Sentido común, fe, hacer amigos… las 10 cosas que tus hijos no aprenderán en la universidad

La universidad es uno de los grandes periodos de cambio. La persona se abre al mundo para más tarde lanzarse a por él. Sin embargo, a veces, esta preparación para la vida se puede torcer entre alcohol, drogas y fiestas desenfrenadas. Pasarlo bien no es nada malo, pero sí lo es excederse y pasar de estudiar.

La universidad enseña muchas cosas, pero hay otras que hay que llevar aprendidas de casa. El portal de consejos para padres (en inglés) AllProDad enseña las 10 cosas más importantes que tu hijo no aprenderá en la universidad.

1. Moral y sentido común
Es imperativo para el futuro que los hijos comprendan, por lo menos de forma básica, lo que está bien y lo que está mal. Lo mejor es enseñar esto con el ejemplo. Los hijos necesitan saber que sin honestidad e integridad no tienen nada.

2. Perseverancia y aguante
Una de las cosas más difíciles de enseñar a una persona joven es que el fracaso no es malo. Su limitada experiencia les impide comprender que el éxito puede estar a la vuelta de la esquina, en el siguiente intento. Siempre habrá problemas, y la perseverancia consiste en no arrugarse ante ellos. Hay que enseñar que siempre habrá una luz al final del túnel.

3. La confianza en uno mismo
Todo el mundo tiene inseguridades. Si permitimos que los complejos dominen nuestra vida, perderemos grandes oportunidades. La confianza crece cuando entendemos nuestras limitaciones, y también sabiendo cuales son nuestras capacidades. Incluso las debilidades se pueden convertir en un punto fuerte cuando se las conoce bien. Hay que asegurase de que el hijo desarrolle su autoestima.

4. Gestionar el dinero
La forma más sencilla de enseñar esto es obligarle a entender el valor del dinero. Es bueno que tengan un presupuesto determinado, y obligarles a vivir conforme a él. Si no aprecian el dinero y lo que cuesta ganarlo, acabarán endeudándose rápidamente. Ayuda que hagan tareas de la casa por dinero, por ejemplo.

5. Hacer amistades y mantenerlas
Lo más importante en este sentido es que sean ellos mismos, y que esperen lo mismo de sus amigos. Si uno de los amigos no es aceptado por como es, entonces la amistad no es verdadera. Los amigos son muy diversos, hay que tener una mente abierta para recibirlos y un corazón amable para mantenerlos.

6. Autodisciplina
¿Podrá tu hijo decir no, aunque esté bajo presión? Con el tiempo, cada persona se responsabiliza de sus propios actos, éxitos y fracasos. La autodisciplina determina también el futuro de los hijos. Aunque depende mucho del ejemplo que den los padres.

7. Fe y valentía
La mayoría de las veces, la salida más fácil es la incorrecta. El buen camino suele ser largo, solitario y oscuro. La valentía y la fe ayudan a seguir por ese camino pese al miedo o las dificultades. Enseñarle a un joven el valor de la fe es cada vez más complicado, pero si se consigue, la huella queda para siempre.

8. Generosidad y lealtad
Si quieres que tu hijo se preocupe solo por sí mismo, no hay más que dejarle solo y ver como la cultura moderna le influye. Sin embargo, si se quiere subir el listón, se le debe enseñar lo contrario siempre que se presente la oportunidad. La generosidad es la habilidad para sacrificarse en favor de la felicidad o el beneficio de otro, y la lealtad es la piedra angular de toda relación.

9. Personalidad propia
Si en la historia no hubiera habido personas únicas, con personalidad propia, la humanidad no hubiera salido de las cavernas. Todo el mundo tiene dones especiales que el resto de personas necesitan. Descubrir esos talentos y desarrollarlos es esencial, no solo en lo personal, sino también en lo social.

10. Encontrar y mantener a un esposo o esposa
El respeto es fundamental en esto. Si no hay un respeto mutuo entre marido y mujer, el matrimonio fracasará. Hay que enseñar a los hijo a escoger un compañero de vida adecuado, al que no solo amen, sino respeten. Alguien con el que compartan valores y tiempo. Con unos cimientos sólidos basados en el respeto, serán capaces de capear cualquier tormenta que ocurra durante sus vidas.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/sentido-comun-hacer-amigos-las-cosas-que-tus-hijos-63523.htm

Invitar a Religión a adolescentes que no cursan esta asignatura: eje de la campaña de los obispos

La Conferencia Episcopal Española ha lanzado por segundo año consecutivo la campaña Me apunto a Religión, dedicada especialmente a los adolescentes y jóvenes que ya no se inscriben o que nunca se han apuntado a esta asignatura, en la que este curso ha habido un incremento de matriculación.

El director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal, José Gabriel Vera, aseguró en rueda de prensa que a falta de datos oficiales sobre este curso 2017-18, ha habido “un incremento notable de la asistencia” a clases de esta materia en muchas diócesis.

Las claves para animar a inscribirse en Religión
La campaña, presentada con motivo de la apertura del periodo de matriculación para el curso próximo, quiere mostrar el valor e importancia de esta signatura “para el bien de la formación de los alumnos y la sociedad”, destacaron el presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, César Franco; y la profesora de Religión Elena Ruiz.

“Cuestiónate por qué no te apuntas a clase de Religión al igual que te planteas otros temas en tu vida” es el argumento de partida de un vídeo que está ya en las redes sociales.

Dar a conocer la asignatura, recordar que supone un pequeño marco de libertad para los padres y alumnos, y animar a la inscripción son los tres objetivos de la campaña.

Campaña destinada a los que no cursan la asignatura
Monseñor Franco resaltó además que se trata de la primera vez que la Iglesia se dirige a adolescentes (a partir de 12-13 años) que no se apuntan a esta materia, y les ha animado por ser “una opción buena, necesaria y consolidada”.


La campaña fue presentada por el obispo de Segovia, monseñor César Franco

Según los obispos, la clase de Religión es reclamada por más del 60 % de la población escolar en los niveles de Infantil, Primaria y Secundari, y es seguida por 3,5 millones de alumnos (datos del curso 2016-17).

La potestad de los padres
Hay 30.000 profesores de Religión y la presencia de la Iglesia se realiza a través de 2.600 centros educativos, 400 de ellos de educación especial; además, se ofrece educación a 70.000 estudiantes inmigrantes.

“Los niños no son del Estado ni de sus padres pero su educación sí depende de los progenitores, que pueden escoger la formación que quieran para ellos“, insistió Franco.

La Constitución cuando habla de la finalidad de la educación es la de formar integralmente a las personas, y la Iglesia cree que para ello se necesita un bagaje de conocimientos religiosos razonables, según Franco, para quien un mundo con educación religiosa es “más justo, misericordioso y aporta un plus de humanismo”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/invitar-religion-adolescentes-que-cursan-esta-asignatura-eje-63602.htm

Universidad Pontificia de Comillas… ¿Católica?

Un alumno de la Universidad Pontificia de Comillas expresa en una carta abierta su decepción por la organización de actos de promoción de la ideología LGTB en ICADE y denuncia que estas charlas no fueron foros de debate sino ocasión de exponer ideas radicalmente contrarias a la doctrina de la Iglesia Católica.

A continuación, la carta que este alumno ha hecho llegar a InfoVaticana: 

Hola a todos,

Soy alumno de 5º de E-3. Desde que entré en la Universidad, no he dejado de participar en diversos ámbitos universitarios. Fui delegado de clase los tres primeros cursos, formando parte del Senado y del Claustro de la Universidad y representando a E-3 en la Junta de la Facultad de Derecho. Además, he tenido la suerte de ayudar en distintas actividades de Pastoral y he podido participar algún año en la Clínica Jurídica de ICADE, así como en varias jornadas de puertas abiertas.

En todo momento, he agradecido estudiar en una universidad como ICADE, en la que por encima de todo se respetaban los valores cristianos y se defendía la doctrina de la Iglesia Católica. Es eso lo que para mí marcaba la diferencia con respecto a otras universidades y me proporcionaba un plus de ilusión y ganas cada día. Pero me he dado cuenta de que estaba equivocado.

