Una pediatra avisa: la disforia de género en niños se está abordando sin base experimental fiable

En una época en la que gana cada vez mayor terreno la denominada “medicina basada en la evidencia” o “basada en hechos”, la disforia de género y su tratamiento en niños y adolescentes parecer ser la excepción, según afirma Monique Robles, pediatra formada en la Universidad y en el hospital infantil de Dallas (Texas) y máster en Bioética por la University of Mary de Dakota del Norte, con un trabajo final precisamente sobre esta problemática. En un reciente artículo en The Public Discourse, la doctora Robles denuncia el mal abordaje de este problema precisamente en los pacientes más vulnerables, niños y adolescentes:

Comprender la disforia de género y su tratamiento en niños y adolescentes

Como pediatra de cuidados intensivos, empecé a interesarme en la disforia de género mientras ampliaba mis estudios en bioética. La disforia de género no formaba parte del currículo de la Facultad de Medicina ni de la posterior formación como médico residente. Empecé a preguntarme: ¿cómo es posible que en sólo una década hayan surgido más de cuarenta clínicas que tratan las cuestiones de identidad de género vinculadas a hospitales pediátricos?

Evolución del diagnóstico

Antes el diagnóstico de disforia de género era conocido como trastorno de la identidad de género, y entraba en la categoría de disfunciones sexuales y parafilias. El nuevo término fue introducido en el DSM-5 publicado en 2013 [DSM: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, manual de referencia para los psiquiatras]. La disforia de género está descrita como un conflicto preocupante entre el propio sexo biológico y el género con el que la persona se identifica. Las personas con disforia de género a menudo sufren depresión, ansiedad e ideas suicidas.

El nuevo término diagnóstico fue introducido para reducir el estigma asociado a la disforia de género mediante la “despatologización” de esta condición. La disforia de género es presentada como una variante normal de la experiencia humana, no como una enfermedad mental. La angustia que acompaña a la disforia de género es presentada como el resultado, no de las dificultades psicológicas del paciente, sino de su falta de aceptación social. Entonces, ¿por qué mantener el diagnóstico en el DSM-5, si tenemos que considerar la disforia de género como una variante normal y no como una problema de salud mental?Según un psiquiatra que ayudó a redactar los criterios del DSM-5, el objetivo es mantener la disforia de género como un diagnóstico psiquiátrico para, así, mantener el acceso a la atención médica.

Lo alarmante es que estos criterios son totalmente subjetivos, basados en las preferencias, deseos o no deseos del niño, y han producido una mayor dicotomía entre los estereotipos masculinos y femeninos.

Tratamientos preocupantes

Los tratamientos propuestos para la disforia de género no han sido aprobados por la FDA (Food and Drug Administration). Sin embargo, son legales y se promocionan como la atención estándar en estos casos. Estos tratamientos incluyen hormonas bloqueadoras de la pubertad, también conocidas como agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina. Dichas hormonas son consideradas totalmente reversibles y son utilizadas para evitar el desarrollo de características sexuales secundarias.

Sin embargo, llamarlas “totalmente reversibles” no es demasiado exacto. Estos tratamientos hormonales detienen el crecimiento óseo y disminuyen su densidad, impiden la maduración y estructuración puberal del cerebro adolescente como también el desarrollo del esperma y de los óvulos. Se empieza su administración con el propósito de ampliar el tratamiento con altas dosis de hormonas de sustitución, clasificadas como parcialmente reversibles. Esta segunda tanda de hormonas son utilizadas como detonante para el desarrollo de las características sexuales secundarias del género deseado.

Se han asociado muchos problemas de salud a estas hormonas bloqueadoras de la pubertad, incluyendo disminución de la densidad mineral ósea, aumento de tromboembolismos, desarrollo de un perfil lipídico anormal y de un síndrome metabólico y aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Y lo más preocupante, esterilidad.

El estadio final del tratamiento de la disforia de género es la cirugía para la reasignación de sexo. Esta cirugía es irreversible y no está recomendada hasta que el paciente cumpla la mayoría de edad legal. Sin embargo, en California se están realizando mastectomías a menores, incluso de 13 años de edad.

¿Dónde están las pruebas?

Para comprender estos tratamientos, hay que leer detalladamente la reciente declaración de la American Academy of Pediatrics (AAP, Academia de Pediatría de los Estados Unidos), de octubre de 2018: Ensuring Comprehensive Care and Support for Transgender and Gender-Diverse Children and Adolescents. Dentro del marco establecido por este documento, el único objetivo del profesional de salud debe ser afirmar el género deseado por el niño, sin importar la edad que tenga. Cualquier intento de ayudar al niño o adolescente a identificarse con su sexo biológico es considerado “injusto y engañoso”.

La AAP afirma que mantenerse a la expectativa limitándose a hacer un seguimiento es una actitud obsoleta porque no responde a la preocupación que expresan muchos padres de jóvenes transgénero. Inmediatamente después de la publicación de la declaración de la AAP, los miembros del fórum de padres Gender Critical escribieron una carta criticando la postura de la AAP, sus métodos diagnósticos, su punto de vista sobre los problemas mentales asociados, su decisión de ignorar la realidad sobre el desistimiento y la “detransición” y su fracaso en aplicar la ciencia clínica.

La AAP tampoco está afrontando de manera adecuada el fenómeno conocido como disforia de género de aparición repentina (Rapid-Onset Gender Dysphoria). Esta forma de disforia de género de aparición repentina ocurre, sobre todo, en grupos de chicas adolescentes, de una manera similar a como aparecen los trastornos de la alimentación; esto sugiere que la disforia de género puede funcionar como contagio social, y que se difunde entre grupos de compañeros.

En 2017, la Sociedad Endocrinológica publicó un documento de sugerencias y recomendaciones relacionadas con la atención a las personas transgénero. Sin embargo, aún no hay protocolos estándar. Entre las recomendaciones escritas, aproximadamente el 21% son consideradas como Ungraded Good Practice Statements [Declaraciones de Buenas Prácticas no clasificadas]. Del resto de recomendaciones clasificadas, más de la mitad lo estaban sobre la base de pocas pruebas, y más del 80% estaban clasificadas como de muy baja a baja calidad en término de las pruebas que apoyaban su implementación. Los estudios de seguimiento realizados a posteriori revelan que cerca del 85% de los niños diagnosticados con trastorno de la identidad de género no mantienen la disforia de género durante la adolescencia.

Si la mayoría de los tratamientos recomendados están basados en pruebas de baja calidad y débiles, y si la mayoría de los niños diagnosticados de disforia de género no persisten en el diagnóstico, entonces ¿para qué estamos llevando a cabo estos tratamientos? Algunos argumentan que los bloqueadores de la pubertad le dan tiempo a los niños para decidir. Las pruebas no sostienen esta idea. Un estudio de 2011 evaluó a setenta jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años de edad que estaban utilizando bloqueadores de la pubertad. Ni uno solo de estos setenta jóvenes abandonó el tratamiento; al contrario, todos empezaron el tratamiento con altas dosis de sustitución hormonal.

