencillez, pero con la firmeza que te otorga el considerar que un centro de ideario cristiano no puede proporcionar enseñanzas contrarias al cristianismo.
  3. Aunque el centro sea público, tampoco puede educar a tus hijos en contra de tus convicciones. No olvides que el artículo 27 de la Constitución Española, que tiene su réplica en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, garantiza el derecho que tienen los padres a que sus hijos no sean educados en contra de sus convicciones.
  4. Pide ayuda a terceros, a personas que hayan pasado por lo mismo. Nuestra Asociación te puede ayudar en todo lo que sea necesario.
  5. Trata de dejar constancia de tu alegato por escrito, mejor con acuse de recibo, para que no pueda haber malas interpretaciones sobre tu queja o que nadie pueda decir en un futuro que el asunto era desconocido. Podemos ayudarte a redactar los escritos necesarios. Piensa si es conveniente que este escrito lo entregues antes de la cita con el profesor. Esto impedirá que se quite importancia a tu protesta y te permitirá dejar constancia de la misma.
  6. El apoyo del cónyuge es crucial. Es muy importante que ambos: padre y madre, estén de acuerdo en las actuaciones que se lleven a cabo.
  7. Hemos de confiar a la Providencia la protección de nuestros hijos, al mismo tiempo que ponemos todos los medios. Así, también hemos de lograr que nuestros hijos entiendan, en la medida de sus posibilidades, lo que estamos haciendo. Por ello, es importante formar espiritualmente a nuestros hijos. Explicarles la maldad e injusticia de lo que ocurre en el centro.
  8. No te preocupe el saberte solo, pues actuando con confianza puedes lograr un cambio a mejor en el funcionamiento del centro. También conocemos casos en los que el centro ha modificado un camino errático por la intervención de una sola familia.
  9. Puedes “hacer presión” indicando que remites o remitirás copia de tus quejas al Obispado, a la APA, a otras asociaciones como CONCAPA, o incluso a la prensa; todo ello dependiendo de la gravedad del asunto. Esto dependerá de las ganas que tengas en el momento oportuno.
  10. Piensa en el cambio de centro como una opción última, pues desde ADVCE creemos que es mejor enfrentar el problema que dejarlo pasar o marcharnos del centro. Además, enfrentar el problema y llegar a una solución satisfactoria puede ser algo muy positivo para el centro.
  11. Un argumento para no cambiar de centro es considerar que la Providencia nos quiere en ese centro para dar testimonio. Además, el cambio de centro no garantiza que los mismos problemas no vuelvan a surgir. Desgraciadamente, puede ocurrir que cambiemos a nuestro hijo de colegio y le llevemos a otro en el que suceda lo mismo o incuso algo peor.
  12. En todo caso, debe tratarse a las personas implicadas en este asunto con amor y respeto, sin odio y sin ira.
  13. Independientemente de cómo se encamine este asunto, trata de asegurarte de que no tendrás nuevas sorpresas, pidiendo toda la información disponible sobre próximas actividades.

Para terminar, unos comentarios finales:

En la familia debe primar la autoridad de los padres, que debe ejercerse sin complejos, pues en caso contrario, como se está viendo, la asumirá el Estado. Si es el caso, en una familia católica el obedecer a los padres, ayudar en casa, estudiar, etc., es un deber religioso.

Aunque no está de moda decirlo, los hijos no deben dudar de que el criterio de sus padres es el correcto y de que son quienes buscan el bien de los hijos por encima de todo. Hoy día muchos padres no han sabido reaccionar a tiempo frente al ataque bestial a la familia, que tiene como uno de sus arietes el negar a los padres la autoridad sobre sus hijos para darla al Estado, y en la práctica han hecho dejación de su autoridad.

Actualmente, el materialismo ha hecho que en muchas familias se haya dejado de transmitir la Fe y eso tiene como consecuencia el que no tarda mucho en llegar el que la unidad entre los padres y los hijos se debilite en exceso, y que quienes quieran rebelar a los hijos contra los padres lo tengan mucho más fácil.

Una familia en que los padres sepan transmitir a los hijos que la autoridad que ellos tienen es para poder cumplir su obligación, que es procurar el bien de sus hijos, y que ese es el fundamento del deber que tienen los hijos de obedecerles; y en la que se transmita la Fe con coherencia  (también esforzándose en que los hijos adquieran virtudes naturales, y eso cuesta, y que conozcan la verdad de las cosas, y eso también cuesta y cansa), a esa familia no la derriban los poderes de este mundo. Si además, la familia reza unida, preferiblemente el Rosario todos los días, su fortaleza será ya de orden superior. San Juan Pablo II decía que “familia que reza unida, permanece unida”.