Hace aproximadamente un mes, se difundió un mensaje en el que se anunciaba una serie de charlas sobre transexualidad y homosexualidad, con la intención de “normalizar y visibilizar el colectivo LGTB en ambientes conservadores/tradicionales como ICADE”. Vamos, que los alumnos de ICADE somos unos retrógrados, estamos anticuados y necesitamos buenas dosis de LGTB para abrir un poco los ojos.

Pues no señores, no es así. En ICADE, tengo la suerte de conocer a varias personas homosexuales, bisexuales… y no he tenido noticia en los 5 años de carrera de NINGÚN CASO DE DISCRIMINACIÓN…NINGUNO. Hay muchas personas con diferentes orientaciones sexuales en ICADE y NUNCA se les ha discriminado por ello (aunque puedan haber existido casos que yo desconozca y, por supuesto, condenaría).

Efectivamente, como he oído mucho últimamente, el mensaje de Cristo es “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” y el mensaje (más reciente) del Papa Francisco es de acogida a los homosexuales en la Iglesia. Este mensaje no es nuevo, es lo que lleva diciendo la Iglesia desde hace siglos. Todas las personas tienen cabida en la Iglesia (homosexuales, heterosexuales, rubias, morenos, altos, flacos…). Pero una cosa son las personas y otras bien distinta los actos. A todas las personas hay que respetarlas, pero no todos los actos los aprueba la Iglesia.

Antes de hablar acerca de qué dice la Iglesia Católica o qué afirma el Papa, es preciso documentarse un poco. El Catecismo de la Iglesia Católica dedica unos párrafos al tema de la homosexualidad, aclarando que los homosexuales por supuesto que tienen cabida en la Iglesia, pero que la unión homosexual no es algo natural, sino una conducta desordenada. Aquí cito los cánones correspondientes:

2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

2358 Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

Guste o no, NO estoy hablando aquí de MI opinión, estoy hablando de lo que afirma la Iglesia Católica, pues es esta la cuestión de debate. La Iglesia Católica NO aprueba el “matrimonio” homosexual, por ser contrario a la naturaleza humana. Y, reitero, esto no es mi opinión, es lo que dice la Iglesia Católica al respecto.

Con respecto a la transexualidad, también se pronunció el Papa Emérito Benedicto XVI. En un discurso dirigido a la Curia Romana, Benedicto criticaba la postura del hombre que “niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear. El ser humano niega su propia naturaleza y se engaña al pensar que no ha sido Dios quien los creó varón o mujer”, sino que esta distinción es fruto de la sociedad que hasta ahora lo ha determinado así, y que ya ha llegado el momento de que seamos nosotros mismos los que podamos decidir acerca del sexo que queremos tener”.

Dado que esta es la postura de la Iglesia Católica e ICADE es una universidad pontificia, me parece aberrante que se celebren charlas en las que el punto de partida es la consagración del “matrimonio homosexual” como mínimo desde el cual se deben alcanzar otros objetivos perseguidos por el colectivo LGTB, además de defender el “cambio de sexo” en personas transexuales. Y es que las charlas no han tratado sobre cómo no discriminar a estas personas, fundamentalmente porque en la Universidad Pontificia de Comillas no sufren discriminación, sino que han tratado de defender los postulados del colectivo LGTB.

Jamás atacaré a Miguel Nieto ni a ninguna persona por ser homosexual o transexual (faltaría más), pero ello no implica que yo deba reconocer el “matrimonio homosexual” ni tratar como algo natural que alguien se haga operaciones para “cambiarse de sexo”.

Y es que, aunque se hayan calificado como tal, estas charlas no han sido en ningún caso foros de debate, han sido unas charlas en las que se exponían unas ideas y no solo los invitados (Grande Marlaska o Miguel Nieto), sino también ponentes, como Isabel Lázaro, han expresado sus ideas como cosas obvias contra las cuales no se puede argumentar.

Y, para los que no habéis podido asistir a tales charlas, os voy a contar varios ejemplos de por qué, de facto, no ha sido en ningún momento un debate en el cual cada uno haya podido expresar libremente su opinión.

El primer día, un conocido mío hizo una intervención que parece ser que no gustó mucho a los organizadores. La cuestión es que en la charla de ayer sobre transexualidad, durante el turno de preguntas, mi amigo estuvo unos 35 minutos con la mano levantada, sin que se le concediera el turno de palabra, viendo como prácticamente el resto de asistentes sí podían participar. En definitiva, es lo de siempre: “Si no nos gusta lo que dices, no te vamos a escuchar”.

Además, en relación con la transexualidad, la profesora Isabel Lázaro afirmó cosas tales como que “deberían existir ya baños únicos”, “es absurdo que aparezca el sexo en el DNI” o “si tu hija pequeña llega a casa y te dice que es un chico, si le pones un lacito en el pelo estás cometiendo violencia infantil”. Pues bien, ante lo que para mí son unas ideas carentes de sentido alguno y una ofensa para muchos padres y madres (¿¿¿me va a decir a mí esta señora cómo tengo que educar a mis hijos???), una mujer quiso expresar su postura al respecto para contestar a la profesora Lázaro. ¿Sabéis cuál fue la respuesta de muchos de los asistentes a la intervención de esta mujer? REÍRSE, BURLARSE…HACER RUIDO, faltando el respeto a esta mujer; y todo ello ante la pasividad de Isabel Lázaro y del moderador de la charla que claramente no supo hacer bien su trabajo. Vienen a exigir respeto, pero no respetan a los demás, vienen a pedir libertad de expresión, pero cuando alguien se expresa libremente se ríen en su cara. En mi opinión, una persona que escucha hablar a otra y se ríe y la interrumpe de tal manera demuestra tener muy poca educación (o ninguna). ¿Tolerancia solo con sus ideas? No, no y no. ¿Libertad de expresión solo para algunos? Me niego.

En fin, no quiero extenderme más, pero creo que la Universidad ha adoptado una posición cobarde al permitir que se organizaran charlas en las que se expusieran ideas radicalmente contrarias a la doctrina de la Iglesia Católica.

Dado que en ningún momento hubo oportunidad de debate, sino que se planteó todo como verdades inapelables sobre las cuales no cabe discusión, pienso que estas charlas podían haberse celebrado en una universidad pública, en lugar de hacerlo en una universidad pontificia, y no habría habido ningún problema. El hecho de que desde rectorado hayan permitido e impulsado todo lo que ha sucedido me ha decepcionado profundamente.

Yo no quiero convencer a nadie de mis ideas, quiero que desde mi universidad, que por y para algo es católica, se respeten y se defiendan las ideas de la Iglesia Católica.

Poki.

FUENTE: https://infovaticana.com/2018/04/13/un-alumno-comillas-me-ha-decepcionado-profundamente/

Reig Pla: con la ingeniería social se ha ido apartando a los jóvenes de la tradición cristiana

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, ofició este domingo la misa retransmitida en directo por La 2 de Televisión Española desde la catedral-magistral de la diócesis. La Iglesia celebraba este domingo, quinto de Cuaresma, el Día del Seminario, bajo el lema Apóstoles para los jóvenes.

“Queremos mirar a nuestros jóvenes”, planteó monseño Reig Pla, “sabiendo que muchos de ellos han sido alcanzados por el proceso de descristianización y secularismo que viene sufriendo España desde avanzada la mitad del siglo pasado”.

Así describió este proceso el obispo complutense: “Desde los años 60 del siglo XX, los jóvenes españoles, siguiendo un claro proceso mercantilista y de ingeniería social, fueron apartados de la tradición de nuestros pueblos, de la tradición cristiana de los mayores, siendo colocados como en un apartheid con sus costumbres propias, sus fiestas propias y sus lugares propios. Es el momento conocido como la movida en el que los mercaderes no sólo ofrecían espacios de ocio diferentes, sino que promovían también el alcohol, la droga y la propuesta de un mal llamado ‘amor’ reducido simplemente al sexo despersonalizado y, a veces, promiscuo”.