Recuerden; cuando la disforia de género infantil no se trata con bloqueadores de la pubertad, la gran mayoría de los niños acaba identificándose con su sexo biológico. Los bloqueadores de la pubertad cambian el curso natural de la disforia de género en niños. No permiten que los niños tengan tiempo para decidir. Y los médicos que administran estas hormonas a estos niños están tomando la decisión en su nombre.

Impacto en la profesión médica y en la sociedad

Ningún otro diagnóstico médico plantea una amenaza tan seria a nuestra sociedad. Debemos preguntarnos: “¿A quién estamos ayudando? ¿A quién estamos beneficiando?” Pensemos en las personas diagnosticadas de trastorno de la identidad de la integridad corporal que desean ser amputadas. ¿En qué son distintas a las que sufren de disforia de género? ¿Por qué no es ético para un cirujano amputar un brazo o una pierna sanos, pero lo es extraer o mutilar órganos sexuales sanos? En ambos casos se viola el principio de totalidad e integridad. La extirpación de una parte sana del cuerpo no tiene justificación, porque no lleva al bienestar del cuerpo en su totalidad. Al hacerlo se viola la dignidad de estas personas y no se trata el problema que está a la raíz de su sufrimiento.

¿Por qué se permite que este campo de la medicina sean tan indulgente respecto a los principios éticos? ¿Por qué no se les proporciona a los niños y a sus padres información detallada? Deberían conocer los beneficios y riesgos de cada tratamiento, deberían ser informados de las terapias alternativas para, así, tener la opción de no hacer nada. Los padres están siendo engañados con el miedo y obligados a respaldar la disforia de género de sus hijos. Los niños no tienen la capacidad de consentir formalmente porque hacerlo requiere una compresión total del tratamiento, de sus implicaciones y consecuencias (muchas de las cuales son irreversibles). Su capacidad intelectual y de toma de decisiones no está aún plenamente formada.

En una era de medicina basada en la evidencia, la disforia de género está, de alguna manera, exenta.

No hay estudios controlados aleatorios cuyo fin sea la búsqueda de los beneficios y daños potenciales causados por estos bloqueadores de la pubertad y las hormonas de sustitución sexual en niños. No hay estudios que incluyan el asesoramiento psiquiátrico. La comunidad médica ignora el cada vez mayor numero de hombres y mujeres que se arrepienten de la transición y deciden “detransicionar”. Los tratamientos médicos mejoran cuando se reconocen y se abordan los resultados no deseados y los fracasos; pero, en este caso, esto no está ocurriendo. Cualquier tratamiento centrado en ayudar a los niños y a los adolescentes a identificarse con su sexo biológico es considerado no ético. Se anima a no considerar el género como una cuestión binaria.

Médicos célebres como los doctores Paul McHugh y Kenneth Zucker, después de haber haber tratado durante décadas con la salud mental de personas que se identifican como transgénero, han sido investigados y denunciados por sus esfuerzos centrados en abordar el trastorno mental en lugar de mutilar los genitales de sus pacientes.

Por desgracia, el impacto se extiende más allá del campo médico. La educación sexual tiene como objetivo a niños cada vez más pequeños, a los que se enseña que tal vez sean transgénero. Se están implementando en todas las escuelas las Directrices para Estudiantes Transgénero y No Conformes con su Género [Transgender and Gender Nonconforming Student Guidelines], forzando así al uso del pronombre preferido y a la creación de baños y equipos deportivos para estudiantes del sexo biológico opuesto. Los educadores que se niegan a implementar estas directrices pierden sus empleos. Los padres que no están de acuerdo con el enfoque trans-afirmativo para su hijo con disforia de género se enfrentan a consecuencias legales. En el ámbito deportivo, los hombres que se identifican como transgénero compiten en eventos deportivos femeninos con una ventaja biológica injusta. Por otro lado, se permite que mujeres biológicas que dicen ser hombres compitan mientras reciben tratamiento con testosterona, algo que en cualquier otra circunstancia se consideraría dopaje.

El tratamiento hormonal y la cirugía no transforma a nadie en el sexo opuesto, no importa cuánto se identifique uno con ese sexo. El sexo es una realidad científica y biológica. Cuando a los niños se les administran estos tratamientos, se les está diciendo que no gustan tal como son.

Soy una defensora de todas las personas que luchan con su disforia de género y sus familias, y miembro de una profesión cuyo primer principio ético -“Lo primero, no perjudicar”- ha caído en el olvido. Debemos proteger los derechos de conciencia de los médicos que, en este campo, practican una medicina basada en la evidencia, para no ser reducidos a meros técnicos que prescribimos tratamientos y realizamos procedimientos sin pensar en las consecuencias de nuestras acciones.

Cuando se trata la disforia de género se deben abordar los problemas mentales que están a la raíz de este trastorno y que llevan a los niños y adolescentes a identificarse como transgénero. Por suerte, algunos médicos compasivos trabajan con sus pacientes y sus familias a través de historias y experiencias, abordando a la persona de manera holística. Así, el cuerpo, la mente y el alma forman una unidad, tal como estaban destinados a ser.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/polemicas/704515667/pediatra-avisa-tratamiento-disforia-genero-ninos-adolescentes-experimental.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=704515667&id_boletin=929371989&cod_suscriptor=445331

10 «confusiones», bien detalladas, que provocan las leyes LGTB: científicas, médicas y jurídicas…

La Comunidad Valenciana, dirigida por dos partidos de izquierdas como PSOE y Compromís, ha aprobado en apenas dos años sendas leyes LGTBI que imponen la ideología de género y sancionan la discrepancia ante esta ideología desde cualquier punto de vista ya sea científico, jurídico o religioso. Esta es una tendencia que se ha dado en otras regiones españolas, pero también en otras partes el mundo.

Ante esta situación, el doctor en Derecho y profesor de la Universidad Católica de Valencia, Alejandro J. López Oliva ha analizado estas leyes de manera pormenorizada, aunque en buena parte es extensible al resto de normativas LGTB que se han ido aprobando, y ha preparado este decálogo sobre las graves confusiones que en distintos ámbitos provocan en los ciudadanos. Lo publica el Observatorio de Bioética de Valencia:

Decálogo de confusiones de las leyes valencianas sobre ideología de género

1. Confusión de la naturaleza sexuada del ser humano (varón o mujer) con las diferentes orientaciones sexuales y sus diversas expresiones e identidades (homosexual, bisexual, intersexual, asexual, transexual, pansexual, demisexual, antrosexual, heterosexual, polisexual, hiposexual, etc.), como si también fueran sexos de la especie humana y existiera una diversidad sexual.