¿Puede un católico practicar yoga?

NOTA PREVIA DE ADVCE: Insertamos este texto de ReL por su relación cada vez mayor con el mundo educativo, pues el Yoga se está infiltrando, por ejemplo como actividad extraescolar, en muchos colegios e institutos, incluso de inspiración católica.
Uno de los métodos de relajación y de disciplina física y mental que más está en auge en estos tiempos, es el yoga, y por eso muchas personas se apuntan a estas clases con el fin de mejorar su estado físico, salud sin comprender que se les está iniciando en una espiritualidad de corte oriental  que contradice las doctrinas cristianas. Por tal motivo, en este artículo pretendo informarles y, sobre todo, alertarles sobre los graves errores teológicos que esta disciplina presenta.

¿Qué es el yoga y cómo entró en la cultura Occidental?

En su obra “New Age: El desafio”  el Padre Gonzalo Len define el yoga asi:

“voz que metafóricamente designa el método o programa de dominar las fuerzas corporales y mentales a fin de alcanzar la armonía y unión con el yo mismo, con los demás, con el universo y con lo divino, de modo que pueda librarse al alma de las pasiones del cuerpo. El yoga admite en el hombre cinco clases de cuerpo, desarrollando una antropología subyacente íntimamente relacionada con el paradigma de la New Age.”

En la propia definición vemos claramente que es una disciplina relacionada con la Nueva era, y que prescinde del concepto de “Dios personal” en el que creen los cristianos. Por otro lado, se ve claramente cómo se enseña a que el hombre por si solo puede llegar a unirse con lo divino, con el resto del universo, lo que se conoce en filosofía como “monismo” que evidentemente nada tiene que ver con el cristianismo y sus principios contradicen la fe cristiana.

En Occidente fue introducido por la Sociedad Teosófica y por Christopher Isherwood, tengamos en cuenta que la Sociedad Teosófica fue dirigida por masones, por lo tanto, el yoga pudo perfectamente ser introducido en occidente por los masones, como una manera de combatir el cristianismo.

Por otro lado la finalidad del yoga no es relajarse, ni el bienestar físico , sino conseguir la iluminación que es una “via de perfección” que consiste en ochos pasos, y que hace que la persona alcance el nirvana que significa “eliminar el sufrimiento” y también busca la “unión con Dios”. Esto último es muy importante, pues en la sociedad que estamos viviendo se busca prescindir de todo sufrimiento, por lo que, no se entiende ni se desea tener dolor, es por eso, que el yoga es una terapia muy solicitada y muchos acaban practicándola. Los hinduistas al igual que los budistas, no tienen una teología del sufrimiento como si tiene el cristianismo, esa carencia de poder explicar el sufrimiento lleva a buscar métodos para “eliminarlo”.

¿Qué enseña la Iglesia sobre el yoga? 

La Iglesia Católica ha condenado la práctica del yoga en dos documentos de especial interés:

“Entre las tradiciones que confluyen en la Nueva Era pueden contarse: las antiguas prácticas ocultas de Egipto, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, las tradiciones de los druidas, el cristianismo celta, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, etc. En esto consiste lo « nuevo » de la Nueva Era. Es un « sincretismo de elementos esotéricos y seculares »”
Jesucristo, Portador del agua de la vida, 2.1

En este documento se nos enseña que tanto el budismo zen como el yoga son parte de la Nueva era, y tienen elementos esotéricos y sincréticos. De esta forma lo hacen inadecuado para los cristianos.  Pero también tenemos otro documento que si bien no menciona específicamente el yoga más que en su nota “1” si nos establece unos criterios muy interesantes sobre esta disciplina y otras similares:

la oración cristiana está siempre determinada por la estructura de la fe cristiana, en la que resplandece la verdad misma de Dios y de la criatura. Por eso se configura, propiamente hablando, como un diálogo personal, íntimo y profundo, entre el hombre y Dios. La oración cristiana expresa, pues, la comunión de las criaturas redimidas con la vida íntima de las Personas trinitarias. En esta comunión, que se funda en el bautismo y en la eucaristía, fuente y culmen de la vida de Iglesia, se encuentra contenida una actitud de conversión, un éxodo del yo del hombre hacia el Tú de Dios. La oración cristiana es siempre auténticamente personal individual y al mismo tiempo comunitaria; rehúye técnicas impersonales o centradas en el yo, capaces de producir automatismos en los cuales, quien la realiza, queda prisionero de un espiritualismo intimista, incapaz de una apertura libre al Dios trascendente. En la Iglesia, la búsqueda legítima de nuevos métodos de meditación deberá siempre tener presente que el encuentro de dos libertades, la infinita de Dios con la finita del hombre, es esencial para una oración auténticamente cristiana. Carta a los obispos sobre algunos aspectos de la meditación cristiana 15 de octubre de 1989 punto 3