Pero, además, los jóvenes fueron también “paulatinamente separados de sus familias, con horarios y hábitos antifamiliares, obviando la importancia de la comunión intrafamiliar y la riqueza de las prácticas de la comunidad cristiana”.

“Si a esto añadimos”, dijo Reig, “las crisis familiares, el llamado ‘eclipse del padre’, el alto paro juvenil, los procesos educativos cargados con las ideologías actuales y con leyes cada vez más permisivas, constataremos que también muchos de nuestros jóvenes están como «extenuados y abandonados como ovejas sin pastor» (Mt 9,36)”. Eso explica “las heridas presentes en los niños, adolescentes y jóvenes, su falta de maduración en la masculinidad y feminidad, asediados muchos de ellos por la pornografía e incapaces de seguir las sendas de las virtudes humanas y cristianas”.

La responsabilidad de los gobiernos
“Este estado de permanente adolescencia y fragilidad“, continuó, “les hace ser presas fáciles de los sentimientos y emociones, estimuladas por el negocio y la provocación de una sociedad de consumo invasiva, y amplificadas por los medios de comunicación y las redes sociales”.

Monseñor Reig Pla denunció asimismo que “los responsables de la administración y gobierno de nuestros pueblos se han escudado en la llamada tolerancia del mal menor para pasar a la indiferencia y neutralidad ante el desmoronamiento de las familias y el creciente individualismo que convierte a la sociedad en una masa de individuos con intereses contrapuestos”.

Además han promovido, “mediante la manipulación del lenguaje, los llamados nuevos derechos que atentan contra la naturaleza de la persona y no garantizan el carácter sagrado de la vida, la dignidad del matrimonio, el bien social de la familia y los criterios de una educación que encamine la libertad por las sendas de la virtud y los bienes custodiados por la Doctrina Social de la Iglesia”.

“Cada vez hay menos jóvenes en España dado el bajísimo índice de natalidad”, lamentó el obispo de Alcalá: “Por eso necesitamos de matrimonios abiertos generosamente a la vida. A su vez nuestros jóvenes, necesitan de verdaderos padres y de apóstoles a la medida del Corazón de Cristo, y de testigos de la fe como los Santos Niños Justo y Pastor”.

Modelos para los seminaristas
Monseñor Reig Pla señaló dos referencias para los aspirantes al sacerdocio.

Por un lado, ambos niños mártires por “su firmeza en la fe, su impresionante fortaleza y la perseverancia en su testimonio“.

Y por otro, San José como “ejemplo fuerte y paterno” de quien Jesucristo “aprendió las virtudes de la piedad varonil, la fidelidad a la palabra dada, la integridad y el trabajo duro”, y “admirable modelo de las virtudes viriles de discreta fortaleza, integridad y fidelidad” (dijo citando, respectivamente, a Benedicto XVI y a Francisco).

Texto íntegro de la homilía de monseñor Reig Pla el 18 de marzo de 2018
QUEREMOS VER A JESÚS (Jn 12, 21)

El día del Seminario, dedicado a orar por las vocaciones sacerdotales, coincide con la celebración local de la reversión de las reliquias de los Santos Niños Mártires, Justo y Pastor, patronos de la diócesis de Alcalá de Henares. Estos niños, de siete y nueve años, fueron martirizados en el año 306, durante la persecución del emperador Diocleciano. Cuando el prefecto Daciano anunció en Complutum, nombre romano de la actual Alcalá de Henares, la prohibición de las prácticas cristianas, estos dos hermanos, según cuenta San Isidoro, dejaron la escuela y se presentaron delante del Prefecto romano. Después de intentar seducirles para que cambiaran su intención, los Santos Niños perseveraron manifestando su fe en Cristo hasta que fueron degollados en el llamado Campo laudable.

La fortaleza de los mártires

Del martirio de estos Santos Niños destacamos su firmeza en la fe, su impresionante fortaleza y la perseverancia en su testimonio recordando las palabras del Maestro: «No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma» (Mt 10, 28). El martirio de estos niños y el reconocimiento de su sepulcro por el obispo de Toledo, San Asturio, dio inicio a la llamada entonces diócesis Complutense. La fama de los Santos Justo y Pastor se extendió por toda la cristiandad hasta el extremo de ser nombrados patronos de la España visigoda.

Tras la invasión musulmana, temiendo que las reliquias de estos santos fueran profanadas, los cristianos de Complutum entregaron sus cuerpos a San Urbicio, que los trasladó al norte de España, quedando finalmente custodiados en la Iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca. El Papa san Pio V concedió que parte de las reliquias regresaran a Alcalá de Henares, siendo recibidas con grandes fiestas en la ciudad en 1568, hace 450 años. La presencia de las arcas venidas de Huesca con las reliquias de los Santos Niños nos llena de ternura, alimenta nuestra fe y esperamos que fortalezca la esperanza de nuestros seminaristas en el día dedicado a orar por nuestros seminarios y por cuantos se preparan para el sacerdocio.

Mirar a los jóvenes con los ojos de Jesús

El lema de la jornada de este año, en consonancia con el futuro Sínodo de los obispos, reza así: «Apóstoles de los jóvenes». Con ello la Iglesia, en este domingo de Cuaresma, víspera de San José, nos invita a volver la mirada hacia los jóvenes y contemplar con los ojos de Cristo su situación. San Mateo, en un texto emblemático, nos recuerda que Jesús «al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas como ovejas que no tienen pastor» (Mt 9,36).

Del mismo modo que Jesús, nosotros también queremos mirar a nuestros jóvenes sabiendo que muchos de ellos han sido alcanzados por el proceso de descristianización y secularismo que viene sufriendo España desde avanzada la mitad del siglo pasado. De todos es conocido que, desde los años 60 del siglo XX, los jóvenes españoles, siguiendo un claro proceso mercantilista y de ingeniería social, fueron apartados de la tradición de nuestros pueblos, de la tradición cristiana de los mayores, siendo colocados como en un “apartheid” con sus costumbres propias, sus fiestas propias y sus lugares propios. Es el momento conocido como “la movida” en el que los mercaderes no sólo ofrecían espacios de ocio diferentes, sino que promovían también el alcohol, la droga y la propuesta de un mal llamado “amor” reducido simplemente al sexo despersonalizado y, a veces, promiscuo.

Nuestros jóvenes no sólo fueron separados de las costumbres de los mayores y de las tradiciones de nuestros pueblos, sino que fueron paulatinamente separados de sus familias, con horarios y hábitos antifamiliares, obviando la importancia de la comunión intrafamiliar y la riqueza de las prácticas de la comunidad cristiana. Si a esto añadimos las crisis familiares, el llamado “eclipse del padre”, el alto paro juvenil, los procesos educativos cargados con las ideologías actuales y con leyes cada vez más permisivas, constataremos que también muchos de nuestros jóvenes están como «extenuados y abandonados como ovejas sin pastor» (Mt 9,36). Así se comprenden las heridas presentes en los niños, adolescentes y jóvenes, su falta de maduración en la masculinidad y feminidad, asediados muchos de ellos por la pornografía e incapaces de seguir las sendas de las virtudes humanas y cristianas. Este estado de permanente adolescencia y fragilidad les hace ser presas fáciles de los sentimientos y emociones, estimuladas por el negocio y la provocación de una sociedad de consumo invasiva, y amplificadas por los medios de comunicación y las redes sociales.

También los responsables de la administración y gobierno de nuestros pueblos se han escudado en la llamada tolerancia del mal menor para pasar a la indiferencia y neutralidad ante el desmoronamiento de las familias y el creciente individualismo que convierte a la sociedad en una masa de individuos con intereses contrapuestos. Pero no contentos con la neutralidad se han promovido también, mediante la manipulación del lenguaje, los llamados nuevos derechos que atentan contra la naturaleza de la persona y no garantizan el carácter sagrado de la vida, la dignidad del matrimonio, el bien social de la familia y los criterios de una educación que encamine la libertad por las sendas de la virtud y los bienes custodiados por la Doctrina Social de la Iglesia.