El ser humano tiene una naturaleza sexual binaria, biológica y objetiva que determina el desarrollo de un individuo desde la misma unión de los gametos. En la especie humana no hay diversidad sexual, ni sexo hermafrodita como en algunos animales invertebrados, ni sexo neutro como en el género gramatical del lenguaje. Los pares de cromosomas XY y XX son responsables de la diferenciación sexual binaria masculina y femenina, aunque otros cromosomas como los del par 1, 9 y 19 también contienen genes que codifican características masculinizantes o feminizantes. Un reciente trabajo ha identificado cerca de 6500 genes que codifican proteínas que reaccionan de forma diferente en los sexos masculino y femenino (Gershoni, M., & Pietrokovski, S. The landscape of sex-differential transcriptome and its consequent selection in human adults. BMC biology. 2017;15(1):7). Todo ser humano nace con sexo biológico habiendo una predisposición innata hacia uno u otro comportamiento sexual independientemente del entorno y de la educación recibida (Connellan, J., Baron-Cohen, S.,  Wheelwright, S., Batkia, A.,  & Ahluwalia, J. (2000). Sex differences in human neonatal social perception. Infant Behavior and Development, 23 (1), 113-8). No tenemos sexo, sino que somos sexuados. La gran mayoría de aspectos anatómicos y fisiológicos que caracterizan la corporalidad humana está impregnada de la realidad sexual masculina o femenina (densidad ósea; grosor y textura de la piel; función hormonal; estructura, conectividad y funcionamiento cerebral; etc).

Ni la sexualidad, ni el sexo, ni el género son hechos meramente culturales, más bien, las disposiciones biológicas configuran fuertemente “todos los niveles” de lo humano predisponiéndolo a un desarrollo masculino o femenino.

Existen los llamados Desórdenes del Desarrollo Sexual (conocidos como DSD, siglas en inglés de “disorders of sex development”), consistentes en la manifestación de anomalías en la constitución genotípica y fenotípica del individuo, que ocasionan que ciertos individuos presenten o bien genitales ambiguos, o bien rasgos virilizantes en mujeres o feminizantes en varones, cuyo origen suelen ser defectos en determinados genes que pueden perturbar, tanto la conformación anatómica de los genitales y las características sexuales externas, como la función endocrina y la fertilidad. (Ainsworth, C. (2015). Sex redefined. Nature, 518 (7538), 28891). Entre los más comunes, pueden citarse los síndromes de Klinefelter y Turner y sus variantes, las disgenesias gonadales, hipospadias, quimera ovotesticular (hermafroditismo verdadero), hiperplasia suprarrenal congénita (pseudohermafroditismo femenino) y el síndrome de insensibilidad androgénica completa o parcial (síndrome de Morris, feminización testicular o pseudohermafroditismo masculino). No se trata de cuerpos no binarios ni de diferencias o variaciones en el desarrollo sexual. Son anomalías o desórdenes de la manifestación fisiológica que, en estado de homeostasis, muestran los individuos de la especie humana, en forma de varones o mujeres. La frecuencia real de los estados de indefinición sexual o intersexualidad (varones con estructuras sexuales femeninas y viceversa) es extremadamente baja, del orden de 4,5 por 100.000 individuos, consideradas como enfermedades raras, tal como afirman algunos autores (Sax L. How common is intersex? A response to Anne Fausto-Sterling. The Journal of Sex Research. 2002; 39(3):174). Se trata de infrecuentes excepciones a la norma marcada por la naturaleza.

En consecuencia, las personas que tienen la sensación de pertenecer al sexo opuesto o en algún punto intermedio no son un tercer grupo sexual, siguen siendo hombres o mujeres biológicos. No en vano, el hecho de modificar el nombre y/o el sexo existente en el Registro civil, o el hecho de modificar la apariencia física externa o los caracteres sexuales secundarios por medio de una intervención quirúrgica (denominada cambio de sexo) o por medio de un tratamiento hormonal (bloqueo o tratamiento cruzado), no cambian el sexo biológico de la persona.

2. Confusión de la admisión y promoción de una única concepción, visión y perspectiva concreta de la sexualidad humana (ideología o perspectiva de género) con el respeto y no discriminación a las personas del colectivo LGTBI. De los textos legales se desprende que, si no se asume, promueve, difunde o fomenta la perspectiva de género en materia afectivo sexual (diversidad sexual, cuerpos no binarios, etc.) no se respeta y se está discriminando a las personas del colectivo LGTBI.

La obligación de asumir la perspectiva de género en materia afectivo sexual afecta a todas las personas, físicas o jurídicas, privadas (docentes, profesionales, religiones monoteístas, etc.) o públicas (administración pública, centros educativos, funcionarios, etc.), de la Comunidad Valenciana (arts. 2 Ley 8/2017; 3 Ley 23/2018) vulnerando el régimen de derechos y libertades fundamentales de las personas que discrepan o no asumen ni comparten la ideología y perspectiva de género, tengan la orientación sexual que tengan y la expresen como la expresen. Todos, sea cual sea nuestra conducta sexual o nuestra percepción sobre nuestra sexualidad, somos acreedores a todo el respeto que merecemos como personas, pero sobre nuestra conducta, percepciones e ideas y estilo de vida se puede opinar. Como respetar a un socialista no implica tener que aceptar el socialismo pues de lo contrario le estás discriminando, o como respetar la dignidad humana de un cristiano o de un musulmán no significa que todos deban afirmar la verdad del cristianismo o de la religión islámica o de lo contrario se le está discriminando. La conducta y percepción personal sobre la sexualidad, como la adscripción ideológica o religiosa, deben ser respetadas; pero ese respeto no exige la adhesión de terceros a las opciones en libertad de aquel al que se respeta. El respeto y la no discriminación no implica adhesión y asunción de una concepción o perspectiva concreta de la sexualidad. El respeto y la no discriminación implica libertad (de pensamiento, religión, expresión, comunicación, educación, etc.) en materia afectivo sexual.

Asumir una concreta concepción, visión o perspectiva de la sexualidad humana como ética y moral institucional, excluyendo al resto de concepciones o perspectivas existentes en una sociedad libre y plural, conlleva imponerla a aquellos que discrepan o se oponen, que serán excluidos por prejuicios socio-culturales y/o sanciones administrativas, vulnerando los valores superiores del ordenamiento jurídico de libertad, igualdad y pluralidad, así como varios derechos fundamentales y libertades públicas de las personas.