El problema del yoga es que se centra en el “yo” realizando técnicas de auto concentración para alcanzar la iluminación. No existe un dialogo ni una apertura libre a hablar con el Dios trascendente. El yoga no consiste en dialogar sino en unirse con lo divino. Recordemos que enseña el Catecismo sobre la Oración:

La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo. Los grandes orantes de la Antigua Alianza antes de Cristo, así como la Madre de Dios y los santos con Él nos enseñan que la oración es un combate. ¿Contra quién? Contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador que hace todo lo posible por separar al hombre de la oración, de la unión con su Dios. Se ora como se vive, porque se vive como se ora. El que no quiere actuar habitualmente según el Espíritu de Cristo, tampoco podrá orar habitualmente en su Nombre. El “combate espiritual” de la vida nueva del cristiano es inseparable del combate de la oración.
Catecismo Iglesia Católica 2725

Por tanto, para nosotros la oración es un combate que realizamos contra nosotros mismos y contra las “tentaciones” ,sin embargo,  en el yoga la oración no es un combate contra ti mismo, sino que buscas la iluminación y la unión con el todo. Por otro lado, la oración cristiana tiene 4 grados: oración vocal, meditación, oración afectiva y contemplación. Pues bien en el yoga no se dan estos 4 grados de oración. La meditación que realizamos los cristianos es diferente a las técnicas de meditación “new age” como las que se proponen en el yoga pues nosotros meditamos en la Sabiduría de la Palabra de Dios (Salmo 119,9-16; 26-27; 55; 97; Lucas 2,19; Salmo 1,2).

¿Cuáles son sus principales errores teológicos?

Llegados a este punto vamos a analizar los principales problemas y errores teológicos del yoga y demostrar porque es peligroso para los cristianos:

  1. El monismo:
El yoga busca unir al hombre con su yo profundo, con el universo (según la concepción budista). Esto nos lleva a entrar en el concepto de monismo, que es “Sólo hay un ser universal único, del cual cada cosa y cada persona son únicamente una parte. En la medida en que el monismo de la Nueva Era incluye la idea de que la realidad es fundamentalmente espiritual, es una forma contemporánea del panteísmo). Su pretensión de resolver todo dualismo no deja lugar a un Dios transcendente, de manera que todo es Dios. 
Pues bien, el yoga prescinde de ese Dios personal, confundiendo todo, y creyendo que todo lo que existe es Dios, algo que es contrario a las sagradas escrituras:
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.Colosenses 1, 16

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.Génesis 1,1

  1. Desvalorizar el trabajo, la reencarnación, y el autodominio:
El padre Manuel Guerra en su Diccionario enciclopédico de las Sectas dice que otros de los errores del yoga son: “ la desvalorización del trabajo en el mundo, de las realidades socio-culturales, asi como la creencia en la reencarnación de las almas y la reducción del perfeccionamiento humano al autodominio de si mismo sin oración ni apenas resquicio para que intervenga la gracia divina”

Evidentemente el trabajo es bueno, y algo que Dios desea para nosotros, por eso enseñará San Pablo a que lo valores y lo hagamos lo mejor posible:

hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.1Corintios 10,31

La reencarnación también es incompatible con el cristianismo y la propia Escritura enseña que:

está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,Hebreos 9,27

Por lo tanto, tras la muerte somos juzgados y el espíritu se vuelve a Dios, no entra en otros seres y se reencarna (Eclesiastes 12,7).

Finalmente al buscar el autodominio sin necesidad de un ser transcendente, caemos en separar los sarmientos de la vid, en no necesitar a Cristo para nada, sin embargo, la propia escritura nos enseña que:
porque separados de mí nada podéis hacer.Juan 15,5

  1. El Gnosticismo del yoga
El yoga busca el desapego del mundo material, afirmando que el mundo material es ilusorio y lo único que importa es lo espiritual. Lo cual situa lo material en confrontación con lo espiritual, de manera que lo material pasaría a ser malo eso es lo que antiguamente creían los gnósticos. La Escritura, sin embargo, nos enseña que todo lo que Dios creo es bueno:

Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto
Genesis 1,31

Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;
1Timoteo 4,4

  1. Afirman que podemos conocer todo
Esta afirmación esta basada en la apertura del tercer ojo. Cuando uno alcanza la “iluminación” o “la apertura del tercer ojo” puede conocer todo cuanto existe. Este tercer ojo se encontraría en el centro de la frente, para ellos significa “Sabiduria” o la puerta de entrada al mundo espiritual. De esta forma, uno puede entender las cosas sin la lógica ni la razón y conocerlo todo.