Necesidad de un corazón nuevo

Cada vez hay menos jóvenes en España dado el bajísimo índice de natalidad. Por eso necesitamos de matrimonios abiertos generosamente a la vida. A su vez nuestros jóvenes, necesitan de verdaderos padres y de apóstoles a la medida del Corazón de Cristo, y de testigos de la fe como los Santos Niños Justo y Pastor que acabamos de recordar. Para ello nos estimulan las palabras del profeta Jeremías. A través de ellas el Señor nos anuncia una «alianza nueva» que será sellada con la sangre de Cristo. Nuestra incapacidad de cumplir las palabras del Señor y su ley, se transformará, por la gracia del Espíritu Santo, en una nueva capacidad para el bien: «Pondré mi ley, dice el profeta, en su interior y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo» (Jer 31, 33). No se trata pues de un simple cambio estructural, como han perseguido tantas revoluciones a lo largo de la historia. Se trata de un don, de una gracia que sólo puede venir de Dios: es el don de un corazón nuevo que hemos suplicado con el Salmista: «Oh, Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme» (Sal 50, 12).

Queremos ver a Jesús

Este anuncio de la alianza nueva, sellada con la sangre de Cristo, expresión de su amor, concuerda con el deseo inexorable que hay en todos nosotros y especialmente en el corazón de nuestros jóvenes. Todos deseamos encontrarnos con un amor auténtico y poderoso, que pueda hacerse cargo de nosotros, hoy, mañana y por toda la eternidad. Por eso, como nos narra el evangelio de hoy, los griegos que intuían la presencia de este amor en Jesús, le dicen a Felipe de Betsaida: «queremos ver a Jesús» (Jn 12, 21). Cuando Andrés y Felipe fueron a decírselo al Maestro, éste respondió que había llegado la hora, refiriéndose a su muerte y resurrección, en que podrían ver su gloria: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará» (Jn 12, 25-26).

El amor auténtico que todos buscamos, y que expresa su omnipotencia en su resurrección, es Jesús, el amigo que da la vida por nosotros (Cf. Jn 15, 13). Es el mismo que, como nos recordaba la carta a los Hebreos, «con gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial» (Hb 5, 7). Él, siendo Hijo, aprendió a obedecer y, ahora, resucitado y glorioso, se hace presente en su Palabra y en los sacramentos que nos salvan de nuestra incapacidad de amar y seguir la voluntad de Dios. Es Cristo, el mismo Señor del que dieron testimonio los Santos Niños Justo y Pastor, el que se hace visible en los sacerdotes, identificados con Cristo por el sacramento del Orden: «quien a vosotros escucha, dice Jesús, a mí me escucha; quien a vosotros rechaza a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado» (Lc 10, 16).

Sacerdotes santos en quienes poder ver a Jesús

Hoy, queridos hermanos, todos los seminarios de España son un motivo de esperanza para la Iglesia y, especialmente, para los jóvenes. Por eso los pastores hemos de procurar mejorar la formación «integral» de nuestros seminaristas en un contexto que encarne el “hogar-taller” de Nazaret donde fue educado Jesús. Nuestros seminaristas, por su parte, deben ser conscientes de que se están preparando para ofrecer, por la santidad de su vida y su ministerio, un claro testimonio de ese amor auténtico que toda persona busca. Ellos son la respuesta del Señor al anhelo de verdad y de bien que habita en el corazón de tantos jóvenes. En ellos los fieles han de ver el rostro de Jesús, el Buen Pastor, quien nos decía en el Evangelio: «y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí» (Jn 12, 33). Para ello deben de estar dispuestos a entregar y gastar su vida en el anuncio del Evangelio y la santificación de sus hermanos, promoviendo, como insistió el Concilio Vaticano II, una iniciación cristiana lúcida según el modelo del catecumenado bautismal que logre introducir a los jóvenes de nuevo en la vida y tradición de la comunidad cristiana (Cf. Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, 64). Como el grano de trigo, también los sacerdotes deben de estar dispuestos a morir para dar fruto, sin olvidar las palabras de Jesús: «quien se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna» (Jn 12, 25).

El modelo de San José

En estos momentos en España estamos cansados de palabras vacías, de discursos que no vivifican la esperanza de nuestro pueblo. Por eso necesitamos sacerdotes santos, jóvenes revestidos como San José de la virtud de la castidad y dispuestos a entregarse con corazón indiviso al Señor y a abrazar la cruz como signo del amor auténtico que buscamos. El Papa Benedicto afirmaba que «del ejemplo fuerte y paterno de san José Jesús aprendió las virtudes de la piedad varonil, la fidelidad a la palabra dada, la integridad y el trabajo duro» (14-5-2009). También lo recuerda el Papa Francisco afirmando que San José «es un admirable modelo de las virtudes viriles de discreta fortaleza, integridad y fidelidad» (10-10-2013). Necesitamos, por tanto, jóvenes como San José, dispuestos a vivir una auténtica paternidad espiritual para entregar a nuestros hermanos lo único necesario: el amor y el perdón de Dios encarnado en Cristo y presente en los sacramentos de la Iglesia.

Supliquemos por ello a la Santísima Virgen María, Reina de los apóstoles, que nos regale vocaciones de jóvenes que, como los Santos Niños Justo y Pastor, estén revestidos de fortaleza y valentía para ser testigos de la fe e intrépidos en el amor – si es necesario hasta el martirio – para no desvirtuar la cruz de Cristo, signo del amigo que da la vida por sus hermanos.

Que el casto José, esposo de la Virgen, custodie y bendiga a nuestros seminarios y a toda España. Amén.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/reig-pla-con-ingenieria-social-ido-apartando–63141.htm

5 ideas para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado: prácticas y realistas

El doctor Ray Guarendi (DrRay.com) es psicólogo clínico, conferenciante en vivo y en programas radiofónicos, colaborador en el CatholicDigest de EEUU y padre de diez hijos.En un reciente artículo en el CatholicDigest comenta 5 ideas que propone para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado.

Antes establece un principio: más vale rezar mal, distraído, con preocupaciones, que no rezar. O, citando al escritor converso G.K. Chesterton, “si algo merece ser rezado, entonces merece ser rezado pobremente” (o incluso de mala manera). La oración en sí es siempre válida y valiosa aunque no sea perfecta. “Incluso cuando la mente no está con las palabras, el corazón sí puede star bien enfocado”, escribe Guarendi.

También explica que si bien los niños se distraen, también lo hacen los adultos. Y admite que en toda su vida adulta ha rezado muchísimos rosarios, pero solo unos 20, o algunos más, fueron “buenos de verdad”, en el sentido de atentos, meditados, etc…

“Cuando nuestros 10 hijos tenían menos de 13 años, la mayor parte del tiempo -y no solo del tiempo de oración familiar- estaba marcada por el caos. Durante nuestro Rosario familiar, nos sentábamos en círculo -aunque fuera uno que no dejaba de oscilar- y cada uno tenía su turno para una oración. Más veces de las que pueda contar yo no sabía dónde estábamos en mi turno, si en un Avemaría o en un Gloria. Enseguida 5 o 6 niños y una esposa competían por corregirme. ¡De repente todos eran orantes atentos!”

El doctor Guarendi señala también que un niño o adolescente que sea muy maduro en lo moral o en lo intelectual puede ser, perfectamente, muy distraído e infantil en su atención a la oración, y que no pasa nada por ello. La madurez de la gente que reza les hará rezar mejor al pasar el tiempo. 

Dada la realidad de los niños y su capacidad de aguante y atención, propone cinco ideas para la oración en familia con niños: 

1. Sentar a los niños estratégicamente
Si el mediano se pelea con la pequeña, lo mejor es sentarlos separados desde el principio. Los padres han de colocarse en lugares adecuados, quizá entre ellos, “aunque quizá arruine tu concentración y cualquier sentido piadoso que te quede”, comenta comprensivo el psicólogo.