3. Confusión del sentimiento de la persona en materia afectivo sexual con la identidad de género. La identidad y expresión de género de la persona se identifica únicamente con el sentimiento (art. 4.1, 4.2 y 4.3 Ley 8/2017; arts. 4.2 y 4.3 Ley 23/2018), íntimo, subjetivo y cambiante, excluyéndose al resto de dimensiones de la persona como son las dimensiones física, racional o intelectual y la espiritual.

Debe tenerse en cuenta la comorbilidad psiquiátrica que puede obstaculizar la evaluación diagnóstica o el tratamiento de la disforia de género (Grossman, A. H., & D’Augelli, A. R. (2007). Transgender youth and life-threatening behaviours. Suicide Life Threat Behav, 37, 527-537). Cuando un niño y una niña, biológicamente sanos, creen que son lo contrario a su sexo biológico, se produce un problema psicológico, no físico y, por tanto, debería ser tratado como tal. Estos niños sufren disforia de género. La disforia de género (GD) está reconocida como un trastorno mental en el Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V) de aplicación universal clínico – médica.

La omisión del estudio de la posible comorbilidad (TEA, ansiedad, depresión, tendencias suicidas, etc.) ante la aparición de los primeros signos de conducta incongruente de género, y la aceptación, sin más, de la existencia de una inequívoca tendencia transexual que debe promoverse por el sentimiento íntimo y subjetivo de la persona, resulta, cuando menos, imprudente, y asume riesgos inaceptables especialmente para los menores de edad, que pueden verse privados de la atención necesaria para el tratamiento de otros trastornos que podrían comprometer su salud posterior (Glidden, D., Bouman, W., Jones, B., & Arcelus, J. (2016). Gender Dysphoria and Autism Spectrum Disorder: A Systematic Review of the Literature. Sex Med Rev, 4, 3-14). De hecho, la mayoría de los menores con un comportamiento no conforme con el género no resultan tener una identidad transgénero (Rosenthal, S. (2014). Approach to the patient: transgender youth: endocrine considerations. J Clin Endocrinol Metab., 99(12), 4379-89; Wallien, M. S., & Cohen-Kettenis, P. T. (2008). Psychosexual outcome of gender-dysphoric children. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, 47, 1413-23).

Al respecto, conviene destacar que “la mayoría de los varones y de las mujeres que durante la infancia confunden su género (disforia de género), finalmente aceptan su sexo biológico tras pasar por la pubertad” (Wallien, M.S., & Cohen-Kettenis, P.T. (2008). Psychosexual outcome of gender-dysphoric children. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, 47, 1413-23; Drummond, K.D., Bradley, S.J.-B., & Zucker, K.J. (2008). A follow-up study of girls with gender identity disorder. Dev Psychol, 44, 34-45), y que “los niños que utilizan bloqueadores de la pubertad para realizar un cambio de sexo, necesitarán hormonas del sexo opuesto durante una adolescencia tardía. La utilización de las hormonas sexuales como la testosterona y los estrógenos del sexo opuesto conllevan riesgos para la salud. La ingesta de hormonas puede provocar presión arterial disparada; coágulos de sangre; accidentes cerebrovasculares y cáncer. Las tasas de suicidio son veinte veces mayores en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y/o se someten a una cirugía de cambio de sexo” (Dhejne, C., Lichtenstein, P., Boman, M., Johansson, A. L., Långström, N., & Landén, M. (2011). Long-Term Follow-Up of Transsexual Persons Undergoing Sex Reassignment Surgery: Cohort Study in Sweden. PLoS One, 6, e16885; Mayer, L., & McHugh, P. (2016). Sexuality and Gender Findings from the Biological, Psychological, and Social Sciences. The New Atlantis(50), 4-144).

Esta confusión del sentimiento con la identidad de género, impide una educación afectivo sexual integral puesto que se imparte desde una perspectiva de género basada en el sentimiento subjetivo e íntimo de la persona (autopercepción), suprimiendo la razón, el entendimiento, la biología y la neurociencia contrastadas propios de la naturaleza humana. La educación debería de ser integral y no desde perspectivas o ideologías concretas que vulneran los derechos fundamentales y las libertades públicas del resto de las personas que no las comparten (ej. ciencia contrastada, religiones monoteístas, convicciones morales y filosóficas, etc).

Y de esta manera se excluye a quienes piensen y opinen que la sexualidad personal (los propios deseos, conductas, afectos o pulsiones) con su género es un ámbito de la libertad personal que no vincula a los demás en una sociedad libre. Cada uno debería poder hacer o sentir lo que quiera en materia afectivo sexual (con los límites del código penal) pero los demás deberían de tener la misma libertad para considerar lo que uno hace o desea como bueno o malo, admirable o no, digno de ser visto o no, especialmente si afecta a menores de edad.

4. Confusión del derecho de igualdad y no discriminación de todas las personas con el proselitismo institucional en materia afectivo sexual y la discriminación favorable o positiva del colectivo LGTBI, que cuenta con un estatus jurídico singular (Ley 8/2017 y Ley 23/2018) con derechos más potentes que el resto de los ciudadanos.

Que la administración pública aplique políticas, cree estructuras institucionales y financie a entidades de la sociedad civil para que difundan, promuevan y sensibilicen a toda la ciudadanía en la diversidad sexual, propia de la ideología o perspectiva de género que asume el colectivo LGTBI, incluyendo la educación de los menores de edad en los centros educativos, vulnera el deber constitucional que tiene la administración pública de servir con objetividad a los intereses generales (art. 103.1 CE) así como varios derechos fundamentales y libertades públicas (entre otros, arts. 9.2, 14, 16, 20 y 27 CE), como el derecho fundamental de igualdad y no discriminación por la orientación sexual de los ciudadanos.

Que la administración pública se identifique con la antropología y concepción de la sexualidad (perspectiva de género) que tiene una parte de la sociedad civil a la que pertenece el colectivo LGTBI (diversidad sexual, cuerpos no binarios, etc.), destinando el dinero público a apoyar su movimiento asociativo (art. 8.4 Ley 23/2018), a elaborar y aplicar planes municipales LGTBI  (art. 8.5 Ley 23/18) y políticas de empleo para personas LGTBI (art. 27.1 Ley 23/18), a crear y financiar un Consejo Valenciano LGTBI  (art. 10 Ley 23/18), un Consejo Consultivo Trans (art. 12 Ley 8/17), un Espacio de Memoria LGTBI (art. 38 Ley 23/18), y un servicio público informativo y de asesoramiento para las personas LGTBI (art. 13.1 Ley 23/18; art. 10 Ley 8/17), así como a introducir esta concepción en los proyectos educativos, en los documentos del colegio, en los planes tutoriales, en los currículums, y en la formación de toda la comunidad educativa en colaboración con el colectivo LGTBI (art. 24 Ley 23/18; arts. 21 a 24 Ley 8/17), y a prohibir que los miembros del colectivo LGTBI puedan ser ayudados por terceras personas a modificar su identidad o expresión de género aunque lo quieran (arts. 6 Ley 8/17; art. 7 Ley 23/18) en ejercicio de su libertad (como en su día hicieron David Reimer, Walter Heyer, Alan Finch, Mike Penner, Nancy Verhelst, Richard A. Cohen, …), etc., excluye y discrimina al resto de movimientos asociativos (ej. familiares, religiosos, científicos, profesionales, etc.) y al resto de perspectivas o criterios que existen en la sociedad civil en materia afectivo sexual (ej. ciencia contrastada, religiones monoteístas, concepciones filosóficas y morales, etc.), a quienes se les impone una concreta concepción afectivo sexual de la persona, vulnerando el deber constitucional que tiene la administración pública de servir con objetividad a los intereses generales (art. 103.1 CE) así como varios derechos fundamentales de las personas (arts. 9.2, 14, 16, 20 y 27 CE).