Esto es algo totalmente alejado del cristianismo, pues los hombres no somos “omniscentes y lo sabemos todo” sino al contrario, creemos que el único que puede conocer todo es Dios:

Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios.
1Cor 2,11

pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.
1Juan 3,20

Papa Francisco: «La educación cristiana es un derecho de los niños» y un deber de padres y padrinos

El Papa Francisco ha dedicado la audiencia pública de este miércoles a terminar su serie de catequesis acerca del Bautismo, comentando la simbología de la vestidura blanca del bautizado y de la vela encendida que se le entrega.

También ha hablado de la importancia de educar a los niños en la fe, algo que compete a padres y padrinos y es “un derecho de los niños”. 

El traje blanco, gloria de Dios
La vestidura blanca, expresa que somos transfigurados en Cristo. Los efectos espirituales de este sacramento, señaló el Papa Francisco, invisible a los ojos pero operativos en el corazón de quien se ha convertido en nueva creatura, son explicados en la entrega de la vestidura blanca y de la vela encendida.

“Después del lavado de regeneración – precisó el Pontífice – capaz de recrear al hombre según Dios en la verdadera santidad, se ha hecho natural, desde los primeros siglos, revestir a los neo-bautizados de una vestidura nueva, cándida, semejante al esplendor de la vida conseguida en Cristo y en el Espíritu Santo”.

Desde los primeros siglos, los recién bautizados se revisten de una nueva vestidura blanca, señaló el Santo Padre, para expresar su condición, recibida en el sacramento, de criaturas transfiguradas en la gloria divina. Estamos llamados a preservar esta vestidura «sin mancha hasta la vida eterna», recorriendo el camino de la vida cristiana, cultivando las virtudes y, sobre todo, viviendo la caridad.

La vela encendida, vocación de ser luz
El otro símbolo es la vela encendida en el cirio pascual, dijo el Papa Francisco, que indica que la luz procede de Cristo resucitado, de quien recibimos su esplendor y su calor. La vocación cristiana nos impulsa a caminar en la luz de Cristo y a perseverar en la fe.

Los padres, como también los padrinos y las madrinas, tienen la responsabilidad de alimentar esta llama bautismal para que los más pequeños vayan creciendo en la fe.

Es en la entrega ritual de esta llama que surge del cirio pascual, subrayó el Papa, que refuerza el efecto del Bautismo: “Recibe la luz de Cristo, dice el sacerdote. Esta palabras nos recuerdan que no somos la luz, sino la luz es Jesucristo, quien resucitando de los muertos, venció las tinieblas del mal”. Por ello, estamos llamados a recibir su esplendor para que su luz inflame el corazón de los bautizados, colmándolos de luz y calor.

La educación cristiana, un derecho de los niños
Efectivamente, el Papa Francisco precisó que la vocación cristiana es caminar siempre como hijos de la luz, perseverando en la fe. “La educación cristiana – recordó el Pontífice – es un derecho de los niños; la educación cristiana es un derecho de los niños. Esta tiende a guiarlos gradualmente a conocer el diseño de Dios en Cristo, así podrán ratificar personalmente la fe en la cual han sido bautizados”.

La presencia viva de Cristo, de cuidar, defender y hacer crecer en nosotros esa lámparaque ilumina nuestros pasos, luz que orienta nuestras opciones, llama que abriga los corazones en el caminar al encuentro del Señor, haciéndonos capaces de ayudar a quien hace el camino con nosotros, hasta la comunión inseparable con Él.

El Padre Nuestro, la oración de los hijos de Dios
La celebración del bautismo se concluye con el Padre Nuestro, señaló el Papa Francisco, que es la oración de los hijos de Dios. Los niños recién bautizados aprenderán esta oración y lo que significa llamar a Dios Padre dentro de la Iglesia.

Antes de terminar su catequesis, el Santo Padre saludó a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, a quienes invitó a poner los medios necesarios para que la gracia del bautismo crezca y fructifique en sus vidas. “No se desalienten ante las dificultades – les dijo el Papa – y busquen a Dios una y otra vez, porque el Espíritu Santo da la fuerza necesaria para alcanzar la santidad en medio de las circunstancias que les toca vivir cada día”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/educacion-cristiana-derecho-los-ninos–64416.htm