2. Llamar la atención con brevedad, con silencio o una palabra
Si los niños se distraen, el adulto calla, o impone silencio hasta que se recupera la atención. “El silencio puede llamar la atención con fuerza”. Si no basta, puede usarse una tos, un chasquido de dedos, puedes rezar más fuerte: todo eso les llamará la atención de nuevo. Lo que NO hay que hacer es regañar o avisar a los despistados con frases largas ni discursitos. Eso sacaría de la oración a todos, y mucho.

3. Oraciones estructuradas y con turnos
Oraciones estructuradas y repetitivas como el Rosario, las letanías o la Coronilla de la Divina Misericordia permite repartir turnos que se van alternado: un niño, una oración. Y cuantos más turnos te toca hablar, más difícil es distraerse.

4. Pon a rezar al distraído
Puede que algún niño se queje y se deshagan los turnos habituales, pero si a un niño se le ve muy distraído, a ese es al que han de darle un turno de oración por sorpresa, aunque le toquen más que a otros. No importa si los otros niños protestan: “¿y por qué ese lo hace más veces que yo?”

5. Si hay que hacerlo más corto, se hace más corto
Hay que saber cuando parar. Las sesiones más largas cansan más y no necesariamente aportan más santidad ni mejoría. Se aplican -al menos psicológicamente-  los dividendos descendentes: cuanto más (largo), menos atención, disfrute, fruto. Se pueden dejar unas cuantas oraciones para otro momento y hacer una sesión más corta.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/ideas-para-rezar-familia-con-los-ninos-sin-que-62617.htm

10 cosas a las que hay que decir «no» con firmeza para que el noviazgo lleve a un buen matrimonio

El portal católico mexicano Desde la Fe presenta un completo repaso de cosas que hay que tener en cuenta para aprovechar el noviazgo y evitar malos matrimonios. Lo reproducimos por su interés. 

Un buen matrimonio depende en gran parte de un buen noviazgo, de que él y ella aprovechen bien ese tiempo para conocerse. Además de amor, ¿qué se necesita para tener un buen noviazgo? He aquí diez recomendaciones que conviene considerar:

1. NO dejar fuera a Dios
Antes que nada, pregúntale a Dios si tu vocación es el matrimonio. Consulta un director espiritual. Cuando creas haber conocido a la persona indicada, oren juntos, vayan juntos a Misa, encomiéndense a Dios y a María. Antes de casarse, acudan a un retiro para novios. Y después no se atengan a sus solas míseras fuerzas para amarse: no se vayan a vivir juntos ni se unan sólo por lo civil, sino mediante el sacramento del matrimonio, para recibir de Dios la gracia sobrenatural de ser fieles y amarse mutuamente como Dios los ama.

2. NO engañar
Esto abarca dos aspectos. Primero: no finjas lo que no eres. No digas que te gusta lo que no te gusta, que haces lo que nunca haces, etc. sólo para ser como crees que tu novia o novio espera que seas. Descubrirá tu engaño al casarse, y puede ser motivo para separarse. Sé tú mismo, tú misma. Si no es compatible contigo, ni modo, no fuerces las cosas, ya encontrarás a quien lo sea. Recuerda que “siempre hay un roto para un descosido”. Y, segundo: no seas infiel. La infidelidad en el noviazgo es motivo para terminar la relación, porque los novios infieles, suelen ser cónyuges infieles.

3. NO querer cambiar al otro
Hay quien piensa: “mi pareja tiene esta forma de ser, o este hábito, o este vicio que no me agrada, pero yo la voy a cambiar”. Es una falsa expectativa. La gente no suele cambiar. El introvertido nunca se volverá extrovertido; la parlanchina no sabrá quedarse callada; el novio que nunca se acomide a ayudar será un marido haragán; la novia desaliñada será una esposa de bata y pantuflas. Y las características que te molestan en el noviazgo, en el matrimonio pueden aumentar y resultarte intolerables. O le aceptas como es, o no te cases.

4. NO justificar lo injustificable
Si en el noviazgo, cuando se supone que están enamorados y desea complacerte, tiene desatenciones, te deja esperándole y no se disculpa; se la pasa viendo el celular, llega tarde, no te pregunta cómo estás, te calla, te critica, en el matrimonio será peor. No busques pretextos para justificar sus malas actitudes, busca mejor otra pareja.

5. NO violencia
Si en el noviazgo ya hay gritos, malos modos, insultos y hasta golpes, ¡hay que salir huyendo! Un novio que te levanta la voz, será un esposo que te levantará la mano; una novia que te humilla ante tus amigos, será una esposa que te humillará ante tus hijos. ¿A qué arriesgarse a casarse con alguien que puede poner en riesgo tu integridad y la de tu familia?

6. NO relaciones sexuales
El sexo es fabuloso. Decir esto parecería razón para practicarlo en el noviazgo, pero es justo lo contrario: puede hacer que una pareja crea que son compatibles, cuando en realidad sólo lo son en la cama. Un amante habilidoso no necesariamente es un buen esposo. Y hay muchos momentos en el matrimonio en que no será posible tener relaciones sexuales, así que si el sexo es lo único que los une, su relación irá a pique.

Una amiga me contó que su hija fue a confesarse de haber tenido relaciones sexuales con su novio, y el padre le dijo: “si se aman, no es pecado”. Sorprende semejante respuesta, porque Jesús menciona, en la lista de maldades que manchan al hombre, la fornicación, es decir, la relación sexual fuera del matrimonio (ver Mc 7, 14-23). La relación sexual está pensada para ser una donación total entre esposos que prometen, con la gracia de Dios, amarse toda la vida. No hay que banalizarla adelantándola, ni arriesgarse a un embarazo no deseado. Y, sobre todo, no hay que olvidar que para unos novios católicos tener relaciones sexuales pre-matrimoniales no es algo que alguien pueda autorizar por encima de la Palabra de Dios y de la Iglesia, que enseñan que es pecado (ver Catecismo de la Iglesia Católica #1755; 1852; 2353).

7. NO desoír opiniones y consejos
Por tener una visión desde fuera, puede suceder que tus familiares y amigos capten actitudes de tu pareja que tú no has percibido. “ay, mijita, tu novio toma demasiado”, “ay, hijo, ella trata muy feo a su mamá”, “oye, amiga, como que tu novio es ojo alegre, lo he visto coqueteando…”; “híjole carnal, me late que esa chava sólo te busca por tu dinero, se la pasa haciéndote gastar…”; “uy, le vi fumando mariguana”. Presta atención, no cierres los oídos. En los procesos de declaración de nulidad matrimonial, suelen preguntar cuál era la opinión de quienes rodeaban a los novios. Y es casi seguro que hubo muchas críticas que fueron desoídas…

8. NO suponer, mejor preguntar
El noviazgo es un tiempo para conocerse, para hablar, hablar y hablar de todos los temas habidos y por haber, para preguntar. Muchos matrimonios se rompen porque no descubrieron a tiempo que pensaban muy distinto: “¡creí que sí querías tener hijos!”; “¡no pensé que te molestara que trabaje!”; “¡no sabía que tu mamá vendría a vivir con nosotros!”. Más vale dialogar que lamentar.

9. NO dejar de considerar a la familia
No sólo hay que fijarse en la pareja, sino en su familia. ¿Cómo es?, ¿cómo se llevan sus miembros entre sí?, ¿cuáles son sus valores? Recuerda que muy probablemente tendrás que convivir con ellos en Navidad, año nuevo, cumpleaños, aniversarios, algunos fines de semana, etc. Sus papás serán abuelos de tus hijos, y tus cuñados, sus tíos; querrán pasar tiempo con ellos, ¿qué clase de ejemplo les darán? ¿Es ésta la familia a la que quieres pertenecer?, ¿o vas a discutir y a pelearte cada vez que tu cónyuge la quiera ver?