Los seres humanos deberíamos tener los mismos derechos y obligaciones sea cual sea nuestra autopercepción de la sexualidad y nadie debería de poder imponer a los demás como vinculante esa autopercepción sentida o percepción subjetiva e íntima (sentimiento), violando los derechos de igualdad, pensamiento, ideología, religión y educación, entre otros.Estos derechos y libertades son vulnerados por la discriminación positiva o favorable de las personas dependiendo de su orientación sexual, en donde, por imperativo legal (Ley 8/17 y Ley 23/18), la concepción afectivo sexual del colectivo LGTBI es una ética – moral institucional o de Estado que se ha de promover, fomentar, financiar, estudiar y difundir en todos los ámbitos de la sociedad civil (juventud, medios de comunicación, deportes, cultura, sanidad, educación, familia, etc.), especialmente en la educación con menores de edad sin autorización ni consentimiento previo y expreso de sus padres.

Es impropio de un Estado social y democrático de Derecho el proselitismo y dogmatismo institucional en materia afectivo sexual (sensibilización adecuada, discriminación y visibilización positiva, promoción institucional, financiación pública, constitución de órganos de control y supervisión) acorde a una ideología concreta (perspectiva de género), aplicando la inversión de la carga de la prueba (arts. 46 Ley 8/17 y 57 Ley 23/18) y un procedimiento coactivo sancionador en caso de discrepancia u oposición (Título VI Ley 8/17 y Título V Ley 23/18).

5. Confusión del concepto “orientación sexual” con el afecto o la atracción afectiva (art. 4.1 Ley 23/18). Por imperativo legal y con carácter general, todos los varones que “sientan afecto o atracción afectiva” por su padre y por su madre, hermano y hermana, amigo, amiga o por varios amigos y amigas, así como todas las mujeres que “sientan afecto o atracción afectiva” por su madre y su padre, hermana y hermano, por una amiga, amigo o por varias amigas y amigos, tienen una orientación bisexual y son bisexuales. En consecuencia, por imperativo legal, la excepción de la especie humana está integrada por personas con orientación heterosexual u homosexual.

6. Confusión del concepto “familia” con la afectividad y la amistad (art. 4.9 Ley 23/2018). La norma equipara la familia con la amistad al definirla como “conjunto de personas que mantienen una relación de afectividad entre ellas, tengan o no descendencia”. En consecuencia, una comunidad religiosa, una falla, una cofradía, un grupo de amigos, y cualquier grupo de personas que mantengan una relación de afectividad entre ellas (relación de amistad) son, por imperativo legal, una familia o grupo familiar. ¿Se les puede aplicar el derecho de familia?

7. Confusión del concepto “identidad de género” con el sentimiento (interno e individual) de la persona (arts. 4.2 Ley 23/2018; art. 4.1 Ley 8/2017). La identidad de género de la persona es bastante más que el sentimiento subjetivo, individual y cambiante (ej. pasiones, frustración, culpa, celos, felicidad, sorpresa, etc.). Por imperativo legal, se excluye al resto de las dimensiones de la persona necesarias en la determinación de la identidad, como la dimensión física (ej. biología, neurociencia, etc.), la espiritual (ej. Fe, esperanza, etc.) y la intelectual (ej. razón, pensamiento, etc.), y se nos equipara al mundo animal con quienes compartimos la capacidad de sentir. La persona, al estar dotada de espíritu y raciocinio e intelecto, es distinta al resto de las especies animales. El sentimiento subjetivo e interno de la persona no autodetermina su género, pues éste es mucho más que su sentimiento.

Es un grave error antropológico afirmar que la mera manifestación del sentimiento subjetivo e interno autodetermina el género de la persona, y es un grave error jurídico que un sentimiento subjetivo e interno determine obligaciones en terceros, cuando, por mera definición, un sentimiento no es un derecho.

Genera una gran arbitrariedad e inseguridad jurídica atribuir unos derechos preferentes que obligan a terceros en base a un sentimiento que no puede objetivarse. Por ejemplo, si un varón manifiesta que se siente mujer (género sentido) en su centro educativo (CEIP, Instituto o Universidad), no se le puede exigir que lo acredite (ej. documentación clínico-médica) y se le debe permitir acceder a las duchas y a los servicios de las chicas (art. 21.1.f Ley 8/17), y tanto estas como el centro educativo no pueden oponerse ni negarse.

8. Confundir violencia familiar con no respetar al menor en materia de género (art. 34.1 Ley 8/2017). No es lo mismo la violencia familiar que no respetar al menor, pues de ser así, el código penal habría que ampliarlo a multitud de casos cotidianos de disparidad de opiniones y criterios entre los padres o tutores y sus hijos o pupilos que supondrían una limitación y/o supresión del ejercicio de la patria potestad así como de derechos y libertades fundamentales (ej. libertad de pensamiento, ideológica, de religión, etc.), como el derecho constitucional que tienen los padres a educar a sus hijos en materia afectivo sexual y de género según sus convicciones y el correlativo deber que tienen los poderes públicos a tener que garantizarlo (art. 27.3 CE). Téngase en cuenta que respetar el sentimiento del menor no implica la necesaria adhesión y asunción por parte de sus padres o legales representantes, pues estos son los titulares de la patria potestad y deberán decidir lo mejor para el menor atendiendo a sus circunstancias (edad, madurez, entorno socio cultural, etc.).

Según se afirma en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5) “…a diferencia de algunas teorías constructivistas sociales, se considera que los factores biológicos son los que contribuyen, en interacción con los factores sociales y psicológicos, al desarrollo del género”. Nadie nace con género, nadie nace con la conciencia de sí mismo como varón o mujer, y los menores adquieren esa conciencia con el tiempo, y, como todos los procesos del desarrollo, puede ser descarrilado por las percepciones subjetivas de la infancia, las relaciones, y las experiencias negativas ocurridas desde la infancia, en donde los padres tienen el derecho – deber de ayudarles, orientarles y acompañarles según sus convicciones.