10. NO sólo buscar “que te haga feliz”
Muchos se casan pensando: “ésta me hará feliz” (porque es bonita y puede lucirla en las fiestas de la oficina, o porque cocina rico, o es hacendosa), o éste me hará feliz, (porque es tan guapo que sus amigas la envidiarán; o porque gana tanto que podrá darle una vida de lujos). Buscan la pareja que los haga felices. Pero si la bonita se pone fea o se enferma, al guapo le sale panza, o pierde la chamba, ya no “hace feliz”, es hora de descartarlo.

La motivación para casarse no debe ser “que me haga feliz”, sino “quiero hacerle feliz”. Y qué mayor felicidad que santificarse mutuamente para llegar al cielo. Si tanto él como ella dicen: “le amo tanto que quiero dedicarme a que sea feliz aquí y por toda la eternidad”, eso sí que con la ayuda de Dios, se puede lograr pase lo que pase, en la salud y en la enfermedad, en lo próspero y en lo adverso, hasta que la muerte los separe en este mundo y puedan reencontrarse en la vida eterna para siempre.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/cosas-las-que-hay-que-decir-con-firmeza-62198.htm

Hace 10 años eran niñas esclavas, recién liberadas… en este colegio católico crecieron y sanaron

El Colegio de Chicas Santa Mónica de Gulu, Uganda, se llenó el pasado 13 de enero para celebrar la Semana de Oración Anual por la Paz, que culminaba ese día. Más de 5.000 personas llenaban el campus.

Hace dos décadas, también un 13 de enero, el LRA de Joseph Kony – “Ejército de Resistencia del Señor” – asaltaba este colegio para buscar niños que fueran sus soldados.

Como informan desde Global Sisters Report, la imagen de hoy de personas rezando sigue contrastando con los agujeros de bala que todavía se ven en los techos de algunas clases.

Más de 30.000 niños esclavos secuestrados
Santa Mónica, como muchas zonas del norte de Uganda, todavía lleva las cicatrices de aquellos años. Desde 1989 en adelante, más de 30.000 pequeños, niños y niñas, fueron secuestrados en el norte de Uganda y obligados a cometer atrocidades contra sus propias aldeas, en la guerra de 25 años que lideró Kony.

Kony, que se proclamó a sí mismo profeta, se empeñó en derrocar al presidente de Uganda, Yoweri Musuveni y para ellos animó a sus seguidores a secuestrar a niños de tan solo 8 años, lavarles el cerebro y obligarse a quemar hogares y violar y matar a sus vecinos. La violencia dio como resultado 2,5 millones de desplazados en el norte de Uganda y dejó 100.000 muertos como legado.

Cuando el ejército de Kony quedó reducido a unos pocos centenares, se retiró hacia la República Centroafricana, Sudán y el Congo.

Volver al pueblo donde mataste y quemaste
Terminado el conflicto los niños secuestrados empezaron a salir de los bosques. Muchas comunidades los rechazaron porque les traían a la memoria las barbaridades cometidas.

Peor era el destino de las chicas, que habían sido forzadas a casarse con los comandantes rebeldes y volvían con hijos a sus aldeas. Sin educación, madres solteras y sin apoyo social por el rechazo de sus familias.

Acoger a las niñas más heridas y rechazadas
Las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús adaptaron sus programas educativos para ayudar a estas jóvenes madres. Comenzaron una escuela de enfermería en la que pudieran estudiar y les ofrecieron programas de alfabetización para aquellas que habían dejado el colegio a una edad tan temprana que ni siquiera sabían leer. A sus programas educativos de agricultura, costura y restauración, incorporaron terapias para ayudarlas.

Más de 1.500 mujeres se han graduado en diversos cursos.

Con el paso del tiempo algunas de aquellas mujeres han logrado reconciliarse con sus familias y vecinos, casarse, tener más hijos.

Como decía la hermana Rosemary Nyirumbe, antigua directora del colegio de Santa Mónica: “Tú veías a una chica hace diez años, tan miserable y tan profundamente traumatizada y la ves ahora tan guapa y tan bien vestida… Estas personas han superado su propio dolor y se han transformado totalmente”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/hace-anos-eran-ninas-esclavas-recien-liberadas-este-colegio-62206.htm

¿Por qué los jóvenes dejan la Iglesia? «Tienen preguntas a los 11 años pero no llegan a formularlas»

¿Por qué los jóvenes abandonan la Iglesia? Un nuevo estudio que ha durado dos años en Estados Unidos ha descubierto las principales causas del abandono del ámbito religioso entre los adolescentes.

El estudio fue publicado por St. Mary´s Press y el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado de la Universidad de Georgetown (CARA) bajo el título de
“Going, Going, Gone! The Dynamics of Disaffiliation in Young Catholics” (Me voy, me voy, me fui. Las dinámicas de desafiliación en los jóvenes católicos). El 74% de los 214 ex-católicos entrevistados aseguró que había dejado la Iglesia entre los 10 y los 20 años.

Preguntas trascendentales desde niños
“Hemos oído que los jóvenes comienzan a tener dudas y preguntas trascendentales muy pronto, entre los 10 y los 11 años, algunos incluso más pequeños”, ha asegurado John Vitek, uno de los principales autores del estudio. Vitek, presidente y director de St. Mary´s Press (www.smp.org), ha declarado a la CNA que esto puede resultar sorprendente para muchos adultos “porque muchos de estos jóvenes nos explicaron que nunca habían hablado de estas preguntas con sus padres o sacerdotes”.

Muchos de los jóvenes ex-católicos entrevistados, un 35% exactamente, se declaran ahora como personas sin afiliación religiosa. Sin embargo, tan solo un 14% se dicen ateos o agnósticos. Estos jóvenes sin afiliación religiosa denominados “Nones” en EEUU son cada vez más numerosos.

Los investigadores del CARA citan otro estudio de 2015 en el que se demuestra que 19 millones de adultos en EEUU se han declarado “Nones” entre 2007 y 2014.

Aunque la gran mayoría de antiguos católicos son “Nones”, Vitek ha especificado que “muchos de los jóvenes que pertenecen a los “Nones” aún siguen creyendo en Dios y buscan una comunidad religiosa a la que afiliarse.

Razones para dejarlo
Los investigadores del CARA han identificado ciertos patrones entre las declaraciones personales de los participantes y han encontrado tres arquetipos entre ellos:

– los “heridos”,
– los “dejados”
– y los “disidentes”.

Los “heridos” son aquellos jóvenes que vivieron algún tipo de tragedia o mala época en la que Dios parecía estar ausente. A pesar de sus oraciones, un familiar suyo murió, o sus padres se divorciaron, por ejemplo. Uno de los jóvenes explicó a los investigadores que, pese a que toda su familia rezó, su abuelo murió de cáncer de pulmón. “Todo el mundo estaba rezando por él, casi más de 150 personas. Cuando vi que no sirvió para nada, me empecé a volver escéptico”.

Los “dejados” son aquellos que tenían problemas para conectar sus creencias religiosas con sus experiencias concretas en el mundo. Acababan preguntándose qué importaba ser católico o no y finalmente dejaban la Iglesia. Los investigadores advirtieron que la influencia del entorno familiar era una de las principales razones de los “dejados” para abandonar la Iglesia. Poco a poco abandonan sus costumbres religiosas y se mundanizan.

Finalmente, es en los “disidentes” en los que los investigadores encontraron un rechazo más activo hacia la Iglesia. Estos jóvenes explicaban que desacuerdos en temas polémicos como los matrimonios del mismo sexo o los métodos anticonceptivos precipitaron su abandono.

¿Y los escándalos sexuales del algunos clérigos, o los abusos sexuales? Cabe destacar que tan solo un 2% dijo haber dejado la Iglesia por escándalos sexuales.

Un lugar abierto a las preguntas
Sin embargo, estos arquetipos se pueden mezclar. “Un joven puede tener una mala experiencia al principio que les haga sentir mal, o rotos”, ha dicho Vitek. “Después, ese mal sentimiento puede hacer que la persona comience a ser escéptica, y eso, finalmente, lleva a que dejen la Iglesia”.

Los jóvenes ex-católicos tenían distintos grados de unión con la Iglesia. El 28% reconoció a CARA que casi nunca iban a la Iglesia cuando se decían católicosTan solo un 17% iba semanalmente. Tres cuartos de los encuestados nunca fueron a un colegio católico. El 87% no piensa volver jamás a pisar una iglesia.

“Esto es cierto”, apuntó Vitek. “Los estudios demuestran que cada vez más gente que abandona la Iglesia Católica lo hace para siempre”.

Sobre qué puede hacer la Iglesia Católica para evitar el abandono masivo de los jóvenes, Vitek recomendó: “Necesitamos crear un lugar donde los jóvenes puedan expresar sus dudas y preguntas sobre la Fe sin miedo a ser juzgados”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/por-que-los-jovenes-dejan-iglesia-tienen-preguntas-los-61893.htm

El martes 6 de febrero empieza un nuevo curso online Science & Faith BCN: ciencia y fe, por Internet

El martes 6 de febrero de 2018 da inicio una nueva edición del exitoso curso online Science and Faith BCN (scienceandfaithbcn.com), que ofrece la Facultad de Teología de Cataluña, bajo el patrocinio del Pontificio Consejo para la Cultura con ayuda de la Fundación Templeton (www.templeton.org).
Se trata de un curso online de alta divulgación en lengua española, que funciona ya desde hace varios años, abierto a alumnos que se conecten desde cualquier parte de España, Hispanoamérica o del mundo.

Science and Faith BCN (scienceandfaithbcn.com) es un curso online en español, cada vez más popular.

Su promotor, Emili Marlés, físico y sacerdote de la diócesis de Terrassa (su área de estudios se ha especializado precisamente en el diálogo ciencia-fe), explica a ReL que aunque el país que aporta más alumnos al curso es España, más de la mitad de los participantes son de países hispanoamericanos, y que también hay alumnos que se conectan desde países lejanos como Japón o Australia.

Profesores, catequistas, gente que quiere saber
“Muchos de nuestros alumnos son profesores de escuelas católicas o profesores de religión, porque el curso está reconocido como curso de formación de profesores. También hay catequistas. Otros muchos son sólo personas que quieren conocer y entender mejor su fe y su relación con la ciencia”, explica Marlés. “Al finalizar cada edición, consultamos a nuestros alumnos y un 95% dice que recomendaría el curso a amigos suyos”.

Dedicar 3 o 4 horas semanales durante 10 meses
Un alumno de Science & Faith necesita dedicarle 3 o 4 horas a la semana durante 10 meses; estudiará 12 lecciones, dedicando 3 semanas a cada lección.

El curso completo computa como 6 créditos en la Facultad de Teología de Cataluña, que tiene convenios educativos a través de la Generalitat de Cataluña. Para este curso no hace falta tener una gran formación en ciencias ni en teología: cualquiera que haya cursado bachillerato y muestre interés se beneficiará mucho y lo seguirá bien.

Un ejemplo de como es una sesión online se puede explorar en versión “de prueba” aquí:
http://scienceandfaithbcn.sokrator.net/index.php

Expertos reputados diseñan las lecciones
Los cursos los preparan expertos reputados en el diálogo ciencia-fe. El núcleo principal procede de la Facultad de Teología de Catalunya y forman parte del grupo de investigación Theosciences. También hay profesores de Roma (Pontificio Consejo de la Cultura, Pontificia Università Gregoriana, Pontificia Università della Santa Croce) y de la Universidad Católica de Valencia.

Algunos de estos expertos son:

– Gennaro Auletta: Director del máster “Ciencia y Filosofía” de la Pontificia Universidad Gregoriana. Especialista en la interpretación de la Mecánica Cuántica.

– David Jou Mirabent: Catedrático física en al UAB, Uno de los mejores divulgadores científicos de España, muy empeñado en el diálogo con la filosofía y la teología. También es poeta.

– Giuseppe Tanzella-Nitti: Licenciado en Astronomía en la Universidad de Bolonia. Sacerdote desde 1987 y Doctor en Teología.

– Armand Puig i Tàrrech: Decano de la Facultad de Teología de Catalunya. Es Biblista, autor del Bestseller sobre el Jesús histórico “Jesús un Biografía”.

– Francesc Nicolau Ponts: Subdirector del Museo de Geología del Seminario de Barcelona. Profesor de Filosofía de la naturaleza. 23 libros de divulgación científica y del diálogo fe-razón.

– Manuel García Doncel: Catedrático emérito de Física Teórica de la UAB. Fundador del Centro de estudios de Historia de la Ciencia. Uno de los profesores más activos del diálogo Teología-ciencias de España.

– Joan Planellas: Sacerdote de la diócesis de Girona. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Profesor de teología de la FTC.

– Justo Aznar Lucea: Doctor en Medicina, por la Universidad de Navarra, Jefe del Departamento de Biopatología Clínica y Coordinador de la Unidad de Investigación Bioquímica, del H. Universitario La Fe de Valencia. Actualemte es Director del lnstituto de Ciencia de la Vida

El curso puede recibirse con la ayuda de tutores personales que acompañan y evalúan el avance del estudiante. Estos tutores son:

– Bernard Farrell-Roberts: Licenciado en Bioética, Teología y Filosofía. Profesor de Bioética. Doctorandus en Sagrada Teologia y Bioética. Con gran experiencia en cursos de aprendizaje online.

– Ricard Casadesús Castro: Doctor en Química. Licenciado en Teología y Filosofía

– Lluc Torcal Sirera: Prior del Monasterio Cisterciense de Santa María de Poblet. Licenciado en Física y Teología. Doctor en filosofía (la interpretación de la Mecánica Cuántica).

Science and Faith es un curso 100% online. Cada lección ofrece un vídeo introductorio, junto con un artículo de e-learning y acceso a lecturas, vídeos y podcasts que profundizan el tema. La lección se cierra con un autotest y la participación en el forum de debate.

Verónica, una alumna que siguió el curso desde Canadá, lo valoró así al terminarlo: “Yo no creía mucho en el online pero el ritmo de las lecciones cada 3 semanas me ha parecido muy adecuado (ni muy cercanas, ni muy alejadas). Más allá del aspecto académico, este curso ha aumentado mi fe y me ha ayudado a enriquecer la oración con Dios en muchos aspectos que me dejan maravillada y llena de gratitud”.

Todo el proyecto cuenta con el patrocinio del Pontificio Consejo para la Cultura y financiación de la John Templeton Foundation, famosa por su millonario premio anual a favor del avance de la ciencia y el pensamiento en el ámbito de la religión.

Temario del Curso 1 de Science and Faith
Galileo y el diálogo Ciencia y fe
¿El mundo se hizo en 7 días o en 14.000 millones de años? Génesis 1 y 2 a debate
Investigando un cosmos sorprendente. La riqueza de la realidad
¿Cómo la ciencia conoce la realidad? El Método Científico
La teología, ¿es un acceso a la realidad o pura mitología? Teología y verdad
Un diálogo no siempre fácil: la relación Teología-Ciencia a lo largo de la historia
¿Cómo ha sido la evolución cosmológica de nuestro universo?
Teorías de la evolución biológica
¿Qué quiere decir que Dios ha creado el mundo? Teología clásica de la creación
Un mundo diseñado por Dios.
Jesucristo, ¿tiene algo que ver con la evolución cósmica?
Un diálogo con la ciencia que enriquece a la teología, el nuevo concepto de «creación evolutiva»

Temario del Curso 2 de Science and Faith
La creación como Liber Naturae: creación y revelación
Teorías sobre la evolución de los homínidos
¿Dios intervino en la creación del primer hombre? ¿Y en la creación de cada hombre?
El origen de la vida humana y el desarrollo embrionario
La clonación y las células madre
En un universo en evolución, ¿podemos decir que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios?
¿Puedo esperar un milagro en mi vida? (teología de los milagros)
La Iglesia y el darvinismo
Antropología y neurociencia
Que quiere decir resucitar de entre los muertos?
El fin de nuestro universo según la Ciencia
El fin del universo según la teología.