Lo característico de la minoría de edad es su falta de capacidad civil al carecer de conocimiento de causa y de madurez suficiente por sus circunstancias psicofísicas, razón por la que existe la representación legal e institución de la patria potestad que tiene como deber y facultad, entre otros, “tener en su compañía, alimentar, educar y procurar una formación integral” de sus hijos (art. 154.1º Código Civil). Las familias tienen el derecho-deber de educar, formar, orientar y acompañar en la maduración afectivo sexual y de género de sus hijos menores de edad de conformidad a sus convicciones. El ejercicio libre y efectivo de este derecho educativo constitucional en beneficio e interés del menor, aunque éste no lo entienda ni comparta, no es violencia familiar.

9. Confusión de la realidad biológica binaria de la especie humana con una concepción ideológica de la sexualidad (art. 23.2.a Ley 23/2018). Que la naturaleza humana sea binaria “no es un concepto” o una perspectiva heteronormativa generadora de prejuicios hacia orientaciones sexuales no heterosexuales, “es la realidad objetiva científicamente constatable”. La naturaleza humana sexuada no es un prejuicio ni un concepto, es un hecho y es una realidad científicamente contrastada. En cualquier libro de ciencias se hablará del aparato genital y reproductor masculino, y del aparato genital y reproductor femenino, así como que el aparato femenino es el único capacitado para dar a luz a nuevos seres humanos. No hay diversidad sexual ni cuerpos no binarios. No es de recibo equiparar la realidad binaria de la naturaleza humana auspiciada por la ciencia universal con el sexismo, el odio a las personas con orientaciones no heterosexuales o la violencia machista.

Ni la sexualidad, ni el sexo, ni el género son hechos meramente culturales, más bien, las disposiciones biológicas configuran fuertemente “todos los niveles” de lo humano predisponiéndolo a un desarrollo masculino o femenino (Connellan, J., Baron-Cohen, S., Wheelwright, S., Batkia, A.,  & Ahluwalia, J. (2000). Sex differences in human neonatal social perception. Infant Behavior and Development, 23 (1), 113-8).

10. Confusión del derecho constitucional de educación que tienen los ciudadanos (art. 27.3 CE) con un derecho de la administración pública de educar en materia afectivo-sexual a menores de edad (art. 38 Ley 26/2018). Las Consellerias competentes en materia de educación y salud impartirán una educación afectivo sexual a los menores de la Comunidad Valenciana, preferentemente en el ámbito escolar, desde una perspectiva inclusiva y de género.

Las personas físicas son los titulares de los derechos fundamentales de ideología, pensamiento, religión, expresión y educación (arts. 16, 20 y 27 CE), y los poderes públicos tienen la obligación de atender al interés general con sometimiento pleno a la ley y al Derecho (art. 103.1 CE). Los padres tienen el derecho constitucional de educar a sus hijos según sus convicciones y los poderes públicos el deber de garantizarlo (art. 27.3 CE), razón por la que los menores de edad son responsabilidad de sus padres o tutores (art. 154 CC.) y no de la administración pública, salvo en situaciones extraordinarias de desamparo. El derecho a la educación es titularidad del menor de edad por medio de la voluntad de sus legales representantes, no es de la administración pública.

Una de las medidas de control del ejercicio del poder es, precisamente, el principio de neutralidad, que debe inspirar la actividad de “todas las instituciones públicas”, especialmente las que tienen competencias educativas, según se desprende de la doctrina del Tribunal Constitucional (SSTC 4/1981, de 2 de febrero; 5/1981, de 23 de febrero; 53/1985, de 11 de abril; etc.) y de la legislación educativa vigente (arts. 4.1.c y 18.1 Ley 8/1985; art. 1.h.bis Ley 2/2006). El mandato constitucional de neutralidad implica que no haya ideologías o perspectivas concretas por parte de las instituciones públicas y en sus actividades.

La educación afectivo sexual de los menores de edad es una materia concerniente a sus sentimientos, emociones, afectos y convicciones, razón por la que la administración pública carece de competencia para impartirla desde una perspectiva concreta ajena a la ciencia contrastada y a las convicciones de las familias.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/polemicas/120627063/CONFUSIONES-LEYES-LGTB.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=120627063&id_boletin=823563320&cod_suscriptor=445331

Un vehículo de HazteOir.org recorre La Rioja contra el adoctrinamiento LGTBI en las aulas

La asociación HazteOir.org apoya este viernes y sábado, con uno de sus famosos vehículos, la campaña de la asociación ‘Los niños son intocables’ en La Rioja. La entidad que preside Salvador Martí -promotor también del ‘Proyecto Alexia- ha convocado dos actos para este viernes y este sábado.

Así, este viernes 12 de abril a las 12 de la mañana, el presidente de ‘Los niños son intocables’, Salvador Martí, acude al Parlamento riojano a presentar a la Diputación Permanente en la una Proposición no de ley en favor del derecho de los niños y la libertad de los padres a educar frente al adoctrinamiento sexual que impone la ideología de género a través de grupos y activistas LGTBI en las escuelas.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

El escrito comienza explicando “que en la mayoría de las comunidades autónomas españolas se han aprobado leyes que, con diferentes denominaciones, tienen como supuesto objetivo proteger a personas discriminadas por su orientación sexual”.

Y añade que ” las citadas leyes y proposiciones legislativas, lejos de proteger a las personas y evitar la discriminación, sustituyen la ciencia y la razón una ideología de género que comparten los grupos LGTBI y alteran el significado de la realidad perjudicando gravemente a los niños, vulnerando el derecho de los padres y coartando las libertades de todos los ciudadanos”.

 

Concretamente, reza el documento, “estas normas legislativas invitan a los niños a cuestionarse su identidad sexual desde Infantil hasta Bachillerato. También privan a los padres de la patria potestad al permitir a los menores someterse, sin tener la madurez adecuada, a tratamientos hormonales y quirúrgicos en solitario o por consejo de personas adultas. Y todo ello obviando los estudios científicos que señalan que la confusión de género (también conocida como “disforia de género infantil”) se modifica de forma natural en el 85% de los casos, por lo que lo más sensato es dejar a los niños ser lo que son: niños”.

“Además, estas leyes incluyen un capítulo educativo que permite la entrada de activistas LGTBI en las aulas sin conocimiento previo ni autorización de los padres, lo cual vulnera el derecho de éstos a transmitir sus valores a sus hijos. La asociación ‘Los Niños son Intocables’, al igual que la mayoría de los españoles, defiende el bienestar de todos los niños y solicita que se protejan sus derechos y se respete el libre desarrollo de su personalidad frente a unas leyes que les adoctrinan y manipulan”, ha argumentado.

La asociación riojana ha convocado para el sábado 13 de abril una manifestación en la Plaza del Ayuntamiento de Logroño a las 18:00 bajo el lema ‘¡Dejad a los niños en paz!’. Al acto acudirá también el vehículo de HazteOir.org.

Los ciudadanos convocados por ‘Los niños son intocables’ recorrerán las calles de la capital riojana para solicitar a los partidos políticos que impidan el adoctrinamiento sexual en las escuelas, especialmente en las etapas de Infantil y Primaria, y protejan el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propios valores.

La campaña cuenta además con el apoyo de los padres de la comunidad evangélica de La Rioja, representados por Francisco Gabarri, así como de padres de la comunidad musulmana, representados por Mourad Bettache Bouali, que acudirán tanto al Parlamento riojano como a la marcha del sábado 13 de abril.

“Los talleres de educación ‘afectivo-sexual’ que reciben los niños pequeños en los colegios de manos de activistas LGTBI son perjudiciales para el desarrollo de los menores, les llenan la cabeza de ideas inadecuadas para su edad y además, lo hacen sin consultar con los padres”, asegura Salvador Martí, impulsor de la iniciativa ‘Los niños son intocables’.

FUENTE: https://www.actuall.com/familia/un-vehiculo-de-hazteoir-org-recorre-la-rioja-este-viernes-y-sabado-contra-el-adoctrinamiento-lgtbi-en-las-aulas/?mkt_tok=eyJpIjoiWVRnME56aGtZMlJoTkdRMyIsInQiOiIwQWRLemVkV1BlWWRYN2I3czZhMElUVEhzS2tkaTcxNUFuUWd2UXIyMzBpMXplQzRQbkFuUU9QQWhGWFM0YTk5SUE3NWphTkQxNGlJVkJkODNKMWZKSUpaVm9cL3NqZ2hLTGRUWFRQV1ZMazAxOEdVUTYrcE1STjRFem1BMWpOdEgifQ%3D%3D

La basura de SKOLAE en Cantabria

El proyecto SKOLAE no ofrece razones científicas sino simples “argumentos” lanzados por sus defensores. Es un proyecto que no solo no cuenta con las familias, sino que las maltrata ninguneándolas y considerando que necesitan formación. Es un plan que trata de hipersexualizar y homosexualizar a la infancia. Pues bien, este programa empieza su andadura subliminal en Cantabria, y desafortunadamente con una insignificante oposición.

El congreso de “educación” celebrado en Santander tenía entre sus ponencias una apología del citado proyecto. Un congreso, por cierto, del que se ausentaron algunos docentes al escuchar algunas de las frases de los “expertos” en pedagogía. Otros docentes acudían a primeras horas con la finalidad de firmar y marchar, pero sin ningún interés evidente. Un congreso obsesionado con el “alumnos y alumnas”, “niños y niñas”, que aburría a casi todos los asistentes.

En la web del SKOLAE nos venden que las familias están contentas, lo que resulta raro viendo el trato que les dan en las respuestas del documento FAQ del propio proyecto. En él, se señala prácticamente que los padres deben asumir la imposición de este programa sin oponerse, sin protestar, es decir, sin tener ni voz ni voto. Por otro lado, CONCAPA puso una querella en Navarra por este proyecto. Este documento FAQ miente en varios aspectos, pues en realidad existen ya juegos infantiles sexuales en las aulas desde los 2 o 3 años.

En Santander, se silenció en el congreso la oposición de muchos padres, cerrando la boca a quienes preguntaban por la denuncia de CONCAPA-Navarra  contra el SKOLAE, sin querer pronunciarse.

Al lado del palacio de festivales, estuvimos un puñado de personas tratando de exponer nuestro rechazo al adoctrinamiento escolar. Sin argumentos, alguna ponente nos comentó que mentíamos sobre este asunto. Ello contrastó con algunos profesores que abandonaron el congreso y nos animaron a seguir luchando, nos comentaban que hay mucha gente que nos apoya. Estos docentes, nos indicaban también el lavado de cerebro al que estaban siendo sometidos los profesores asistentes y que era una pena que varios miles de alumnos se quedaran sin sus clases esos días a cambio de este congreso ridículo.

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Lamentablemente, este apoyo no se expresa por miedo a represalias, por no pasar a formar parte de listas negras, por desconocimiento, etc.

En definitiva, el programa SKOLAE de perversión de menores en la escuela ya está en Cantabria, dos promotoras de ello decían orgullosas que ¡claro que hay que enseñar a los niños juegos eróticos en las aulas!, aunque es cierto que ninguna tenía hijos.

Dictadura educativa; sobre el próximo congreso de educación de Santander

En relación al congreso de educación que se celebrará el próximo día 10 de abril en el Palacio de Festivales de Santander, queremos difundir el siguiente escrito.

Con lo importante que es la educación, parece correcto organizar congresos y demás actividades con la finalidad de mejorarla.

Sin embargo, a la vista del congreso de educación organizado en Cantabria, no parece que las instituciones que ostentan el poder muestren algo de seriedad, o de instinto científico, o de sensatez.

En el congreso se hablará del programa SKOLAE, que ha suscitado una fuerte polémica y oposición en Navarra. Además, habrá participación de CCOO con lo que la politización del acto está garantizada. Por último, se abrumará al asistente con la idea de la coeducación; y apostamos que seguramente se hablará de ella sin aportar bases científicas sobre su fundamento.

Desde ADVCE, junto la Asociación Enraizados, Los Niños son Intocables, Mensajeros de la Vida, Unión en Defensa de la Familia y Con Mis Hijos No te Metas, solicitamos que dejen de politizar y de ideologizar los centros docentes, que dejen a nuestros hijos en paz. Que abandonen estas disparatadas ideas que surgen en estos congresos y que se acerquen al mundo real y al objetivo principal de un colegio o instituto: enseñar las diferentes disciplinas. De la educación moral del alumnado, ya nos encargamos los padres.

José Mauricio Ruiz Gómez, Jefe del Servicio de Inspección de Educación y siguiendo instrucciones de la Directora General de Innovación y Centros Educativos, ruega la mayor difusión posible del evento en los diferentes centros escolares cántabros. Y claro, muchos profesores “pelotas”, o ingenuos, o que se creen modernos, asistirán, tomarán nota y arderán en deseos de implementar en las aulas las nuevas ideas adquiridas. Y como siempre, sin contar con los padres.

Es sorprendente que la mayor parte del profesorado, que tiene sus titulaciones superiores, se deje lavar tan fácilmente el cerebro y se muestre tan sumiso. Pero también hay profesores que no se dejan engañar. Es importante saber que no todos los maestros y profesores asumen en la escuela el enfoque de género y las presiones para homosexualizar e hipersexualizar a los niños y jóvenes.