Toda la información sobre el curso y la matriculación en:
www.scienceandfaithbcn.com

Lea también: «Hay que divulgar en Internet más formación sobre ciencia y fe, queda mucho por hacer en este campo»

Los obispos andaluces condenan de manera unánime la «totalitaria» ley LGTB aprobada en la región

El pasado lunes el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía publicaba la aprobación de la nueva ley LGTB aprobada por las cortes regionales, y que se une así a la mayoría de comunidades autónomas, que durante los últimos años han ido aprobando normativas de este tipo. Todo ello, pese a que esta región ya tenía desde 2014 una ley de transexualidad.

Al igual que otras leyes autonómicas similares, en Andalucía se impondrá por ley en los colegios contenido LGTB y se podrá retirar el concierto a los centros que se nieguen a impartir en sus aulas la ideología de género.

Ideología de género impuesta por ley
En el ámbito sanitario, los niños son de nuevo objetivo, proporcionando bloqueadores hormonales y tratamiento hormonal a los menores que aseguren no estar a gusto con su sexo. Pero incluso, se trata el tema de los bebés recién nacidos: “El sistema sanitario público de Andalucía velará para quelas prácticas de modificación genital en bebés recién nacidos no atiendan únicamente a criterios quirúrgicos en un momento en el que se desconoce cuál es la identidad real de la persona intersexual recién nacida”.

También los medios de comunicación so objetivo de esta ley, pues se denegará cualquier tipo de subvención pública o publicidad institucional a aquellos medios que no sucumban ante la ideología de género en la que se sustenta la nueva ley.

Uno de los datos más llamativos es el de las sanciones, pues en la normativa andaluza pueden llegar a ser de 120.000 euros para los casos que la administración considera más graves.

Los obispos andaluces responden
Tres días después de su aprobación, los obispos de todas las diócesis andaluzas han publicado un comunicado conjunto ante la gravedad de esta ley. “Nos parece preocupante que esta ley pueda dar lugar a la imposición a todos los ciudadanos andaluces de una ideologizada visión concreta del hombre”, escriben los prelados.

De este modo, explican que “es una ley que excede con mucho su objetivo de combatir la discriminación” y que “compromete la libertad de pensamiento, la libertad de conciencia, la libertad de educación y enseñanza, y la libertad religiosa”.

“Ante la confusión que lleva consigo la mencionada ley, la Iglesia, en cuanto que es parte de la sociedad civil, tiene la responsabilidad de promover la vida de la familia, y no puede callar ante la posible conculcación de la conciencia de los ciudadanos, y especialmente de los católicos”, aseguran.

Comunicado íntegro de los obispos de Andalucía

1.- Ante la aprobación por el Parlamento Andaluz de la Ley 8/2017 para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI y de sus familiares en Andalucía, a los obispos de esta región, como cristianos y como responsables de nuestras comunidades, nos surgen muchos interrogantes y nos preocupa que no se alcance el fin de buscar la igualdad y el respeto de todas las personas. Por ello, creemos que es nuestro deber y nuestra responsabilidad pastoral ofrecer una palabra que ilumine a nuestros fieles y ayude a la reflexión social siempre necesaria.

2.- Nos parece preocupante que esta ley pueda dar lugar a la imposición a todos los ciudadanos andaluces de una ideologizada visión concreta del hombre. Aunque aparentemente persigue un fin bueno, como es el respeto a todas las personas independientemente de su condición y tendencia sexual, sin embargo, en el fondo asume todo el entramado lingüístico de la ideología de género, que pretende eliminar los conceptos de varón y mujer, separando la identidad de la corporalidad, intentando así deconstruir el cuerpo humano, el matrimonio y la familia.

3.- Es una ley que excede con mucho su objetivo de combatir la discriminación. No es justo que, en nombre del bien común, se imponga una antropología y una determinada visión moral, que es de hecho una amenaza para la vida familiar, la educación y el ejercicio de la medicina. Es, por tanto, una ley que compromete la libertad de pensamiento, la libertad de conciencia, la libertad de educación y enseñanza, y la libertad religiosa. Hemos de recordar que la misión de la ley es hacer crecer la justicia y no imponer legalmente una determinada idea moral, ya que cuando un Estado quiere imponer una ideología cae en la injusticia y promueve el totalitarismo del pensamiento único.

4.- Consideramos que no son equiparables realidades tan distintas como la homosexualidad, los estados intersexuales y la transexualidad, pues cada uno de estos estados requiere una consideración y una atención diferente. Suscita preocupación ver que una ley quiera abordar el tratamiento médico defendiendo una medicina que responda exclusivamente al deseo subjetivo del paciente. No existe propiamente un derecho a un tratamiento concreto, pues este puede estar contraindicado y ser perjudicial según el caso del que se trate. Lo que debe existir, más bien, es el derecho a ser tratado adecuadamente. Ninguna institución tiene el derecho a imponer un tratamiento médico por razones ideológicas.

5.- No podemos estar ajenos al reto antropológico que nos plantea la ideología de género que impregna esta ley aprobada por el Parlamento Andaluz. Esto nos lleva a recordar lo siguiente:

– La luz natural de la razón y la historia de las religiones que han inspirado las grandes civilizaciones constituyen un testimonio, iluminado por la fe cristiana, que manifiesta que el ser humano ha sido creado por Dios como varón y mujer, acreditando que esa dualidad pertenece a la esencia misma de la naturaleza humana.

– El ser sexuado de la persona humana es constitutivo de su ser y no es posible sustituir lo que biológica y constitutivamente se es por lo que libremente se decide ser, por aquello que se construye cultural y socialmente. Ni la conciencia, ni la voluntad, individual o colectiva, crean o determinan lo que somos.

-La persona humana existe como varón y mujer, lo que significa que ha sido creada para vivir en comunidad. De hecho, la diversidad sexual conlleva la complementariedad que hace posible la vida matrimonial y familiar sólida, permanente en el tiempo, compuesta por un padre, una madre y unos hijos. “La utopía de lo «neutro» – nos recuerda el Papa Francisco- elimina, al mismo tiempo, tanto la dignidad humana de la constitución sexualmente diferente como la cualidad personal de la transmisión generativa de la vida” (Papa Francisco, Discurso a la Academia de la vida, 5 octubre 2017).

6.- Con relación a los postulados de la ideología de género, el Papa Francisco afirma que dicha ideología, genéricamente llamada gender, “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer.” (Amoris Laetitia, 56).

7.- Esta ley obliga a personas e instituciones a asumir y colaborar con la ideología de género en los diversos ámbitos de lo social, en la sanidad, en la educación, en el ocio, en el deporte y en la familia, sin posibilidad de discrepar ni de plantear la objeción de conciencia.

8.- Ante la confusión que lleva consigo la mencionada ley, la Iglesia, en cuanto que es parte de la sociedad civil, tiene la responsabilidad de promover la vida de la familia, y no puede callar ante la posible conculcación de la conciencia de los ciudadanos, y especialmente de los católicos. En primer lugar, la conciencia de los padres, primeros responsables de la educación de sus hijos, pero también la de muchos funcionarios y la de otras personas que se dedican a la sanidad o a la educación.

9.-. Todas las personas, sea cual sea su orientación sexual, merecen respeto y es justo evitar discriminaciones; pero esto no puede dar lugar a la promoción e imposición de ideas defendidas por la ideología de género. Por ello, invitamos a todos, y muy especialmente al pueblo cristiano, a no permanecer pasivos ante el peligro que suponen los postulados de la mencionada ley para la libertad religiosa, de educación y de pensamiento.

10.- Concluimos proclamando con gozo y esperanza que en el corazón de Dios todos tenemos un lugar. Él nos ama a todos sin discriminación y quiere nuestra felicidad. Dios nos muestra continuamente el Camino en su Hijo Jesucristo, y la Iglesia no tiene otra finalidad que señalar al hombre de hoy y de todos los tiempos ese Camino que nos lleva a Dios y amar a todas las personas.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/los-obispos-andaluces-condenan-manera-unanime-totalitaria-ley-lgtb-61823.htm