Que la Consejería de Educación entre en estas tonterías, no implica que todo el profesorado esté de acuerdo. Además de presidir ADVCE, doy clases en un instituto público, y todo esto me parece una aberración, una dictadura y una falta grave de respeto a los padres.

Jorge Calandra Reula. Presidente de ADVCE.

Apoyan este texto:

Asociación Enraizados

Asociación Los Niños Son Intocables

Unión en Defensa de la Familia

Asociación Mensajeros de la Vida

Asociación Con Mis Hijos No Te Metas

Texto del escrito, con LOGOS de adhesiones

Programa del XII Congreso Regional de Educación

Reino Unido: Municipios quitan hijos a sus padres por negarles “transición de género”

En el Reino Unido al menos tres niños que se encuentran en el proceso conocido como “cambio de sexo” o “transición de género” fueron llevados a un albergue del Estado, porque sus padres se opusieron al procedimiento.

Según información de The Sun, los municipios de Londres, Ealing y Hillingdon, colocaron a niños en hogares de acogida. Los trabajadores sociales de Hillingdon indicaron haber colocado a dos niños en este tipo de hogares debido a las disputas, mientras que el municipio de Ealing aseguró que se hizo lo mismo con “menos de cinco” niños, y se negó a decir cuántos exactamente.

Ambos municipios negaron que los niños fueran atendidos por ser “personas transgénero” o solo porque sus padres no apoyaron la decisión.

El año pasado, 2.356 niños buscaron ayuda del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido por asuntos de “género”.

El parlamentario Peter Bone dijo estar “muy sorprendido”. “A menudo, los padres y los niños no se miran a los ojos, pero esa no es una razón para que sean llevados a albergues”, indicó.

Por su parte, Stephanie Davies-Arai de Trangesder Trend, un grupo de padres que se oponen a la “transición de género” en niños, lamentó la situación. “Los padres que ven cómo sus hijos están siendo absorbidos por esto están siendo castigados”, sostuvo.

FUENTE: https://www.aciprensa.com/noticias/reino-unido-municipios-quitan-hijos-a-sus-padres-por-negarles-transicion-de-genero-44434

Nueva convocatoria de “Los Niños Son Intocables”

El próximo día 13 de abril, sábado, a las 18:00 horas, en Logroño, la asociación “LOS NIÑOS SON INTOCABLES” volverá a invitar a que acudan a la calle todos los padres que no quieren que sus hijos sean corrompidos y confundidos por la imposición de la nefasta ideología de género en las aulas. A todos los que creemos que la potestad para educar a nuestros hijos en materias morales y sexuales nos corresponde única y exclusivamente a los PADRES.
Si piensas así, no deberías tener excusa alguna para no estar allí.
Por favor, no esperéis a que otros hagan lo que es nuestra obligación y únete a nuestro clamor.
TE ESPERAMOS.

Desprecio de los políticos riojanos a la libertad de educación

El pasado 15 de marzo de 2019 en el Parlamento de la Rioja: PP, PSOE, CIUDADANOS, PODEMOS y PARTIDO RIOJANO, manifestaron su apoyo decidido y entusiasta al colectivo LGTBi en materia EDUCATIVA, entre otras cosas.
Así, dejaron claro su apoyo a programas “educativos” escandalosos como el de SKOLAE en Navarra, y despreciaron por completo a los cientos de padres riojanos que exigen libertad de educación.
Tal como denuncia la asociación “LOS NIÑOS SON INTOCABLES“, la respuesta de dichos partidos políticos a las preocupaciones de muchos padres que piden se les escuche, ha sido la indiferencia y el descrédito, cuando no, la calumnia contra quienes se oponen a que se imponga la IDEOLOGÍA de GÉNERO en las aulas.
Ha tenido que ser con esta sesión parlamentaria con la que ha quedado muy clara su postura de cara a la EDUCACIÓN basada en IDEOLOGÍA DE GENERO que se imparte a los menores en los colegios, sin aviso y sin pedir consentimiento.
Si tan aquejada de corrupción se suele decir que está la clase política española, preguntémonos qué favores que no sepamos ganan todos esos políticos con ello. 
Y si realmente estás contra la nefasta ideología de género y su imposición a tus hijos, ya sabes a quienes NO DEBES VOTAR. ¡DEJEN A LOS NIÑOS EN PAZ!

Postura de ADVCE en relación a la huelga del 8 de marzo

Heteropatriarcado, coeducación, educación sexual, laicismo…, es evidente que la huelga va más allá de lo que pensamos y consideramos como sensato. La manifestación es un eslabón más del lobby LGTBI, poniendo al final de su lista de “géneros” a la mujer heterosexual. Desde ADVCE seguimos insistiendo en que las aulas han de ser un entorno libre de adoctrinamiento, sobre todo de adoctrinamiento sexual, de género y del lobby LGTBI. Como se ve, también se pretende eliminar el derecho de los padres a elegir la Religión Católica dentro de un supuesto sistema público para todos.

Está claro que hombres y mujeres poseen la misma dignidad y es deseable buscar una sensata igualdad. Sin embargo, la huelga próxima tiene implicaciones educativas serias y graves, pues los movimientos que la promueven aportan comentarios como este:

“La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas.”

“Exigimos un avance en la coeducación en todos los ámbitos y espacios de formación y una educación que no relegue nuestra historia a los márgenes de los libros de texto; y en la que  la perspectiva de género se transversal a todas las disciplinas. ¡No somos una excepción, somos una constante que ha sido callada!”

Por todo ello recomendamos la no participación en la huelga y que el ritmo académico no se vea afectado por estas movilizaciones.

Cuca Gamarra, alcaldesa del PP en Logroño, está negando a los niños una formación que podría salvarles la vida

Salvador Martí es un policía local de Logroño al que las organizaciones de gays y lesbianas de La Rioja, apoyadas por un concejal socialista, están tratando de destruir.

¿Sabes por qué le acosan? Porque ha creado un programa educativo de prevención orientado a los menores llamado “Alexia Enséñanos” en el que, por medio de una marioneta, les enseña a defenderse de los abusos sexuales, posibles secuestros, etc…

Y ha denunciado que el adoctrinamiento LGTBI que se lleva a cabo en los colegios sin el consentimiento de los padres supone un peligro para los niños y un abuso de menores.

Te pido que le ayudes a que no arruinen este proyecto tan beneficioso para los niños. Pídele a la alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra, del Partido Popular, que apoye expresamente el Proyecto Alexia y se desmarque de quienes quieren boicotearlo:

http://www.citizengo.org/hazteoir/pc/168438-dictadura-lgtbi-veta-formacion-tus-hijos

Texto completo AQUÍ.